El Gobierno estudia cambios en las cotizaciones a la Seguridad Social, para empresarios y autónomos

Hay mejores caminos

Tres medidas encadenadas, propuestas por el Gobierno van a repercutir en breve en los sueldos y las cotizaciones: el aumento del salario mínimo, el incremento de las bases máximas de cotización, y la modificación de las contribuciones de los autónomos.

La subida de hasta un 22% del salario mínimo será efectiva el próximo año, elevando el sueldo de casi 8 millones de trabajadores y proporcionalmente, la cantidad cotizada para sanidad, paro y pensiones. El primer efecto es una imperiosa necesidad para recuperar algo del poder adquisitivo perdido estos años (hasta un 25% desde 2008). Como consecuencia aumentará la recaudación a la Seguridad Social, actualmente deficitaria, pero en una cantidad muy pequeña, pues corresponde a los tramos más bajos de salarios. El Gobierno ha presentado a Bruselas, una estimación de 500 millones a ingresar por esta medida.

Recuperar la proporcionalidad

La otra medida ya comunicada es que subirán las bases máximas de cotización a la Seguridad Social entre un 10% y un 12% durante 2019. Las bases de cotización son las cantidades de salario de referencia para calcular lo que tienen que pagar los trabajadores y los empresarios a la Seguridad Social.

El cambio sólo afectará a los sueldos mayores de 4.000 euros al mes. Tras los decretos del PP, los salarios que superaban esa cifra no debían cotizar a la Seguridad Social por la parte de nómina que sobrepasaba de 3.800 euros, y ha sido una de las causas del déficit generado. Recuperar la proporcionalidad permitirá al Estado ingresar hasta 1.100 millones más.

Los autónomos

La tercera recaudación es la subida a los autónomos. Esta medida no está cerrada y queda pendiente de un acuerdo con sindicatos y organizaciones del sector. Una subida mínima del 1,5% sí parece segura. Lo que está abierto es la posibilidad de incrementos mayores a cambio de mejorar derechos y prestaciones sobre bajas laborales, pensiones y paro. El gobierno ha calculado en otros 1.000 millones la recaudación a sumar para la Seguridad Social.

Y está también abierta la puerta a incluso rebajar la cotización de autónomos en caso de disminución de ingresos o no alcanzar unos mínimos. Actualmente el trabajador autónomo cotiza una cantidad fija independientemente de sus ingresos reales.

Impuestos directos o indirectos

Las tres medidas propuestas benefician en general a las rentas más bajas, y gravan a las empresas y los salarios más elevados. Pero aún así no parece el mejor camino. En Portugal como ejemplo más cercano, y en todo el norte de Europa, con una cotización inferior (ver cuadro) los salarios son más elevados y el paro inferior.

Aportación de las empresas a la cotización a la S.Social

España

23,00%

Portugal

19,20%

Media europea

14,40%

El problema es sobretodo para las pequeñas y medianas empresas (PYME), con una tasa de ganancia muy inferior a la que puedan obtener los monopolios. Aumentar los costes laborales se traduce en peor empleo. Y se está extendiendo la contratación para únicamente los cortos periodos de trabajo que más rentables pueden salirle a la empresa. Obligando al trabajador a desplazarse para jornadas de tres horas, en días alternos, en horarios cambiantes….Cuando no se aplica el fraude de contratar y cotizar por X horas pero realmente planificar más, cobrando el resto en B. O incluso ni siquiera pagándolo. Las medidas más justas, que más favorecerían la competitividad de las Pymes y las condiciones de sus trabajadores, debería ser que las cotizaciones a la SS se hicieran sobre los beneficios netos finales.«Está el abuso para el beneficio del contratador, sí; pero también a veces es la forma en una Pyme de cuadrar los números, aún a riesgo de una sanción.»

Para sostener un sueldo de 7 euros la hora, hay que cotizar otros 4,50 de media. Eso da ya 11,50 por hora, a lo que hay que sumar las materias primas, (rara vez una inversión menor a otros 5 euros por hora de trabajo), los suministros de energía, la amortización de la maquinaria, los gastos de gestión y financieros, y los alquileres o hipotecas… difícilmente se cubren costes por debajo de 30 euros brutos por hora, para poder pagar 7 euros netos al trabajador…

Evidentemente, en un monopolio, la cadena de producción semiautomatizada, multiplica varias veces esa rentabilidad.

Así que las medidas más justas y que más favorecerían la competitividad de las Pymes y la creación de empleo, y sobretodo la mejora de las condiciones de salario y trabajo para los contratados, son las que carguen la recaudación del Estado sobre los beneficios netos finales. En esto se debería basar una política fiscal realmente progresiva en lo que se refiere a la cotización de las empresas a la SS.

Bajar los gastos

Y si de cuadrar las cuentas públicas se trata, aún queda un inmenso margen de ahorro actuando sobre la eliminación de gastos innecesarios e improductivos: desde el multimillonario saqueo de los intereses de la Deuda Pública, o la absorción por el Estado de pérdidas privadas (bancos, cajas, ahora autopistas…), hasta los desproporcionados sueldos en las altas capas de la administración (estatal y autonómica)…

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