El Constitucional dice que no ve ví­nculos orgánicos con ETA

Pues denunciaremos sus ideas venenosas

El Tribunal Constitucional ha revocado la sentencia del Supremo que declaró la nulidad de la lista Iniciativa Internacionalista-La Solidaridad entre los Pueblos (II-SP), para poder presentarse a las elecciones al Parlamento Europeo del 7 de junio. Considera que, a diferencia de otros casos anteriores, en este “no existen elementos que acrediten la existencia de ví­nculos financieros o de apoyo material” entre II-SP y ETA-Batasuna. El acto de presentación de la candidatura “sólo demuestra que la misma está impulsada por agrupaciones de izquierdas independentistas y soberanistas” aunque es evidente “la coincidencia ideológica entre la coalición y ETA y Batasuna”. Claro, “lo que te pide el cuerpo” ante esta graví­sima abducción ejercida por ETA, sus ideas y actividades, sobre este sector que se considera de izquierda anticapitalista es su denuncia y su rechazo más radical, en todas sus formas.

Para el Constitucional “la negativa a condenar exresamente el terrorismo no es indicio bastante para acreditar una voluntad defraudatoria de la ley electoral” ni “nada acredita que los dirigentes de los partidos que integran la coalición [Izquierda Castellana y Comuneros] estén implicados en esa trama defraudatoria”, no habría una concertación de voluntades entre la coalición y ETA, ni la asunción de métodos violentos como instrumento de actuación en la vida pública. Es decir, son organizaciones que defienden o justifican la existencia de ETA y sus actividades, pero no son parte orgánica de ella. No forman parte del entramado político y organizativo de ETA. Tienen posiciones ideológicas y políticas coincidentes con ella pero no dependen orgánicamente de ETA.Por tanto, lo que hay que hacer es denunciar ideológicamente y combatir políticamente la, sumamente grave, connivencia existente entre este sector que se considera de izquierda anticapitalista y las ideas y actividades terroristas de ETA. Hay que denunciar ideológicamente y combatir políticamente las ideas de esta “izquierda” abducida por el pensamiento nazifascista de ETA, que se disfraza como nacionalismo de “izquierdas”. Hay que hacerlo hasta terminar con las ideas venenosas inoculadas a estos sectores que se consideran de izquierda.Una izquierda realmente anticapitalista y revolucionaria, que también es democrática y progresista, debe y tiene que denunciar y condenar el terrorismo, se disfrace como se disfrace. Debe y tiene que trazar una línea clara frente a ETA y sus justificadores. El terrorismo es, lo ha sido históricamente, ajeno y enemigo de los trabajadores y del resto del pueblo. Sólo ha interesado e interesa a los poderes dominantes. Hay que terminar con las ideas venenosas de connivencia con el fascismo etarra inoculadas en ciertas cabezas que se sienten de izquierda. Es “lo que te pide el cuerpo”.

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