Inmigración

Vascos e inmigrantes

Todo sociólogo sabe que por mucho que se empeñen en llamar ciencia a este tipo de sondeos no deja ser más que tratar de valorar una realidad que siempre implica un punto de vista en su resultante y la propia elaboración de las preguntas.

Frente a al titular de algún eriódico que resalta como se acentúa el recelo al inmigrante, es importante situar esta cuestión como un problema de clase, no como de dos bandos que ya sitúa la entrevista.Lo primero situar el problema en que la primera realidad para que se mantenga la consideración de inmigrantes es la política del estado en cuanto a inmigración. Convertir en un privilegio el tener los deseados papeles, cuando llevamos años (hasta ahora) que ha habido una gran cantidad de puestos de trabajo en la construcción, en los servicios y en el campo que no podían suplirse sino es por la llegada de estos trabajadores. Deseados papeles que actualmente su consecución es poco más que una quimera, fruto del endurecimiento de las leyes.Así pues el dato que más se resalta de la encuesta, es que los vascos no tienen ninguna percepción subjetiva contra los inmigrantes, que el apoyo a que tengan acceso a servicios como la sanidad y la educación para todos aún si estar regularizados es de un 66,7% y un 59,7% respectivamente.Para el resto de asistencias (asistencia jurídica, ayudas sociales, voto…) se incrementa la posición de la necesidad de que estén regulados para su aprovechamiento, dispongan de derechos y deberes, y coticen como todos. Naturalmente.En cuanto a ver la inmigración como un problema tan solo lo recoge un 12,9%, frente al problema del paro (82,2%), ETA (38,7% y la vivienda (29,2%)La misma explicación tiene el que exista una percepción del 68,5% de que los inmigrantes se benefician en exceso del sistema de protección social. Piden igualdad. Y es que aquí en Euskadi es cierto que hay algunos colectivos de inmigrantes, fundamentalmente africanos que gozan de una gran cantidad de ayudas sociales.Diferencias que se dan dentro del mismo colectivo, ya que puede resultar más rentable vivir de las ayudas que trabajar.En definitiva, a pesar de la cantidad de divisiones que se trata de generar en la población inmigrante y autóctona por parte de las instituciones, sindicatos que no los incorporan al movimiento obrero etc. La relación subjetiva entre unos y otros es buena.De lo que se debería hacer un estudio es de qué porcentaje de parejas mixtas se están creando en Euskadi. De las que cada vez se ven más y más, en las ciudades, barrios obreros y populares por supuesto, donde más roce tienen, pero también en pueblos.

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