Salen a la luz correos internos del Pentágono que sugieren expulsar a España de la Alianza Atlántica

¿Sacar a España de la OTAN? No caerá esa breva

¿Puede estar sopesando la Casa Blanca el "castigo" de sacar a España de la OTAN, o de abandonar él mismo la Alianza militar que se creó para blindar la hegemonía de EEUU? La respuesta es un rotundo NO.

La cólera de la administración Trump contra un gobierno de España que no sólo ha rehusado a participar en la escalada bélica en Oriente Medio -llegando a denegar el permiso para que EEUU pueda hacer uso de las bases o del espacio aéreo español para operaciones relacionadas con la guerra contra Irán- sino que ha enarbolado la bandera del «No a la Guerra», haciendo que más países europeos sigan su ejemplo, ha sido palpable desde el primer día.

Pero ahora hemos sabido por la agencia Reuters que por el Pentágono han circulado correos internos que sugieren la posibilidad de suspender o expulsar a España de la OTAN. Rumores que se suman a las varias veces que Donald Trump ha amenazado a nuestro país por su posición antibelicista, o que incluso ha amagado con que EEUU abandone a la propia Alianza Atlántica.

¿Son estas amenazas creíbles? ¿Puede estar sopesando la Casa Blanca el «castigo» de sacar a España de la OTAN, o de abandonar él mismo la Alianza militar que se creó para blindar la hegemonía de EEUU? La respuesta es un rotundo NO.

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Los correos del Pentágono

La veracidad de esos supuestos correos no está en cuestión, y es consistente con la política que está siguiendo el secretario de Guerra de EEUU, Pete Hegseth, que ha decidido purgar a una docena de altos mandos militares de diferentes ramas del ejército de EEUU por mostrar discrepancias por cómo se estaba llevando la guerra contra Irán. El impulso de tomar «medidas disciplinarias» contra los que se atreven a romper filas también alcanza a un gobierno español que lleva tiempo contraviniendo las órdenes militares de EEUU, especialmente en lo que se refiere a elevar hasta el 5% del PIB el gasto en Defensa, tal y como ha exigido una y otra vez Donald Trump.

Que el gobierno de Trump quiere que España y su gobierno hinquen la rodilla y acaten sus exigencias, encuadrándose sin rechistar en sus planes de guerra, es un hecho poco discutible. Que el «castigo» vaya a llegar a «expulsar a España de la OTAN» es una ensoñación.

Y no es sólo, no principalmente porque los estatutos de la Alianza no contemple siquiera la posibilidad de suspensión o expulsión de miembros, y menos cuando nuestro país no ha contravenido ningún artículo de la OTAN (EEUU no está siendo atacado ni ha invocado el artículo 5; es Washington (junto a Israel) quien ha atacado de manera unilateral a Irán). Tampoco porque ningún país europeo, ni tampoco Canadá, vaya a llegar a secundar a EEUU en una hipotética campaña para expulsar a España de la Alianza.

Siendo así todo lo anterior, esa no es la razón capital. El motivo principal es que España, sus bases en nuestro suelo -especialmente Rota y Morón- y su ubicación geopolítica son una pieza clave en el diseño de guerra de la superpotencia.

Con tres muelles, un extenso aeródromo militar y 3.000 soldados americanos, la Base aeronaval de Rota es la «puerta del Mediterráneo» y una de los enclaves militares más grandes e importantes para EEUU fuera de sus fronteras. Rota es fundamental para controlar y operar en el Atlántico oriental, el norte de África y el Mediterráneo, y además es la sede del escudo antimisiles de l OTAN, integrado inicialmente por cuatro destructores americanos.

Con más de 2.200 militares de EEUU, Morón es la base de las fuerzas de respuesta rápida del Comando de África, AFRICOM, destinadas a misiones en África. Y es un punto estratégico clave para la Fuerza Aérea, para que puedan operar grandes aviones de transporte y los bombarderos estratégicos de EEUU como los B-52.

