Las razones ocultas de la caí­da de la Bolsa

Washington nos vuelve a pasar la factura

El pasado viernes 24, las bolsas mundiales eran agitadas por un temblor repentino. La brusca depreciación del peso argentino provocaba oleadas de ventas que en el caso de la Bolsa española, el Ibex-35, llegaba a desplomarse cerca de un 4%. ¿Por qué? ¿Cuáles son las razones de este nuevo batacazo?

Rápidamente, economistas y medios de comunicación se lanzaban a explicar lo sucedido, achacando toda la responsabilidad a unas perspectivas económicas y financieras en China, Brasil, Argentina, Indonesia o Venezuela que “inquietan en los mercados”. Afirmando que la situación de los países emergentes puede “empeorar a medio plazo”. Añadiendo a continuación, pero en voz baja, “en cuanto comiencen a eliminarse los estímulos monetarios excepcionales” con los que la Reserva Federal ha inundado el mercado mundial de dólares. “La Reserva federal ha inyectado más dos billones de dólares, a interés cero, a sus grandes bancos y corporaciones”

Y este es, en realidad, el centro detonante de la cuestión. Desde la caída de Lehman Brothers, la Reserva Federal norteamericana ha aplicado una política de imprimir dólares sin límite, con los que aprovisionar a sus bancos y monopolios de una abundante cantidad de dinero.

A través de tres rondas de lo que llaman “flexibilización cuantitativa” -eufemismo para no decir que la máquina de imprimir nuevos dólares de la nada está funcionando a tope- ha inyectado más dos billones de dólares, a interés cero, a sus grandes bancos y corporaciones.

Las cuales, en medio de una crisis donde no encontraban en EEUU negocios rentables, se han dedicado a invertirlos en los países emergentes que por su crecimiento y dinamismo económico ofrecían una alta rentabilidad. Ahora que la Reserva Federal –a fin de evitar un caída en picado y el colapso de la moneda norteamericana- se está viendo obligada a poner freno a la impresión de dólares y estudia empezar a subir las tasas de interés, bancos, fondos y multinacionales yanquis se apresuran a retirar esos capitales de los países emergentes, creando una situación de profunda inestabilidad en los más débiles.

La decisión de los BRICS de crear su propio banco de inversiones y empezar a usar sus propias monedas en los intercambios comerciales, se revela así como una muy inteligente decisión política dirigida a evitar que los manejos de EEUU sobre un sistema monetario mundial con el dólar como núcleo puedan llegar a hundir su crecimiento y colapsar sus economías.

No puede decirse lo mismo de países como España, que siguiendo ciegamente a Washington vuelve a tener la mayor parte de sus activos financieros sobrevalorados. Solo es cuestión de tiempo que se desate la siguiente ola de pánico vendedora. Veremos si este viernes ha marcado el pistoletazo de salida.

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