Italia: otro seísmo en la UE

Los resultados electorales ya lo hacían prever. Pero la realidad algunas veces supera con creces los peores pronósticos. Lo que la complicada aritmética de las urnas dejó como un reto de difícil solución, las negociaciones de meses lo han convertido en un acertijo. Así, y tras descartarse durante dos meses las alternativas más lógicas, al final los dos partidos más alejados entre sí, el Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte anunciaban días pasados negociaciones “muy avanzadas” para formar gobierno.

Ni la derecha (Berlusconi más la Liga Norte) ni la izquierda (el Partido Democrático más el M5E) obtuvieron en las pasadas elecciones los escaños suficientes para formar un gobierno estable en Italia. Se preveía, por tanto, complicadas y difíciles negociaciones para la constitución de un nuevo ejecutivo (nada extraño, por otra parte, en un país que ha tenido casi 50 gobiernos distintos en el último medio siglo). Durante semanas, todas las opciones y todas las fórmulas han estado sobre la mesa. Pero al final, solo la más inesperada, una posible alianza entre el M5E y la Liga Norte, logró anunciar (para estupefacción de muchos) un pacto para elaborar un programa de gobierno, que aún no tenía ni el nombre del candidato a jefe de gobierno ni había solventado todas las diferencias entre las dos formaciones.

El principio de acuerdo se dio a conocer el jueves 10 de mayo por el líder del M5E, Luigi Di Maio, y por el líder de la Liga Norte, Matteo Salvini. Y aunque el avance sobre el futuro programa de gobierno fue mínimo, las reacciones no se dejaron esperar. Sobre todo desde Bruselas y la UE, que ven en el pacto de estas dos fuerzas, tradicionalmente euroescépticas, un nuevo y muy grave foco de problemas. De hecho, cada una de esas fuerzas, por su parte, ha ido sembrando en los últimos años la idea de que buena parte de los problemas del “estancamiento” de Italia tiene que ver con las políticas de la UE e incluso con la existencia misma del euro. Ambos partidos pidieron en el pasado al menos que se celebrara un referéndum sobre la moneda única europea. Y, como es fácil razonar, y más desde el Brexit, que un país de la importancia de Italia (ahora la tercera economía de la UE, tras Alemania y Francia) pase a cuestionarse el euro o incluso su permanencia en la UE, es un elemento de desestabilización prácticamente inasumible. Si, hipotéticamente, Italia diera un portazo hoy a la UE o al euro, toda la arquitectura europea se vendría abajo. De ahí que la formación del nuevo gobierno italiano haya pasado a convertirse en un tema prioritario para la UE, y que el anuncio de un acuerdo entre el M5E y la Liga Norte despertara todas las alarmas.

El impensable pacto entre el M5E y la Liga Norte parecía, no obstante, haber superado en las últimas semanas uno de sus escollos más difíciles, al obtener Matteo Salvini el plácet de Berlusconi para formar gobierno con el M5E. La Liga y Forza Italia (el partido de Berlusconi) formaron una coalición en las pasadas elecciones, de ahí que el “permiso” del Cavaliere y el perdón a la “traición” de Salvini fueran un requisito necesario.“El anuncio de un acuerdo entre el M5E y la Liga Norte ha despertado todas las alarmas en la UE”

Pero en Italia no hay movimiento que no esconda o preludie una maniobra inesperada. No hay traición (incluso consentida) sin la inevitable venganza. Y si el jueves se anunciaba el pacto Di Maio-Salvini (con una estrategia secreta para deshacerse de Berlusconi, según la prensa italiana), el viernes mismo, casualmente (!!!!), un juez de Milán levantaba el castigo que inhabilitaba a Berlusconi durante cinco años por delito fiscal y le restituía todos sus derechos políticos. O lo que es lo mismo: Berlusconi podrá ser a partir de hoy diputado electo en el Congreso, incluso candidato a presidente de Gobierno y podrá encabezar la lista de Forza Italia en una próximas elecciones.

La sorprendente decisión cayó como un jarro de agua helada en los Estados mayores de los dos partidos que acababan de anunciar el acuerdo para la formación del nuevo gobierno. Y es difícil no considerarla como un misil dirigido directamente a hacerlo fracasar o a ponerlo directamente bajo la atenta vigilancia del Cavaliere, el hombre que ha controlado la vida política italiana durante casi dos décadas.

Pero, ¿qué sentido tiene disparar ahora este misil? ¿Qué representa ahora mismo Berlusconi? Es sin duda difícil saberlo. El hombre que ha sido acusado varias veces de connivencia con la Cosa Nostra (la mafia), que actuó de ariete en la UE (junto a Aznar y Blair) en favor de Bush y en contra del eje franco-alemán (entonces el dúo Chirac-Schröder), ¿qué papel podría desempeñar en la actual “comedia del arte” italiana y en el drama europeo?“Al día siguiente del pacto de gobierno, un juez de Milán levantaba el castigo que inhabilitaba a Berlusconi”

Como sus socios de la Liga Norte, Berlusconi hizo su campaña electoral cargando las tintas contra la UE, lo que resulta casi inevitable en la Italia actual, ya que ello no deja de ser una realidad asumida por todo el pueblo italiano. Sin ser tan radical como su socio Salvini, Berlusconi alimentó con fines electorales la vena crecientemente euroescéptica de los italianos para tratar de convertir a Forza Italia en el primer partido del país. Pero fracasó. Forza Italia obtuvo menos votos y diputados que la Liga Norte y su sueño de retornar al poder se frustró.

