Investidura de Quim Torra

¡Qué barbaridad, qué barbaridad, otra vez gritando no pasarán!

Recortes Cero hemos levantado un cartel que decía: “Els treballadors catalans, madrilenys… patim les mateixes retallades. Que no ens divideixi un president xenòfob”. Y al cabo de un rato, entorno al cartel hemos empezado a cantar: “¡Qué barbaridad, qué barbaridad, otra vez gritando no pasarán!”.

Hoy jueves 14 de mayo, a escasas horas de la investidura de Quim Torra, acabo de asistir a una concentración en el Arco del Triunfo de Barcelona con el lema: “Per una Generalitat lliure de Xenofòbia. No a Quim Torra”. Al lema le acompañaban dos hashtag: #SenseBanderes y #CatalunyaSomTots .

Hemos sido unas doscientas personas, no es un gran número pero creo que la concentración tiene unos rasgos que es importante poner en valor. Se ha convocado como una respuesta inmediata tras la investidura de Torra y desde la izquierda. Creo que hoy, en un momento difícil para Cataluña, hay que celebrar este hecho; hay que celebrar que personas de izquierdas se pongan a la cabeza de denunciar al racista y reaccionario nuevo presidente de la Generalitat.

La concentración estaba convocada por las redes sociales y los asistentes nos hemos ido saludando y reuniendo poco a poco. Nos hemos encontrado personas de diferentes tendencias de la izquierda, de Federalistes d’Esquerra, de Recortes Cero, de Alternativa Ciudadana Progresista, del PSUC… Recortes Cero hemos levantado un cartel que decía: “Els treballadors catalans, madrilenys… patim les mateixes retallades. Que no ens divideixi un president xenòfob”. Y al cabo de un rato, entorno al cartel hemos empezado a cantar: “¡Qué barbaridad, qué barbaridad, otra vez gritando no pasarán!”.

¿Es exagerado cantar el “No Pasarán”? Yo creo que no. Estos días se ha hablado bastante de los tuits de Quim Torra y él ha pedido disculpas, pero no, no son unos tuits… Lo que se ha puesto al descubierto es un pensamiento, una trayectoria y un proyecto. Hemos conocido estos días el pensamiento y la trayectoria de Joaquim Torra, recién estrenado presidente de la Generalitat. Hemos conocido que es un entusiasta de Estat Català, un partido fascista y separatista, y que también es un entusiasta de sus líderes, en particular de los célebres hermanos Badia, dos torturadores de sindicalistas en los años 30 a quienes el señor Torra calificó como “los mejores ejemplos del independentismo”. Hemos conocido como Torra ha homenajeado a Daniel Cardona como precursor del independentismo, que defendía que “la degradación española puede contagiarse a los catalanes debido a la inmigración”.

Y sobre todo hemos conocido que su proyecto es reivindicar el legado de su jefe Puigdemont. Su proyecto es defender el resultado del 1 de octubre. Es decir, su proyecto es imponer a la mayoría de la población de Catalunya una declaración unilateral de independencia avalada tan solo por un 38% de la población, en un referéndum que fue una estafa antidemocrática.

No, la izquierda no debemos dejar pasar estos hechos. Es una alegría que en Cataluña hayamos tomado hoy la iniciativa pero esto tiene que ser solo un primer paso. Es el momento de que la izquierda encabece la lucha contra un nacionalismo excluyente, rancio y reaccionario y coja en sus manos la bandera de la unidad. Javier Cercas titula hoy su artículo «Pesadilla en Barcelona» y se pregunta muy acertadamente: “¿Representa el señor Torra, con su xenofobia salvaje, al independentismo actual? ¿Esto es lo que había detrás del nacionalismo tolerante, transversal, abierto e integrador que el catalanismo predicaba en Cataluña y que tantos nos creímos durante años (aunque no fuéramos nacionalistas)?” Pues sí parece que el sueño de la “arcadia independentista” es en realidad una pesadilla. Es hora de que despierte la izquierda que durante un tiempo se dejó embaucar por ese sueño. Como dice el himno de Els Segadors: “és l’hora”. Es la hora que desde la izquierda en Cataluña y desde toda España nos pongamos a denunciar los intereses políticos y las bases ideológicas que hay detrás de estos nacionalismos excluyentes que están en el extremo opuesto a cualquier posición progresista y democrática.

Catalanes, madrileños, gallegos, canarios, extremeños… somos todos la misma gente con los mismos problemas por eso somos los más interesados en la unidad. Es la hora de defender desde la izquierda sin ambigüedades la unidad, la unidad del pueblo de las nacionalidades de España para luchar por un proyecto de progreso, de redistribución de la riqueza y ampliación de las libertades.

Un comentario sobre “¡Qué barbaridad, qué barbaridad, otra vez gritando no pasarán!”

  • Así es Nuria, desde la perspectiva de un currela autónomo, no hay fronteras para nuestra situación. No las hay para ellos los eexplotadores! Por lo tanto, tampoco para nosotr@s, l@s trabajadoras/res!!
    ¡No queremos fronteras divisionistas!
    ¡No queremos «lindes»! Ni quienes las potencian, lo de SIEMPRE, los CAGALINDES egocéntricos!!

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