Con el 0,25% 10 millones de pensionistas perderán poder adquisitivo en 2016

Las pensiones en el punto de mira

Desde el 1 de enero las pensiones se revalorizarán el mí­nimo que fija la “ley Rajoy”, un 0,25%, Una subida media de apenas 2,2 euros mensuales (47 céntimos para las pensiones mí­nimas), 30,8 euros al año, que encubre otro año más de recorte del poder adquisitivo de los pensionistas.

La revalorización de las pensiones no se hará garantizando el mantenimiento del poder adquisitivo según el IPC, sino con la fórmula de la reforma aprobada por el gobierno de Rajoy que condiciona la subida a la situación financiera de la Seguridad Social, y que fija un mínimo del 0,25% y un máximo del IPC más el 0,5% cuando “la situación lo permita”.

Según las previsiones del Banco Central Europeo el IPC perderían 1,25 puntos de poder adquisitivo. Aplicando el sistema anterior vinculado al IPC, las pensiones tendían que subir el 1,5%, una media de 13,5 euros mensuales o 189 euros anuales, frente a la subida media de 30,8 euros al año. Cada pensionista perderá una media de 158,2 euros de poder adquisitivo. El gobierno ha metido la mano en la hucha de las pensiones, antes que a los privilegios de bancos y monopolios y grandes fortunas”

El 0,25% de Rajoy no es una subida, es un recorte real del poder adquisitivo de los pensionistas. Con la congelación de las pensiones que aplicó Zapatero y la estafa que suponen las “subidas del o,25%” de Rajoy, los pensionistas acumulan una pérdida media de 560 euros de poder adquisitivo.

La hucha vacía

La degradación del sistema público de pensiones avanza a marchas forzadas en uno de sus pilares: el Fondo de Reserva, la llamada hucha de las pensiones, Rajoy lo ha reducido a la mitad en esta legislatura. De los 67.000 millones de euros que llegó a acumular en 2011 quedan 34.000 millones de euros.

El gobierno de Rajoy ha metido la mano en el fondo como única forma de afrontar el pagos de las pensiones, la última vez este mismo mes de diciembre sacando 7.750 millones de euros, que junto a las sacas de 2012, 2013, 2013, 2014 y julio de este mismo año suman 45.451 millones de euros, a los que habría que añadirle los 8.130 millones de euros sacados del Fondo de Contingencia de las Mutuas, donde se guarda cada año los excedentes de las cotizaciones sociales destinadas afrontar los accidentes y las bajas laborales que gestionan las mutuas.

En total 53.000 millones de euros. Todo menos meter mano a los privilegios de bancos y monopolios y grandes fortunas para que paguen más impuestos con los que afrontar los intereses generales del país y la población.

Sólo los 12.857 millones de euros de los intereses generados por las inversiones del Fondo de Reserva en bonos del Estado han dado un pequeño respiro a la hucha de las pensiones, abocada a quedar vacía en dos años si se mantiene este ritmo de saqueo. Mientras, bancos, aseguradoras y fondos extranjeros intensifican su ofensiva privatizadora.

La primera exigencia para un cambio de verdad

Blindar las pensiones en la Constitución y elevarlas para que no haya ninguna por debajo de 1.000 euros, recuperando el poder adquisitivo. Esta es una de las primeras exigencias para que podamos hablar de “un cambio de verdad”. Y que va a medir el verdadero alcance del cambio que anuncian los resultados electorales tras el 20D.

El recorte de las pensiones y la degradación del sistema público de pensiones está, junto al recorte de los salarios, en el centro del proyecto de saqueo de las principales oligarquías financieras, con Washinton y Berlín a la cabeza.

El FMI ya alertó en 2012 del “riesgo de que la gente viva demasiado” y de la necesidad de dar un impulso a los fondos privados de pensiones. Su objetivo es hacerse con el control de los más aproximadamente 110.000 millones de euros que mueve el sistema público de pensiones en nuestro país. Las reformas y medidas exigidas por el FMI y Bruselas, puestas en marcha por los gobiernos de Zapatero y Rajoy, son un ataque frontal a las condiciones de vida de los pensionistas actuales y futuros y forman parte de ese proyecto.

Pedro Sánchez dice que “garantizará las pensiones” renovando el Pacto de Toledo. ¿Pero qué pensiones va a garantizar sin denunciar las reformas y medidas de su propio partido (Zapatero) y Rajoy? Sólo pensiones cada vez más rebajadas y la degradación del sistema público, creando las condiciones para que la banca y los grandes fondos de pensiones entren a saco en la privatización.

Tampoco la alternativa a esta situación puede limitarse a mejorar las pensiones con subidas parciales o volver a la edad de jubilación a los 65, como proponen la mayoría de los programas de izquierdas.

El programa de Recortes Cero – Los Verdes propone, en primer lugar, una medida fundamental que corte de raíz ese proyecto y que las garantice frente a cualquier intento futuro, por recortarlas o privatizarlas.

-Blindar las pensiones en la Constitución, mediante referéndum, para mantener y aumentar su poder adquisitivo, prohibiendo que se congelen, recorten o privaticen.

Y en segundo lugar, aplicar desde el primer momento los mandatos de ese blindaje:

-Recuperar el poder adquisitivo perdido desde el inicio de la crisis, y aumentarlo progresivamente para que al final de la legislatura ningún pensionista cobre menos de 1.000 euros al mes.

Hoy la pensión media del sistema público (que incluye las de jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y a favor de familiares…) es de 882 euros mensuales. Harían falta unos 12.700 millones de euros anuales. Y sólo es necesario tener la voluntad política de tomar las medidas necesarias para financiarlas. Bastaría con una reforma fiscal progresiva, que eleve impuestos a los que más ganan, por ejemplo a las grandes fortunas, o acabando con los gastos superfluos, el derroche y combatiendo la corrupción para disponer de recursos más que suficientes para destinar esos 12.700 millones a subir el poder adquisitivo de 9 millones de pensionista.

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