Orgullo LGTBI 2018

TRANSgresión: la crítica para seguir avanzando

Los avances del colectivo LGTBI son enormes en los últimos años. Despatologización, despenalización, visibilidad, matrimonio igualitario, adopción, etc. Impensable décadas atrás. Sin embargo, el caudal de lucha no ha sido frenado por los diques de la normalización, las reivindicaciones toman fuerza, se apoyan en otros frentes sociales y se recupera el espíritu del comienzo de todo: transgredir la norma.

Muchas veces nos encontramos ante la pregunta: ¿por qué luchan hoy los gais si ya han conseguido lo que querían? ¿Pero qué es realmente lo que queremos los LGTBI? ¿Las luchas son por la aceptación y la normalidad?

Los avances han sido espectaculares para el conjunto del colectivo, rompiendo los clichés del mariquita y la bollera, poniendo sobre la mesa una diversidad y una riqueza sin las que la sociedad no sería la misma. ¿Podría entenderse España o nuestra cultura sin García Lorca? La norma nunca fue lo suyo.

Defendemos que la legalidad siempre va por detrás de la sociedad. La ley aprueba derechos que la sociedad lleva mucho tiempo reclamando, que da por sentados. Aunque haya denunciables excepciones y reacciones negativas a la igualdad LGTBI, la inmensa mayoría de la sociedad lo tiene aceptado muchos años, y secunda nuestras batallas.

Para situar el marco de la lucha actual, debemos considerar que casi a la vez que se daban los mayores avances, llegaba la “crisis” económica: traducidos en recortes sociales en sanidad, educación, y recortes de libertades, las “mordazas” con las que pretendían callarnos.

Hemos de tomar conciencia de que esos recortes sociales afectan especialmente a este colectivo históricamente oprimido. El presupuesto sanitario afecta desde el cambio de sexo a la fecundación, a la investigación en el desarrollo de barreras contra el VIH y otras ITS, la ayuda psicológica para casos de depresión o bullying, etc.

En lo educativo es básico en la difusión de herramientas sociales que enfrenten la LGTBIfobia, que promuevan el respeto por la diversidad y la pluralidad, la solidaridad y la unidad, que rompan los estereotipos sociales impuestos.

La inversión en la lucha contra los delitos de odio y las agresiones, importante para frenar el repunte que se ha dado en los últimos años de agresiones directas y contra la propaganda reaccionaria de ciertos sectores conservadores. La ayuda a los exiliados por razones de orientación sexual.

Todas estas exigencias han tomado fuerza a la par que han sido atacados los intereses y necesidades populares del conjunto de la población. Toma fuerza la reivindicación de la necesidad de un Orgullo que apunte a la raíz misma de esta sociedad: el capitalismo como fuente de opresión y explotación de toda la sociedad.

Orgullo crítico: regreso a Stonewall

La combatividad de la lucha social ha sido siempre encabezada por los sectores más oprimidos por el machismo, la LGTBIfobia, el racismo, la islamofobia… Hoy que se ha conseguido un enorme grado de igualdad del colectivo LGTBI queda más patente la necesidad de luchar por unos anhelos sociales conjuntos, solidarios, que se enfrentan radicalmente a la necesidad del capitalismo de dividirnos y enfrentarnos para explotar nuestra fuerza de trabajo.

No solo luchamos por los derechos LGTBI de aquí, sino que nos solidarizamos con los que en muchos países aún son perseguidos, incluso con la pena de muerte. También luchamos por los que llegan aquí de fuera buscando un futuro mejor.

Pero sobre todo luchamos por transgredir, por superar el marco que la legalidad ha creado para el conjunto de la población: un sistema de relaciones basadas en el patriarcado, una relación de propiedad que en el capitalismo sirve para controlar y domesticar los cuerpos y las relaciones, poniendo fronteras en la moral y en los territorios.

Debemos encabezar la crítica a la mercantilización de nuestro movimiento, sin menospreciar los logros conseguidos por quienes tanto han luchado, tantos años, precediéndonos, empujándonos a continuar. Las demandas LGTBI deben encabezar hoy la transformación de la sociedad, apoyadas en el feminismo, en el antirracismo, en el anticapitalismo, en las luchas obreras y sindicales, en los jubilados, etc. Debemos luchar por que nuestros derechos no sirvan para lavar el ataque a otros pueblos. Se nos oprime para explotarnos, nuestra lucha es de todos, y las demás luchas también son nuestras.

Un comentario sobre “TRANSgresión: la crítica para seguir avanzando”

  • MULTIDENTIDADES dice:

    No traerá más que liberación del ciudadano primermundista esta producción espectacular de identidades funcionales a un estilo de vida de sobre-gasto e inmediatista, apolítico y descomprometido internacionalmente por rechazar «el no progresismo» sociológico de los países parasitados. La normalización ha pasado a aplicarse en forma de producción de estereotipos visibles dentro de un campo social poli identitario transversal que impide ver nuestro fondo de clase compartida primermundista en las relaciones globales que convierten el excedente en plusproducto para algunos y en alienación para otros.

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