Pero Berlusconi es un zorro viejo y, hasta cierto punto, imprevisible. Mil veces lo han dado por muerto, y mil veces lo hemos vista resucitar. De modo que, de forma inesperada, viajó a Bruselas y allí, sorprendentemente, comenzó a hacer gestos inesperados de europeísmo, declaraciones en favor de la UE y de la permanencia de Italia en el euro, y a hacerse fotos con efusivos abrazos a Juncker y otros mandamases de la UE, a los que en el pasado había puesto de vuelta y media (al entonces presidente del Parlamento Europeo, el socialdemócrata Schulz, llegó a llamarlo “capo” de campo de concentración).“¿Alcanzó Berlusconi en Bruselas un pacto para intentar salvar los intereses de la UE en el momento crítico que se vive hoy en Italia?”

¿Alcanzó Berlusconi en Bruselas un pacto con los capos de Europa para tratar de salvar los intereses de Bruselas en el momento crítico que se vive hoy, y cuando el principal aliado europeo en el país (el Partido Democrático) está totalmente fuera de juego? ¿Está Europa tan desesperada que no tiene otro clavo al que agarrarse en Italia que a ese viejo dinosaurio, al que siempre despreció y ninguneó, y al que colaboró a destruir e inhabilitar?

Cuando está en juego lo que está en juego (la supervivencia de la UE, nada menos), es necesario entender que no es la ética ni la imagen lo que prima a la hora de tomar las decisiones. Ya decía Kissinger que Pinochet era un hijo de puta, sí, pero “nuestro hijo de puta”. Lo que prima son los intereses, lo demás ya se verá.

Y tras la debacle del Partido Democrático de Matteo Renzi, la UE no tenía nada a qué agarrarse en Italia para preservar sus intereses. ¿Ha alcanzado un acuerdo con Berlusconi? ¿A cambio de qué? La UE puede darle a Berlusconi algo que este ansía, después de que su reputación fuera arrastrada por los suelos con decenas de procesos, incluidos casos de prostitución, drogas, compra de testigos, acuerdos con la mafia, etc. Puede darle “respetabilidad”, restituir, en cierto modo, su buen nombre. Y a cambio, Berlusconi tendrá que impedir que Italia se deslice por un antieuropeísmo rampante que acabe por dinamitar la UE.

En ese caso (hipotético) la insólita sentencia que retira su inhabilitación podría tener sentida y no ser una improbable casualidad, impensable además en un tablero tan marcado y calculado como el italiano, verdadero laboratorio político, no solo europeo sino mundial.

Sea o no una última jugada maestra de este increíble superviviente de la vida política italiana, y pueda o no cumplir sus compromisos, la realidad es que Italia se ha convertido ya en un problema muy grave para la UE.

Un problema que agrava los múltiples signos de crisis, debilitamiento, disgregación y las amenazas de desintegración y total inoperancia.

Las recientes visitas de Macron y Merkel a la casa del Emperador, pese al trato opuesto a uno y a otra, esconden el mismo gesto de ninguneo y desplazamiento de Europa del primer plano mundial. De hecho, pese a los ruegos de los mandatarios europeos, tras salir de la Casa Blanca, Trump anunció de inmediato la ruptura del pacto nuclear con Irán. ¿De qué sirvieron los argumentos europeos? El mosqueo alemán llegó al punto de que nada más regresar a Europa y conocer la decisión de EEUU, Merkel declaró que “EEUU ya no es un aliado fiable de Europa”, algo que no se oía de boca alemana desde hace decenios.

Todo esto no hace sino prever una dura tormenta sobre Europa y el recrudecimiento de todas sus crisis. Algo bien visible también con la nueva tensión añadida en el caso catalán, cuyo desafío sigue pujante, alentando así todos los separatismos europeos. Algo que podría ir in crescendo, además, si la Liga Norte llega al gobierno en Italia. La sintonía entre la Liga y el procés viene de lejos.

Italia, que parecía dormida y olvidada, sumida en una lenta decadencia sin solución, parece llamada a ocupar de nuevo un lugar candente en la política europea. Veremos en qué dirección. Allí se alimentó, en los años veinte del siglo pasado, el primer fascismo europeo o se ideó, en los setenta, el “compromiso histórico” entre la DC y el PCI. Es el primer país europeo en el que una fuerza política de puro rechazo, creada a través de internet, puede alcanzar el gobierno (el M5E). En cualquier caso, todo sigue siendo bastante imprevisible y habrá que seguir con mucha atención lo que se cuece en este caldero, que sin duda va ser decisivo para Europa y para los europeos

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