Jibarizar la sanidad pública para engordar a la privada

Se busca degradar al sistema sanitario público -con recortes presupuestarios y de personal que merman su calidad- para preparar el terreno a la sanidad privada.

Aunque la situación política -la ausencia de rodillo parlamentario y un movimiento popular contra los recortes que no le da descanso- no se lo facilita, el PP busca degradar al sistema sanitario público -con recortes presupuestarios y de personal que merman la calidad de la sanidad española, una de las mejores del mundo- para preparar el terreno a su desmantelamiento y privatización parcial. Degradar y recortar la sanidad pública para abrir camino a la sanidad privada.

Este proceso -sibilino y silencioso- de jibarización de la sanidad pública en beneficio de los consorcios privados de salud se da de forma especialmente aguda en dos comunidades autónomas: Madrid (gobernada por el PP) y Cataluña (gobernada por CiU/JxSi).

En Madrid, un caso paradigmático es el de los dos hospitales de Móstoles: uno 100% público, el Hospital Universitario de Móstoles (HUM), y otro, el Hospital Rey Juan Carlos, gestionado por el monopolio alemán Fresenius. El primero ha visto como sus responsables recortaban presupuesto y plantilla, y cerraban camas. El segundo ha visto paralelamente como engrosaba su actividad -y sus beneficios- a costa del desangramiento del HUM. Los gestores del Universitario defienden la caída presupuestaria para el público con la excusa de que el Rey Juan Carlos «les resta presión asistencial», pero los trabajadores del HUM, de nuevo en pie de guerra explican las razones. «Funcionamos al 50% de la capacidad. Si nuestras agendas están cerradas porque no hay personal suficiente, las pruebas se derivan al otro centro. E igual ocurre con los quirófanos. La lista de espera se va a cinco o seis meses, así que es lógico que el paciente acepte ser derivado al Rey Juan Carlos» dice una funcionaria de la administración del HUM a eldiario.es.

El caso de la sanidad pública catalana -una de la que más brutales recortes ha sufrido los últimos años, y donde más avanzan los intereses privatizadores- es aún más desvergonzado. En el propio edificio del Horpital Clínic -en su séptimo piso- se halla ubicada la planta de hospitalización de la clínica privada Barnaclínic, que ocupa 525 m² del hospital público, además de los 412 m² del edificio de consultas externas. La compañía privada utiliza recursos del Hospital Clínic, como camas de UCI, aparatos de diagnóstico o recursos humanos a cambio de un alquiler. Y según denuncian los propios trabajadores del Clínic, la separación es muy difusa. ¿Necesita una prueba o una intervención? Si es usted de Barnaclínic no tendrá que esperar, si viene por la Seguridad Social, ya veremos. Si no tiene tiempo que perder, las oficinas de Barnaclínic estarán encantadas de atenderle. Tanto tienes, tanto vives: ahora en el mismo edificio.

Mientras tanto, los excelentes profesionales de la sanidad pública española -una de las mejores del mundo- languidecen. La sanidad española ha perdido casi 3.000 médicos desde 2013 en un descenso continuado por bajas no suplidas, según el centro de Estudios del Sindicato Médico de Granada. Los descensos en las plazas están creando una situación que de no corregirse, impedirá que todos los que salgan de las facultades de Medicina puedan realizar su periodo de formación especializada (MIR), necesaria para incorporarse a su profesión. Una situación similar viven los enfermeros, una profesión sometida a contratos de sustitución muy cortos y mal pagados. España ha perdido 20.000 puestos de trabajo en enfermería, y ve como sus recién graduados -reconocidos internacionalmente por su buena preparación universitaria- se marchan al extranjero para labrarse un futuro. Una generación de excelentes trabajadores sanitarios a los que los recortes y la jibarización de la sanidad empujan al exilio.

Un comentario sobre “Jibarizar la sanidad pública para engordar a la privada”

  • Adrià González dice:

    El artículo está muy bien, es sencillo, fácil de leer y va muy al centro, tanto su título como su subtítulo, pero en mi opinión le faltan los datos generales de las cuentas de la sanidad pública y la privada, yo invito al autor que investigue los datos económicos de la sanidad privada en españa, sus subvenciones, sus accionistas, etc…

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