Los límites que quieren imponer a un cambio de progreso

En su reciente visita a la Casa Blanca, Felipe VI resaltó la “historia común” entre España y EEUU y “un asunto común básico, nuestro valor para la democracia”. Donald Trump huyó de la literatura y fue mucho más claro, afirmando que “nuestra relación [con España] ha sido extraordinaria a lo largo de los años, y especialmente ahora. Excelentes relaciones comerciales, militares, prácticamente todo lo que se puede tener”.

Todo lo que se puede tener

Para la superpotencia, España no solo es un enorme mercado, en el que sus bancos y monopolios ocupan un lugar cada vez mayor. Es también y sobre todo una vital plataforma para su despliegue bélico global. Y Trump no oculta sus intenciones de explotar mejor el valor militar de nuestro país. Esta es la principal “línea roja” que impone al nuevo Gobierno.

Las notas diplomáticas elaboradas sobre la visita real confirman dónde se concentran las exigencias norteamericanas.

El Ministerio de Exteriores español remarcó que “Felipe VI y el mandatario de EEUU repasaron las relaciones bilaterales, con especial atención a las cuestiones relativas a la defensa, tanto a nivel bilateral como en el marco de la OTAN”. Y la Casa Blanca subraya en su nota que “el Rey y Trump reafirmaron el compromiso común con la OTAN y la alianza sellada a través del convenio bilateral de defensa”.

España es una privilegiada plataforma militar para EEUU. Especialmente las bases de Rota y Morón, vitales para el despliegue en África y en Oriente Medio. Cabe recordar que los barcos norteamericanos que participaron en los bombardeos en Siria partieron de bases españolas.

Nuestro ejército está además puesto literalmente a disposición de las necesidades del despliegue global estadounidense. España ha participado en todas las misiones militares de la UE, de las que este año ha sido el mayor contribuyente, y en casi todas las de la OTAN. Nuestros soldados están desplegados alrededor de las fronteras rusas, en Irak, protegiendo las baterías de Patriots en Turquía…

Pero eso no es suficiente para EEUU. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, también ha sido claro en una reciente entrevista: “Estamos agradecidos por los esfuerzos, pero insto a España a hacer mucho más”.

Es la exigencia, remarcada por Trump en tono desafiante a todos los miembros de la OTAN, de que eleven su gasto militar a un mínimo del 2% del PIB. Para España esto supondría duplicar la inversión bélica, que el pasado año suponía el 0,92% del PIB. El Gobierno de Rajoy ya se comprometió a aumentar en los próximos siete años un 80% nuestros gastos militares, hasta alcanzar los 18.000 millones. Llegando incluso a plantear una ley que lo blindara, al margen de cambios de Gobierno, como hace el 135 con el pago de la deuda.

Pero este no es el único compromiso militar contraído con Washington. Cuando ningún periódico español lo mencionaba, el Wall Street Journal, biblia del gran capital norteamericano, publicó un amplio reportaje sobre la posibilidad de que España acogiera el cuartel general de la operación Atalanta de lucha contra la piratería en el Índico, la mayor iniciativa militar europea, cuando Reino Unido, donde se encontraba su sede, abandonaba la UE. Ahora ese anuncio se ha hecho realidad.

Hay una larga lista de misiones militares en las que España va a redoblar su presencia. Por ejemplo, elevando de 140 a 292 el contingente en Malí, que además pasará a dirigir un general español. Aumentando hasta 750 el número de militares en Líbano, participando por primera vez en misiones navales en la zona, y aspirando al mando de la misión de la UE. Incrementando los contingentes en Irak y Afganistán, donde el ejército español sigue presente…

Definitivamente, España es un peón militar más que importante para EEUU. No cuestionarlo es el primer y más importante límite que Washington impone al nuevo Gobierno.

Un comentario sobre “Los límites que quieren imponer a un cambio de progreso”

  • elvis the pelvis dice:

    «Felipe VI resaltó la “historia común” entre España y EEUU y “un asunto común básico, nuestro valor para la democracia”…..bueno,bueno,alguno se dirá «sajamao un tripi»,pero es que Felipe VI habla en nombre de la oligarquía financiera y sus mercados y «órden social»,que no se rompa el órden y los negocios monopolistas establecido,garantizado por la OTAN……¿pero qué historia común,si los EEUU nos qutaron Cuba,apoyaron el régimen de Franco,y ahora azuzan los nacionalismos?,menuda historia común.Microsoft adora a Felipe VI

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