Agrupaciones Populares

¡Qué no decidan por ti!

Cara a las Elecciones del 20 de Noviembre el camino para extender un programa por la Redistribución de la Riqueza debe ser el de construir la alternativa sobre las mismas bases que exigimos. “Aplicarnos el cuento” desde ya para que nadie decida por nosotros. Lo que queremos conseguir determina cómo lo queremos conseguir.

A la hora de hablar del ejercicio de la democracia muchos son los referentes a los que odemos recurrir en la historia, desde las Ekklesías griegas al Consejo de Clanes de los indios norteamericanos, desde los consejos obreros de la Comuna de París a los soviets rusos de la Revolución Bolchevique, desde la Convención Nacional de la Revolución francesa a las comunas de la Revolución Cultural. Pero nunca, en ningún proceso histórico existió, como hoy en día, tanto poder concentrado en unas pocas manos, de manera que las decisiones políticas actúan en dirección diametralmente opuesta a los intereses de los ciudadanos. En definitiva, porque nada tenemos que ver con ellas. No se trata de hacer una comparación imposible, sino de enfrentar una contradicción coherente y evidente. Jamás ninguna forma de organización política, como la actual “democracia” había sido capaz de proporcionar tantas pequeñas “elecciones” individuales como incapacidad colectiva para decidir sobre los asuntos que verdaderamente nos afectan a todos. Las exigencias que se dirigen a la profundización de la democracia cobran cada vez más fuerza. En la coyuntura actual, ante la oportunidad que nos brinda las Elecciones del 20 de Noviembre, debemos corresponder ampliando y extendiendo el ejercicio de esa democracia sin esperar a las concesiones, y siendo consecuentes. Por eso desde las candidaturas populares de “De Verdad Contra la Crisis – Unificación Comunista de España”, multiplicando el contenido y los esfuerzos que se vienen haciendo, estamos dando ya un paso en esa dirección constituyendo las agrupaciones populares. Agrupaciones que apliquen las exigencias democráticas en la propia difusión del programa y la formación de las candidaturas. ¿Cómo? Una semilla por la Redistribución Las agrupaciones están formándose partiendo de la propia gente, a veces de cuatro o cinco personas que están de acuerdo con el programa y que se proponen llevarlo adelante. Basta con juntarse para debatir los puntos principales y ver cómo contribuir a extenderlo. Las propias agrupaciones dependen de ellas mismas. De que el boca a boca, verbal o a través de la red, sume a más gente a conocer el programa y sumarse a la campaña. Son las agrupaciones de cada sitio las que están trabajando por conseguir las firmas necesarias para poder montar la candidatura de esa provincia, constituir la asamblea de candidatos y participar en la elaboración del programa. Cualquiera de vosotros que estáis leyendo este artículo, puede hacerlo de forma sencilla. Puedes ponerte en contacto con nosotros y participar en uno de los debates en torno al programa que se organizan todas las semanas en decenas de ciudades en toda España. O también puedes organizarlo tú, si no existe agrupación en tu pueblo o ciudad, o en tu ámbito de trabajo. Basta con que os juntéis siete u ocho personas para debatir los puntos del programa, elijáis un sitio para reuniros y os pongáis en contacto con nosotros. El sentido de las agrupaciones es el de multiplicarse; agrupaciones en el barrio, en la fábrica, en la facultad, o en tu puesto de trabajo. Construir una alternativa por la redistribución de la riqueza requiere que seamos nosotros quienes la construyamos desde abajo, contando con la iniciativa y los brazos de cada uno. Candidatos que eligen candidatos Al mismo tiempo las agrupaciones son las encargadas de formar las listas. Así es. Estamos acostumbrados a vivir la “democracia” sobre la base de que una casta política endogámica se asegura su permanencia blindando de muy diferentes maneras su sistema partitocrático. Una de ellas es la formación de las listas. Candidatos a dedo o seleccionados en un pequeño círculo, a puerta cerrada, de forma que las vergüenzas no sean aireadas en público. Que alguien se levante y diga “no”, es muy molesto. Desde estas líneas no solo os hacemos un llamamiento a que forméis parte de las agrupaciones o que, incluso, las forméis vosotros, si no que os invitamos a ser candidatos de las listas. El clima de opinión que mayoritariamente se difunde es el de que esto es algo reservado solo para unos pocos, y para lo que es necesario una formación especial y una profesionalización extraordinaria. La realidad es otra: asegurarse que solo una pequeña élite decide sobre los asuntos que nos afectan a todos. Las candidaturas “De Verdad Contra la Crisis” se están formando contando con todo aquel que esté de acuerdo con el programa y quiera participar en difundirlo. Por eso os llamamos a haceros candidatos, a participar activamente en la alternativa y a que nadie decida por nosotros. Listas de candidatos que elijen a candidatos. Todos los candidatos que se sumen a las listas y que forman parte de las agrupaciones serán quienes decidan después en asambleas populares y públicas las listas definitivas. Listas en las que estén representados todos los sectores sociales afectados por la crisis. Porque ¿quién mejor que nosotros para defender la alternativa a una situación que vivimos directa y sangrantemente todos los días, nosotros y nuestra gente?. “Ver para creer” y “aplícate el cuento” Estamos construyendo una alternativa cara a las Elecciones del 20 de Noviembre – y mucho más allá -, basada en agrupaciones que se organizan desde abajo y participan en la concreción del programa, y que están formadas por candidatos que elegirán las listas definitivas en asambleas públicas. Pero también que se comprometen a responder ante la gente. Dentro de los compromisos adquiridos a través del programa por la “Redistribución de la Riqueza”, los que hacen referencia a la profundización democrática deben estar sometidos a dos expresiones populares: “ver para creer” y “aplícate el cuento”. Si exigimos que existan listas abiertas o referéndum vinculantes es porque nosotros nos lo aplicamos multiplicado por diez y ya, formando las listas por votación popular y concretando el programa en amplias jornadas de debate abierto. Si exigimos una reforma de la Ley de Partidos para que no se financien de las arcas públicas sino del apoyo de la gente, es porque esa es la única base sobre la que construimos esta alternativa. Y si exigimos la formación de asambleas de electores es porque nuestros candidatos se comprometen a responder periódicamente. Otro gallo nos cantaría si una vez cada tres meses los cargos electos respondieran ante sus electores, les hayan votado o no, de su gestión, teniendo las asambleas capacidad de destituirles. Por eso, aquello que exigimos es lo que hacemos. Los candidatos de “De Verdad Contra la Crisis” se comprometen, desde un cargo público o no, a responder en asambleas abiertas de electores de su gestión. Nos aplicamos el cuento, haciéndolo desde ya. Participa en las Agrupaciones de Candidatos y Electores. ¡Que no decidan por ti!

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