Entrevistamos a Amparo Miguel (SAD) y Carmen Diego (Eulen), trabajadoras de ayuda a domicilio en Gijón

Las otras «Kellys»: trabajadoras de ayuda a domicilio

Malas condiciones laborales, bajos salarios, elevada carga de trabajo y esfuerzo físico, además de temporalidad. Las condiciones en las que desempeñan su labor las cuidadoras de personas dependientes a domicilio, no tienen mucho que envidiar a las que se han destapado gracias a la lucha de las camareras de piso de los hoteles, conocidas como «Las Kellys».

¿En qué condiciones desempeñáis vuestro trabajo?

Trabajamos para empresas privadas que están subcontratadas por el ayuntamiento, pero principalmente trabajamos en los pisos de las personas que atendemos. Esos domicilios no están adaptados, tienen barreras arquitectónicas y nuestro trabajo no está valorado por la ley de prevención de riesgos laborales ya que los consideran domicilios privados y les aplican la “ley de protección de privacidad”.

Ley que para otras cosas no tienen en cuenta. Por ejemplo: si una casa necesita una instalación de gas, viene un perito a valorarlo todo, ¿no?. Pues a nosotras nos mandan a trabajar a esos domicilios sin valorar con qué obstáculos nos vamos a encontrar.

Trabajamos con toda clase de enfermos con distintas minusvalías, pero los “medios técnicos” con los que contamos son nuestros brazos, piernas, espalda… Todo ello con un salario la mayoría de las veces bajo. Y se nos exige tener conocimiento de todo.

Luchamos por que el SAD sea público, ya que se gestiona con dinero público, y ahora mismo diferentes empresas se están lucrando con el dinero de todos. En Gijón, la empresa Aralia goza de una licitación municipal, a pesar de que el dueño está imputado en las tramas Gürtel y Enredadera.

¿Qué pasa cuando vais a la Mutua con problemas de salud o lesiones derivados del esfuerzo físico? ¿Hay algún tipo de «dolencia profesional» reconocida para las trabajadoras de ayuda a domicilio?

No tenemos reconocida ninguna enfermedad profesional, esta es una de las cosas que reivindicamos. En enero estuvimos en el Congreso de los Diputados gracias a Podemos. Se nos aprobó un reconocimiento de enfermedad profesional, al no estar reconocida cuando vamos a la Mutua. Con una lesión hecha en el trabajo nos mandan a la SS, pero si eres joven dicen que no tiene nada que ver con el trabajo, o si tienes una edad más avanzada dicen que “es por la edad”. Nunca tiene que ver con el trabajo. A día de hoy nadie se ha ocupado de hacer un estudio de prevalencia de nuestras lesiones y enfermedades derivadas de nuestra labor.

Vuestra precariedad está determinada en buena medida por la que a su vez sufren las familias de las personas dependientes a las que atendeis. A muy pocos les llegan las ayudas de la dependencia. ¿Es este un factor importante de vuestra lucha, la exigencia de que la ley de Dependencia se dote de financiación adecuada?

Por supuesto. Nosotras compartimos la precariedad con las personas que atendemos. Tienen pensiones bajas o un grado de dependencia que no les llega para poder ser atendidas en condiciones. Por lo tanto ese es un aspecto de la lucha que llevamos: que la ley de la dependencia tenga un presupuesto propio y suficiente para poder atender la demanda, atender un servicio en condiciones y no como ahora, que son paños calientes. Y que dé igualdad a nivel estatal.

Las Kellys han pasado de ser «trabajadoras invisibles» a ser un ejemplo de lucha laboral que además ha conseguido importantes avances. ¿Os habéis planteado algo parecido en el colectivo de las trabajadoras de ayuda a domicilio?

Las Kellys son para nosotras un ejemplo de lucha: salimos a la calle por ellas. Tenemos una plataforma de lucha en Asturias que lleva trabajando 3 años pero no pretendemos ocupar el lugar de los sindicatos, sino llenar el hueco que ellos no ocuparon en 30 años.

Un comentario sobre “Las otras «Kellys»: trabajadoras de ayuda a domicilio”

  • Josefa medina huertas dice:

    Soy aux de ayuda a domicilio ya van 14 años,,,y estotalmente como dice el articulo(me colpee y doble x lo tsnto el cuello,a no apollar ese dia las puernas la usuaria)un dejince cervical ,,y decian q era x la Artrosis,,,y ademas soy miembro de un comite de empresas,,y la empresa,la mutua,van a sacar dinero de nuestaras espaldas,,,mientras los ayuntamientos miran para otro lado ,, lo permiten,
    X fa compañeras hagamonos visible y q cambie esto,,,un saludo

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