Inducen pesimismo para crear miedo

Preparando un futuro intolerable

El pasado viernes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el gobierno pareció declarar la bancarrota de su polí­tica económica, la renuncia a tomar medidas que frenen el agravamiento de la crisis y su resignación ante la quiebra a la que se encamina el paí­s. ¿Pero esta es la situación real del paí­s, o es lo que quieren que pensemos?

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30-04-2013
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Si el dí­a anterior, los datos de la EPA de que hemos alcanzado los 6,2 millones de parados conmocionaban a toda España, las nuevas previsiones gubernamentales "que dan por sentado que en 2016 seguiremos todaví­a en el 25% de paro, que la deuda pública superará el 100% del PIB y que este año decrecerá nuestra economí­a en un 1,3%" ofrecí­an la imagen de un paí­s devastado, en ruinas y sin futuro.
 Preparando un futuro intolerable
Si el dí­a anterior, los datos de la EPA de que hemos alcanzado los 6,2 millones de parados conmocionaban a toda España, las nuevas previsiones gubernamentales "que dan por sentado que en 2016 seguiremos todaví­a en el 25% de paro, que la deuda pública superará el 100% del PIB y que este año decrecerá nuestra economí­a en un 1,3%" ofrecí­an la imagen de un paí­s devastado, en ruinas y sin futuro.


¿Pero esta es la situación real del país, o es lo que quieren que pensemos?

Sería difícil encontrar en nuestra historia reciente un mensaje mas pesimista y desalentador que el ofrecido. ¿Es que estamos ante un gobierno que ha renunciado a gobernar el país? ¿O es que estamos ante el lanzamiento de un interesado mensaje que busca crear un clima de opinión de desaliento?

Hoy, más que nunca, es necesario abrir los ojos. El mensaje desmoralizador lanzado por el gobierno, el abatimiento en el que se quiere instalar a la sociedad española es un pesimismo prefabricado, inducido.


"Todos quietos y callados, porque lo que viene es todavía peor" Porque ellos saben que el miedo paraliza. Y su mensaje no es más que el indicador de que están preparando nuevas y brutales medidas contra el 90% de la población.

El presente es malo. Pero el futuro que nos espera, han venido a decir los portavoces de Rajoy, es todavía peor. Hay que acostumbrarse a que las cosas no van a volver a ser nunca como antes.

Si le ofrecen un contrato de 600 o 700 euros al mes por 40 horas de trabajo semanales, cójalo. Lo que viene detrás es todavía peor.

Si su pensión no llega a los 600 euros mensuales, no se queje, los que vienen detrás tendrán pensiones aún más bajas.

Lo que hasta ahora estaba reservado para los trabajadores inmigrantes –trabajos precarios de bajos sueldos y con una seguridad social limitada, o directamente sin seguridad social– es lo que hay a partir de ahora para los trabajadores españoles. Mejor eso que estar sin trabajo.

Si es usted titular de unas cuantas preferentes a las que le van a quitar el 30 o el 40% del dinero que invirtió, confórmese. El impuesto sobre los depósitos bancarios anunciado el viernes por el gobierno es el anuncio de que vienen, como en Chipre, quitas mayores.

Todos quietos y callados ante lo que hay, porque lo que viene es todavía peor.

Aterrorizar con un mañana negro y sin perspectivas para que todo el mundo acepte resignado un presente de empobrecimiento. A eso se reduce, en sustancia, las claves del mensaje lanzado por el gobierno.

¿Quién ha dicho que no hay otro futuro?
Quieren hacernos creer que esto es como una especie de plaga bíblica que se ha abatido sobre nosotros. Que el país se encamina hacia un infierno de pobreza y retroceso en las condiciones de vida inevitable. ¿Quién ha dicho esto?

Lo que nos enseña el mundo actual es justamente lo contrario. Que países que hace unos años estaban muy por detrás de nosotros ahora crecen. Y crecen mucho, incluso sin disponer, ni de lejos, del nivel de riqueza acumulada que tenemos nosotros.

Brasil, China, la India,... El último informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de 2013 muestra cómo una gran parte del mundo avanza en progreso y bienestar material. Crean riqueza y empleo sin parar sobre la base de una política de redistribución de riqueza y soberanía y capacidad de decisión autónoma para tomar las medidas que interesan al desarrollo de sus pueblos.

¿Quién ha dicho que en España no podemos hacer lo mismo? ¿Cómo es posible que países con una riqueza acumulada muy inferior a la nuestra estén creciendo mientras nosotros nos hundimos?

"El abatimiento en el que se quiere instalar a la sociedad española es un pesimismo prefabricado" La única razón para esto es la inaudita velocidad con que Washington y Berlín están intensificando su grado de intervención y control sobre España y el constante aumento del saqueo masivo contra el 90% de la población. Una pérdida de soberanía y capacidad de decisión autónoma del país sin precedentes en nuestra historia reciente.

Nuestro país posee un nivel de riqueza incomparable con la de estos países, pero si dejamos que continúe por este camino, efectivamente dentro de unos pocos años Washington y Berlín sólo habrán dejado ya para repartirse los despojos de España

Nuestro alcalde de Móstoles
Hace sólo unos días, un columnista se preguntaba “quién será el alcalde de Móstoles” de nuestros días, quién se va a alzar contra una situación en que estamos “despojados por completo de nuestra soberanía por Alemania, con el consentimiento del Gobierno-títere de Mariano Rajoy”. Añadiendo cómo “es preciso que la población tome conciencia de la agresión a la patria”.

Pues bien, la reciente formación de la Mesa Estatal por el Referéndum sobre las pensiones es la respuesta a su llamamiento. Organizarnos en torno al referéndum sobre las pensiones –el punto en que nuestros enemigos son más débiles y están más aislados–, concentrar nuestras fuerzas en esa batalla, darla para ganarla y en torno a ella construir un Frente Amplio de Unidad, capaz de defender y representar los intereses del 90% de la población que hoy estamos sufriendo sus ataques.

Ese es el camino. Esa es la batalla. Ese es el reto que tenemos ante nosotros las fuerzas populares. Concentrar en un punto la batalla y unir todas las fuerzas para darla. Y obligarles a retroceder en ese punto para cambiar la correlación de fuerzas y que ante el pueblo se nos presente, por primera vez en muchos años, la capacidad de decidir sobre nuestro futuro.

Ellos quieren hacernos creer que todo está decidido de antemano. Que más vale hacerse a la idea de que las cosas sólo pueden ir a peor. Es mentira. España posee recursos sobrados para salir de esta situación. Pero para ello es necesario que nos organicemos para dar la respuesta que nuestro país y nuestro pueblo necesita para no ser conducidos a su futuro de saqueo, pobreza y miseria.

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