Muere Hebe de Bonafini, de las Madres de la Plaza de Mayo

Hebe y las Antígonas

“Las madres fuimos paridas por nuestros hijos”. Esta era la sencilla, pura y trágica verdad que siempre sostenía Hebe de Bonafini, una de las fundadoras de las Madres de la Plaza de Mayo, mujeres de talla moral universal y de coraje titánico, que emprendieron la odisea de enfrentarse a la maquinaria fascista de la Dictadura militar en Argentina

Armadas sólo con un pañuelo blanco y con su infinito coraje, en la hora más negra del terror, el sábado 30 de abril de 1977, dieciséis mujeres se concentraron en torno a la Pirámide de la Plaza de Mayo. Alarmada por el Estado de Sitio, enseguida llegó la Policía, que les espetó «circulen». Y eso hicieron, circular en torno a la Plaza, todos los jueves a las tres y media, durante más de cuatro décadas. Con una sola y terrible pregunta en sus labios: «¿Dónde están nuestros hijos?»

 “Las madres fuimos paridas por nuestros hijos”. Esta era la sencilla, pura y trágica verdad que siempre sostenía Hebe de Bonafini, una de las fundadoras de las Madres de la Plaza de Mayo. Cuando su hijo Jorge Bonafini, estudiante de física de 26 años, fue secuestrado el 8 de febrero de 1977, ella recorrió comisarías y cuarteles con algo de comida y una muda de ropa. Meses después, las cámaras de tortura se tragaron a su otro hijo, Raúl, estudiante de Ciencias Naturales de 24 años. Y luego a María Elena Bugnone, mujer de su hijo Jorge. Entonces la sencilla ‘Quica’ Pastor se convirtió en Madre.

Hebe y las otras «locas de la plaza» se convirtieron en Antígonas, cargando sobre su pena y su rabia el más profundo sentido de la palabra Justicia. Mujeres de talla moral universal y de coraje titánico, que emprendieron la odisea de enfrentarse a la maquinaria fascista de la Dictadura militar en Argentina, exigiendo encontrar a sus hijos, y luego a sus nietos.

Tras los juicios que metieron en la cárcel a Videla y otros responsables de la Junta Militar -que tan emocionantemente se rememoran ahora en la catártica «Argentina, 1985»- Hebe y las Madres prosiguieron en pos de «memoria, verdad y justicia» para el resto de desaparecidos, evitando una bochornosa ley de autoamnistía para el resto de milicos, impulsando una lucha contra la impunidad que sigue hoy en día, convirtiéndose en un referente mundial de los Derechos Humanos y de Argentina.

Gracias a la lucha de las Madres y otras organizaciones contra la impunidad, la Historia ha condenado para siempre a la fascista, feroz y cobarde Dictadura de Videla -respaldada por la administración Nixon y su brutal ofensiva en el Cono Sur- que ejecutó sin piedad un plan de exterminio de miles de ciudadanos opositores al régimen. La mayoría de las víctimas fueron estudiantes, trabajadores, sindicalistas, docentes y militantes políticos. Según las organizaciones de derechos humanos, durante este período desaparecieron alrededor de 30.000 personas.

“Yo me pongo el pañuelo y es como un abrazo de mi hijo”, decía siempre. Pero la labor incansable de Hebe por defender al pueblo fue mucho más allá que la lucha contra la impunidad. «Somos una organización política, ahora con un proyecto nacional y popular de liberación», destacaba la propia Bonafini. Los gobiernos de Kirchner pusieron a la Madre al frente de Sueños compartidos, un plan de viviendas que gestionó al menos 1.200 millones de pesos. Como Bonafini, las madres se convirtieron en un referente de la lucha contra el FMI y las políticas antipopulares y vendepatrias de diferentes gobiernos, entre ellos el de Mauricio Macri.

“Me acostumbré a vivir sin María Elena, Jorge y Raúl, pero me acostumbré a vivir con millones o con miles que me llaman y me hablan», contaba Bonafini.

Madres de Mayo, madres de millones. Y es por eso que ahora muchos nos quedamos un poco huérfanos sin Hebe.

One thought on “Hebe y las Antígonas”

Deja una respuesta