Obama exige a la UE acelerar la aprobación del TTIP

TTIP… o peligro para todos

Para Washington la aprobación del TTIP (el acuerdo comercial entre EEUU y la UE, y que muchos califican con “la OTAN económica) es algo más que una prioridad. Quieren multiplicar los beneficios del capital norteamericano convirtiendo Europa en su “coto de caza”. Un peligro para todos con la sumisa aceptación de “los lí­deres de la UE”.

Ahora sabemos el por qué de tanto secretismo. La UE decretó el “secreto de sumario” sobre las negociaciones del TTIP con EEUU. Incluso los eurodiputados solo podían acceder a los documentos bajo vigilancia y firmando una cláusula de confidencialidad que prohibía hablar de los contenidos.

El secreto siempre acompaña al crimen, y esta no es una excepción. El documento filtrado por Greempeace Holanda, y que fue discutido en Nueva York por las delegaciones de la UE y EEUU, nos da una idea de los peligros que supondría la aprobación del TTIP.

Todas las barreras y límites a las ganancias monopolistas, todas las conquistas sociales, serían eliminadas de un plumazo.

Pongamos solo algunos ejemplos. Desparecería un un principio que permite a los estados regular las reglas de comercio “para proteger a los seres humanos, la vida animal y vegetal o la salud”. Lo que según Greempeace “sugiere que ambas partes están creando un acuerdo que sitúa los beneficios económicos por encima de la vida, la salud y el medio ambiente”.

“El TTIP multiplicaría sus beneficios a costa de nuestra salud, nuestros sueldos, nuestra sanidad…”

Europa no permite las importaciones de carne estadounidense tratada con hormonas, por posibles vínculos con el cáncer y otras preocupaciones relativas a la salud. Esa prohibición desaparecería.

El parlamento europeo impuso importantes cortapisas al glisolfato, herbicida que la OMS considera cancerígeno pero que es defendido por la administración norteamericana.

Muchos productos como estos podrían comercializarse en la UE, abriendo la veda para que los monopolios puedan “envenenarnos” sin trabas.

Al igualar los dos lados del Atlántico, los derechos laborales o los servicios sociales públicos se convertirían en “un objetivo a abatir”.

Pero, además, Washington pretende imponer un control y una intervención directa todavía mayor sobre Europa. Según el documento hecho público, Washington quiere acceso directo a la toma de decisiones en Europa sobre los aspectos regulatorios: en los debates europeos sobre el proceso de estandarización en materia de regulación habrá expertos estadounidenses, “sin garantía de reciprocidad”: no tiene por qué haber expertos europeos en los debates que se produzcan en Estados Unidos.

Los “líderes de la UE” como Angela Merkel parecen dispuestos a “pasar por el aro”. Para que sus bancos y monopolios también se beneficien de las fabulosas ganancias que el TTIP permitiría… a costa de nuestra salud, nuestros sueldos, nuestra sanidad…

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