Guerra y negociaciones entre EEUU e Irán

Oriente Medio: guerra, tensión e incertidumbre

Las negociaciones entre EEUU e Irán pasan por un punto de estancamiento crítico, con conversaciones congeladas y una gran desconfianza

Cuando se va a cumplir el segundo mes desde el inicio de los bombardeos de EEUU e Israel sobre Irán, ataque que ha incendiado todo Oriente Medio y ha sacudido hondamente la Paz y la estabilidad mundial, la situación es de extrema incertidumbre y de alta tensión, con un alto el fuego muy frágil y unas negociaciones diplomáticas que no terminan de ponerse en marcha, con varios plantones entre Washington y Teherán.

Las negociaciones entre EEUU e Irán pasan por un punto de estancamiento crítico, con conversaciones congeladas y una gran desconfianza (especialmente de los dirigentes iraníes hacia el gobierno de Trump). Aunque se había anunciado una cumbre para el pasado fin de semana en Islamabad para 25-26 de abril, con la apertura de conversaciones indirectas con mediación pakistaní, el encuentro fue cancelado a última hora.

Al contrario de la ronda anterior llevadas a cabo por el vicepresidente JD Vance, que acabaron en fiasco al no aceptar Teherán las exigencias maximalistas de EEUU, en esta ocasión Trump ha enviado a sus «negociadores» habituales: su amigo y socio en los negocios Steve Witkoff, designado como «enviado especial para Oriente Medio», y su propio yerno, Jared Kushner, muy vinculado al sionismo y al lobbie judío-norteamericano. En las negociaciones también participa Pete Hegseth, secretario de Guerra, que mantiene una postura de línea dura, supervisando el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz como medida de presión. Con este ramillete… ¿qué podría salir mal?

«No hay diálogo, pero es bueno que lo hayamos hablado». Harm Bengen (Alemania)

Las exigencias siguen estando enormemente alejadas. EEUU exige la apertura del Estrecho de Ormuz (lo que Irán ya había hecho hasta que la US Navy atacó y abordó varios petroleros iraníes); el fin del programa nuclear iraní (que ninguna agencia internacional, como el Organismo Internacional de Energía Atómica, OIEA, ha probado nunca que tenga intención militar); el cese del apoyo iraní a grupos como Hezbolá y fin de las hostilidades contra Israel; y la creación de una fuerza regional que garantice la navegación segura sin interferencias iraníes.

Por contra, Irán exige el levantamiento de las sanciones -el fin del bloqueo económico, el desbloqueo de los activos y de los ataques a sus puertos (que Teherán califica como «piratería»)-; reclama su soberanía sobre el Estrecho de Ormuz, defendiendo su derecho a gestionar el estrecho este estratégico Estrecho e incluso ha propuesto imponer «tasas de tránsito» similares a las de otras vías navegables. Y además exigen la reducción de la presencia militar estadounidense e israelí en las fronteras de Irán y Líbano.

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