Tras negarse a rescatar a los bancos con dinero público, Islandia se plantea ahora reducir el paro al 2%

Incumplir las órdenes del FMI y Merkel sale muy rentable

Toda Europa está asolada por el aumento del paro Toda no. Un pequeño paí­s ha reducido en plena crisis sus í­ndices de paro a la mitad Y se plantea que todaví­a es demasiado, aspirando a que sólo el 2% de la población esté desempleado. No es una broma pesada. Es verdad. Islandia, el mismo paí­s que se negó a rescatar a los bancos con dinero público, como exigí­an el FMI y la UE, es hoy la economí­a más saneada de Europa.

Con un PIB anual de 10.000 millones de euros, a Islandia el FMI y la UE le exigieron en 2.008 respaldar con dinero público los 60.000 millones que sus bancos debían a los acreedores extranjeros.

Una operación que permitiría cobrar a los fondos de inversión británicos y norteamericanos propietarios de la deuda, pero que hundiría al país durante décadas.

El pueblo islandés se organizó, se movilizó… y dijo NO.

El gobierno cayó, los bancos que no podían devolver sus deudas quebraron… Y a partir de entonces todo funcionó mucho mejor. “Se confirma que incumplir las órdenes del FMI y Merkel es muy rentable”

Según un analista, “la decisión de no rescatar a los bancos protegió las finanzas del Estado y dejó al gobierno con los medios necesarios para continuar con los programas de apoyo social que protegieron a los islandeses de la penuria durante la peor crisis financiera en seis décadas”.

Desde entonces, Islandia ha reducido el desempleo desde el 9,5% al 4%. Pero consideran que esto es inaceptable, y se plantean reducirlo al 2%.

No ha sido un camino fácil. Los acreedores bancarios, en su gran mayoría “fondos buitres” anglonorteamericanos, siguen intentando forzar un rescate público que les permita recuperar su dinero.

Pero el primer ministro islandés, Sigmundur D. Gunnlaugsson, ya ha declarado que las deudas privadas de los bancos “no son deuda pública y nunca lo serán”.

Disponer de ese dinero ha permitido que el presupuesto del gobierno para 2014 destinara un 43% de su gasto al Ministerio de Bienestar. Algo que según Stefan Olafsson, un profesor de sociología en la Universidad de Islandia, “ha sido clave en la recuperación del crecimiento”.

El PIB islandés creció el año pasado un 2,7%. Y se plantean que “además de aumentar el gasto en los sistemas de atención de la salud y la educación, el Gobierno debe poner énfasis en que aumente el poder adquisitivo de la gente”.

Se confirma que incumplir las órdenes del FMI y Merkel es muy rentable. España, con Zapatero o Rajoy, las cumple a rajatabla, y sufrimos la peor recesión en décadas. Islandia se negó a cumplirlas, y precisamente por eso le va tan bien.

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