Redactores

SELECCIÓN DE PRENSA NACIONAL

A quién se cede soberaní­a

Pero lo más inquietante para los europeístas es que la soberanía y las competencias cedidas se queden en Berlín o París y no vayan a instituciones que nos representen a todos. No tiene sentido y es escasamente democrático que las cesiones se tengan que hacer a favor de los dos países más poderosos. Este paso

SELECCIÓN DE PRENSA NACIONAL

Constitución antipática

(…) lo peor de la reforma del artículo 135 de la Constitución está en otro lugar: cuando se afirma que el pago de la deuda pública «gozará de prioridad absoluta». La constitucionalidad del pago de la deuda (la lógica de los mercados) frente a la ausencia de constitucionalidad, con el mismo estatus, del pago de […]

SELECCIÓN DE PRENSA NACIONAL

La vida sigue igual… de mal

Y, por si había alguna posibilidad remota de no recaer, Merkel se ha asegurado de rematarla. El acuerdo de austeridad que la canciller ha conseguido imponer a sus deprimidos, ¿derrotados?, socios de la eurozona acabará elevando aún más la factura y el dolor. Tanto si, en el mejor de los escenarios, consigue estabilizar la prima […]

Resultados de la cumbre europea

La matanza de los PIGS

En la pelí­cula La matanza de Texas` un sádico criminal se dedicaba a cortar la cabeza de sus victimas, troceándolas con una motosierra. En la cumbre de Bruselas del 9 de diciembre, Merkel «bajo el auspicio del secretario de Tesoro USA y la presión directa de Obama» ha sentado las condiciones polí­ticas para aplicar la

Siete meses después del terremoto

La banca se queda con el dinero de Lorca

Pasadas las dos elecciones inmediatas al terremoto de Lorca podemos ver la realidad sobre la solidaridad de las administraciones y la banca sobre los ciudadanos de este municipio murciano. Tras la visita de los Prí­ncipes, la foto de los polí­ticos, los mensajes de Rajoy y ZP, Lorca sigue asolada. Para mas irritación la banca saquea

Rajoy y Zapatero, los primeros en plegarse

Su sumisión nos sale muy cara

Ahora, ambos vuelven a hacer gala de una sumisión sin lí­mites, presentándose como los primeros de la clase a la hora de avalar la nueva vuelta de tuerca impuesta por Washington y Berlí­n al conjunto de paí­ses europeos. Preludio de una nueva oleada de recortes -disfrazados bajo la bandera de la «contención del déficit»- que