Redactores

La legalización de Sortu

ETA no, fascismo tampoco

Tras la ruptura del pacto entre el PSE-EE y el PP de Euskadi, la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la legalización de Portu abre un escenario nuevo ante las inminentes elecciones autonómicas vascas. Y todas las fuerzas polí­ticas con presencia en Euskadi se preparan para sacar la «mayor tajada» de lo que ya dan por

Alemania/EEUU: dos ví­as de intervención

Caminando entre lobos

La cumbre del G-20 ha permitido acceder a un radiografí­a bastante precisa de la agudización del enfrentamiento entre EEUU y Alemania. Y en particular de sus proyectos para España. Los dos coinciden en el objetivo de la intervención «degradar a España para saquearla», pero la naturaleza de la intervención es diferente. Alemania ha demostrado estar

Se agudiza la división en el PSOE

Al PSOE también le llega el tsunami

Dicen que donde no hay harina, todo es mohí­na. Y la agudización de las contradicciones inter-imperialistas también actúa sobre el PSOE, ahondando sus propias divisiones internas. Los partidarios de la línea Chacón están lanzados con intervenciones cada vez más radicales y apremiantes. La semana pasada, Tomás Gómez llegaba a calificar en un artículo de prensa

Triunfo del candidato islamista en Egipto

A Washington le crecen los enanos

Se habí­an blindado dando un «golpe constitucional» que otorga al ejército un poder desmesurado, por encima de cualquier gobierno. Ahmed Shafiq, el favorito del Ejército y de Washington, llegó incluso a anunciar su victoria, pero ante la perspectiva de un conflicto civil de consecuencias imprevisibles, se han visto obligados a aceptar el triunfo de Mohamed

Destitución del presidente paraguayo

¡No al golpe yanqui en Paraguay!

Se ha utilizado como pretexto la muerte de 17 personas en el desalojo policial de una finca ocupada por grupos de campesinos. Pero la sentencia ya estaba dictada meses atrás. Las dos cámaras del Congreso han destituido al presidente paraguayo, en un juicio polí­tico que ha sido calificado como «golpe de Estado» por la mayorí­a