"Los españoles deben reducir sus salarios al menos en un 25%" (New York Times, enero 2.010)

Nosotros tenemos que ser más pobres para que ellos sean más ricos

La señal para que se impusiera el mayor programa de recortes sociales y rebaja salarial se dio en Washington. En enero de 2.010, las páginas del New York Times -portavoz de la gran burguesí­a norteamericana- expresaba con claridad lo que debí­a ejecutarse en España: “los españoles deben rebajar al menos en un 25% sus salarios”. Se puede decir más alto pero no más claro. Nosotros tenemos que ser un 25% más pobres para que ellos sean un 25% más ricos.

Primero se ha cargado todo el eso del ajuste sobre los trabajadores, para que las ganancias capitalistas apenas notaran “los efectos de la crisis”.De 2.008 a 2.010, el PIB español ha descendido en 25.533 millones de euros. Pero, mientras la ganancia capitalista se ha mantenido al mismo nivel -perdiendo sólo un 0,36%-, la remuneración de los asalariados ha caído un 4,21% -un 1.170% más que los beneficios empresariales-, lo que significa que los trabajadores hemos dejado de percibir 22.145 millones de euros, un 87,8% del descenso del PIB.Luego se ha incrementado el reparto desigual de la riqueza, arrebantando a los asalariados una parte de la riqueza que antes disfrutábamos.En 2.010, la participación de las rentas salariales en el PIB ha descendido un 1,1%. Son 11.688 millones de euros -1,94 billones de las antiguas pesetas- que los trabajadores españoles hemos dejado de percibir, y que han pasado a engrosar las ganancias del capital.Y el robo se incrementa. En el primer trimestre de 2.011, el descenso de los salarios en el PIB ya es de un 2,69%, multiplicando por 2,5 el atraco del pasado año.Y, para culminar el atraco, ellos -el capital extranjero y la banca española- arramblan también con nuestros salarios. Según el Instituto Nacional de Estadística, la renta disponible de las familias españolas descendió el pasado año en 28.769 millones de euros. No sólo por el descenso de los salarios, también por el aumento de los impuestos directos e indirectos y por la subida de precios y tarifas.Si sumamos el descenso de los salarios -nominal y porcentual- o la reducción de nuestra renta disponible, a los trabajadores y familias españolas nos han quitado este año y medio 71.282 millones de euros, 12 billones de las antiguas pesetas, que antes teníamos nosotros y ahora han pasado a engrosar la lista de beneficios de grandes bancos y monopolios.Nosotros tenemos que ser más pobres para que ellos sean más ricos. Este es el corazón del “ajuste” dictado por Washington y Berlín y ejecutado por Zapatero.

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