Hay más bases de importancia de EEUU en España, pero baste con remarcar la importancia de Rota y Morón para el control del Mediterráneo, del Norte de África, de Europa occidental o para operaciones en Oriente Medio para afirmar que la superpotencia norteamericana no está dispuesta a renunciar bajo ningún pretexto al control de España, o a que nuestro país salga de la OTAN. No a menos que en el futuro hubiera una correlación de fuerzas que le obligara, pero nunca de buen grado, y menos por propia voluntad.

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¿EEUU fuera de la OTAN?

Desmentido el primer bulo, vayamos al segundo. Desde su primer mandato, Donald Trump ha jugueteado con la posibilidad de disolver la OTAN, y en una reciente entrevista con el diario británico Daily Telegraph, el presidente norteamericani dijo que estaba “considerando fuertemente” sacar a EEUU de la Alianza, a la que llamó «tigre de papel».

Repetimos, esto no va a pasar. Y de nuevo no es solo ni principalmente porque requiere aprobación del Congreso y del Senado. EEUU jamás disolvería la OTAN porque no es otra cosa que su poder militar expandido.

La superpotencia norteamericana destina ahora mismo un billón de dólares al año en gasto militar, pero Trump ha asegurado que el año que viene ese astronómico gasto se incrementará a 1,5 billones de dólares al año, una cifra récord y mareante.

De llegar a esa cima, el gasto militar de EEUU supondrá por sí solo el 52% del gasto militar total global. Eso es 4,5 veces el del segundo en el ránking (China) y casi 8 veces el de Rusia. Para igualar esos 1,5 billones de dólares habría que sumar el gasto de los 20 siguiente países del ránking de gasto militar.

Pero si al poder militar de EEUU -ya inalcanzable para el resto de potencias o grupos de potencias- le sumamos el de la OTAN, otros 608.000 millones, tendríamos 2,1 billones de dólares, el 73% del gasto militar total global. Un gasto militar que además supone para el complejo militar industrial una enorme y jugosa fuente de ingresos, ya que todos los países de la OTAN están obligados a comprar equipos, armamento y tecnología militar «made in USA».

¿De verdad alguien puede pensar que EEUU va a renunciar a este «poder militar expandido» que supone la OTAN, que es a su vez un «mercado cautivo» para uno de los principales nódulos de poder de la clase dominante norteamericana?

Degradarnos para disciplinar a un gobierno y a un país con una mayoría social que se han atrevido a decir «no a la guerra» y a romper filas. Esto es lo que pretende Trump y el Pentágono con estos climas de opinión

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Quién lo dice, cuándo lo dice y para qué lo dice

¿Pero entonces todas esas palabras de Trump hacia España, todos esos correos internos del Pentágono, son puro postureo? No, no es eso.

Son climas de opinión, convenientemente aireados a la prensa -¿o por qué sabemos de los correos internos, en tiempo real, del poder militar más poderoso del mundo? destinados a buscar un objetivo político: degradar a nuestro país para poder disciplinarlo públicamente, socavando la estabilidad de un gobierno que -al menos en este tema- se ha alineado con la posición de la mayoría social española.

Trump ha lanzado la consigna a los sectores más proyanquis de la clase dominante española -íntimamente ligados con el capital norteamericano- y con los grandes centros de poder de la política, especialmente de la derecha y la ultraderecha, pero también de los medios de comunicación, de la magistratura…

Washington no tolera los devaneos antibelicistas de la Moncloa. Hay que quebrar al gobierno de Sánchez, golpearlo por todos los medios hasta que agache la cabeza y España -con este gobierno o preferiblemente con otro, mucho más alineado y servil hacia EEUU- vuelva al redil del acatamiento indiscutible de los mandatos de la Casa Blanca.

Esta es la consigna que se ha lanzado desde Washington.

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