El problema de un tejido productivo con sede fuera de España.

Oleada de despidos… con beneficios

Una decena de monopolios y grandes empresas anuncian cierres parciales y EREs. ¿Que tienen en común? Dos cosas: presentan beneficios... y son propiedad del capital extranjero

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Entre las empresas que ya han anunciado despidos, EREs temporales por paros en la producción, reducción o freno a inversiones o directamente cierre, están: Bimbo, Danone, Alcoa, Arcelor, Michelin, Stellantis, GE, Ford, Lear, Gamesa, Michelin… Y en marcha está ya el ERE masivo de Telefónica.

Son ya más de 12.000 los trabajadores afectados por despidos o paros temporales. Y -salvo una excepción que presenta pérdidas- lo que tienen en común los grupos empresariales que ejecutan los despidos es que o bien tienen su centro de decisión fuera de España y no les preocupa trasladarse y crear una ruina en una zona «periférica» para ellos; o bien son compañías rentables buscando maximizar aún más sus ganancias aún a costa de echar gente a la calle. Cuando no, ambas cosas.

El año comenzó con el despido masivo en Telefónica que afectará a 3.421 trabajadores, el 21% de la plantilla en las tres empresas del grupo, a pesar de haber ha superado los mil millones de beneficios el año pasado.

Bimbo. Aún reconociendo que no hay pérdidas, la multinacional propietaria cerrará su planta de El Verger, la histórica factoría de Magdalenas Ortiz. 90 productores de la comarca se quedarán sin trabajo.

Danone. La compañía francesa cerrará su fábrica en Cataluña. Se perderán 157 puestos de trabajo. Otra empresa fundada en origen en España que pasó a control de capital francés.

Ford. La factoria de Valencia ha despedido a 900 trabajadores, más de uno de cada seis en plantilla. Otra multinacional que toma sus decisiones en función de su estructura en varios países. Ningún vínculo le ata a la comunidad española salvo maximizar beneficio. Uno de los vehículos en produccion se traslada a su planta de Rumanía y eso provoca víctimas en cadena: Su proveedor de asientos, Lear inicia su cierre progresivo durante los proximos cuatro meses hasta. La totalidad de su plantilla, (159) perderá el empleo.

ArcelorMittal es la industria clave de Asturias. La mayor siderurgia del Mundo. De capital estatal, fue vendida al monopolio indio cuya producción de acero puede trasladar a varias naciones donde tiene otras fábricas. Las decisiones para Europa se toman en su sede de Luxemburgo. De momento ha prorrogado para todo 2024 el ERTE para 7.000 obreros, mientras negocia con los sindicatos el despido de 440.

La compañía aérea,ahora británica, Iberia ofreció un plan de prejubilaciones y bajas incentivadas a 1.727 empleados de su personal de carga de maletas y mercancías en aeropuertos españoles.

Atunlo, la mayor comercializadora española de atún, ha anunciado el despido del 90% de los trabajadores de la factoría de O Grove (Pontevedra) y de los 84 de la de Santoña (Cantabria). La medida supone el cierre de ambas plantas. Su máximo accionista vasco puede acabar vendiendo todo a capital foráneo.

Nueva Pescanova, también cerró 2023 con un ERE. La empresa ha despedido a 76 trabajadores y su principal accionista, Abanca, negocia venderla a una compañía canadiense. Siguiendo el hilo, Abanca tiene su origen en Caixa de Galicia, nacionalizada durante la crisis financiera y entregada a la firma de capital riesgo estadounidense Apollo Global Management y luego vendida al banco venezolano Banesco.

Bayer, con beneficios multimillonarios, presentó su ERE antes de acabar 2023 con el despido colectivo de la multinacional alemana en España para 113 trabajadores. La orden llega desde Leverkusen.

Roca, fabricante de sanitarios sí mantiene capital nacional, comunicó el despido a 168 obreros. Un recorte de la cuarta parta parte de la plantilla en las plantas de Barcelona. Es propiedad de la familia cuyo apellido da nombre al grupo empresarial, y quienes se repartieron 25 millones de euros en el último pago de beneficios. Roca no tiene problemas económicos. Ya cerró en mayo su factoría de Alcalá de Henares (Madrid) y aplicó un ERTE en Burgos y Navarra. La producción se va traslando a otros países.

La estadounidense GE Wind Energy, propietaria en España de plantas de energía eólica, ha despedido al acabar el año a 139 empleados. CCOO y UGT denunciaron que la intención de la empresa era sustituir la plantilla por una subcontrata, “con peores condiciones laborales”.

Hasta el capital comercial despide: H&M ha comunicado que va a llevar a cabo un ERE en España echando 588 trabajadores y supondrá el cierre de 28 tiendas.

Los despidos estaban contenidos porque las empresas que recibieron ayudas públicas lo tenían prohibido hasta final de 2023. Y al empezar el nuevo año se disparan.

La ausencia de un proyecto industrial nacional, con la venta del tejido industrial al capital extranjero, deja a los centros de producción pendientes de decisiones que se toman muy lejos; y algunas de las grandes empresas nacionales pensando más en trasladar las fábricas que en reinvertir las ganancias en el futuro de las actuales.

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