FMI: más recortes, menos salarios

“Estados Unidos carece de un plan creí­ble, a medio plazo, para reducir sus déficits presupuestarios, y el debate entre los dos partidos que concluyó el 8 de abril con un plan de ahorro de 27.000 millones de euros era insuficiente, ya que la brecha ideológica entre los demócratas y los republicanos sobre la manera de abordar el problema es enorme.”

Los aíses europeos de la periferia no se salvarán solo con sacrificios presupuestarios. Colocados en la imposibilidad de devaluar debido a la existencia de una moneda común, el euro, deben mejorar considerablemente su productividad, o bajar sus salarios, o ambas cosas. Eso supone unas reformas estructurales, especialmente de su mercado laboral. Hay que acabar con el dualismo entre los contratos indefinidos y los temporales. Eso también supone reformas en el mercado de bienes; muchos de los sectores protegidos tienen una productividad escasa. Esas reformas tardarán tiempo en surtir efecto y, antes de que veamos los resultados, estos países tendrán dificultades para volver a pedir préstamos en los mercados. (EL PAÍS) EL MUNDO.- El Gobierno griego ha abierto una investigación contra Citigroup ante la sospecha de que la entidad estadounidense, a través de un e-mail enviado a algunos de sus clientes, ha sido la causante de los últimos ataques que ha sufrido la deuda helena, que han llevado el riesgo país al récord histórico de 1.186 puntos y el coste del bono por encima del 22%. El pasado miércoles 13, un ejecutivo no identificado de Citigroup envió un e-mail a varios de sus clientes -operadores de la Bolsa de Atenas y empresarios- en el que alertaba de que Grecia podría estar a punto de llevar cabo una reestructuración de su deuda. LA VANGUARDIA.- Veinte años después de la guerra del Golfo, en la que estuvo a punto de ser borrado del mapa, el emirato de Kuwait vuelve a tener problemas con sus vecinos. Ahora teme el contagio de Bahréin, donde la comunidad chií, que es mayoritaria, protagoniza una revuelta por considerarse discriminada. En Kuwait, donde una cuarta parte de la población es chií, el Gobierno dimitió este mes para evitar que un diputado chií interpelara al ministro de Exteriores por la represión de los chiíes en Bahréin, donde Kuwait ve la mano del régimen chií iraní. Entrevista. El País "Estados Unidos carece de un plan creíble para reducir el déficit" Alain Faujas Olivier Blanchard, economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), pasa revista a los grandes temas de actualidad, como la situación de las finanzas públicas estadounidenses, después de que el lunes 18 de abril Standard & Poor’s pusiera bajo perspectiva "negativa" la deuda a largo plazo de Estados Unidos. Pregunta. ¿Estados Unidos se encuentra en la senda del saneamiento presupuestario? Respuesta. Existen razones para estar preocupados. Estados Unidos carece de un plan creíble, a medio plazo, para reducir sus déficits presupuestarios, y el debate entre los dos partidos que concluyó el 8 de abril con un plan de ahorro de 27.000 millones de euros era insuficiente, ya que la brecha ideológica entre los demócratas y los republicanos sobre la manera de abordar el problema es enorme. Este les parece menos urgente de tratar porque Estados Unidos no tiene ninguna dificultad en colocar bonos del Tesoro, que financian sus déficits. El discurso del presidente Barack Obama, pronunciado el 13 de abril, va en la dirección correcta, pero todavía no se han tomado decisiones concretas. P. Parece que Europa es el enfermo del planeta. ¿Cree que el crecimiento tardará mucho en regresar? R. Los países europeos de la periferia no se salvarán solo con sacrificios presupuestarios. Colocados en la imposibilidad de devaluar debido a la existencia de una moneda común, el euro, deben mejorar considerablemente su productividad, o bajar sus salarios, o ambas cosas. Eso supone unas reformas estructurales, especialmente de su mercado laboral. Hay que acabar con el dualismo entre los contratos indefinidos y los temporales. Eso también supone reformas en el mercado de bienes; muchos de los sectores protegidos tienen una productividad escasa. En Portugal, por ejemplo, el sector inmobiliario es muy ineficiente debido a la ausencia de economías de escala, ya que la abundancia de normativas impide que se construya un parque homogéneo. Esas reformas tardarán tiempo en surtir efecto y, antes de que veamos los resultados, estos países tendrán dificultades para volver a pedir préstamos en los mercados. En cualquier caso, esos países, como el resto de Europa, que se arrastra con un 1,5% de crecimiento y que está obligada a realizar ajustes dolorosos, tienen que comprender que, a la larga, deben proseguir sus esfuerzos. P. ¿Cómo han elaborado la nueva "caja de herramientas"? R. Hemos partido de dos ideas sencillas. La primera es que la política macroeconómica debe tener en cuenta varios objetivos: la inflación, el desempleo y el riesgo financiero sistémico. La segunda es que el ámbito de los posibles instrumentos es mucho más amplio de lo que lo suponíamos antes de la crisis y va desde las herramientas tradicionales como los tipos de interés hasta unos instrumentos de política presupuestaria y las medidas que llamamos macroprudenciales, como los ratios cíclicos de capital o los límites sobre la relación de la deuda con respecto a los ingresos. P. ¿El G-20 no les ha confiado también la misión de aconsejar a los grandes países unas políticas beneficiosas para todos? R. Efectivamente, hemos visto qué combinación de medidas tomadas en los distintos países podrían reducir los desequilibrios y aumentar el crecimiento. En concreto, hemos estudiado los efectos de una disminución de la tasa de ahorro de los chinos, de una consolidación del presupuesto estadounidense y de las medidas conducentes a un aumento de la productividad europea. Hemos mostrado cómo se pueden complementar esas medidas. Por ejemplo, si lo único que pasa es que Estados Unidos reduce su déficit presupuestario, el crecimiento estadounidense sufrirá, al menos a corto plazo. Pero si las exportaciones estadounidenses aumentan paralelamente (lo cual sería el caso si China y otros países emergentes redujeran el superávit de su balanza), eso podría respaldar el crecimiento y permitir a Estados Unidos reducir más fácilmente su déficit. EL PAÍS. 21-4-2011 Economía. El Mundo Grecia carga contra Citigroup Carmen Llorente El Gobierno griego ha abierto una investigación contra Citigroup ante la sospecha de que la entidad estadounidense, a través de un e-mail enviado a algunos de sus clientes, ha sido la causante de los últimos ataques que ha sufrido la deuda helena, que han llevado el riesgo país al récord histórico de 1.186 puntos y el coste del bono por encima del 22%. El pasado miércoles 13, un ejecutivo no identificado de Citigroup envió un e-mail a varios de sus clientes -operadores de la Bolsa de Atenas y empresarios- en el que alertaba de que Grecia podría estar a punto de llevar cabo una reestructuración de su deuda. «En los últimos 20 minutos, los rumores acerca de una reestructuración de la deuda durante el fin de semana de Pascua griega han agudizado el diferencial de tipos con Alemania, mientras que las acciones bancarias en el mercado de valores están cayendo. A día de hoy, las discusiones acerca de una reestructuración griega se está recrudeciendo a pesar de los desmentidos oficiales. Si se producen tales acontecimientos será crucial conocer los términos», señala el e-mail que ahora es objeto de investigación, según informa la agencia AFP. Tras tener conocimiento de este rumor, la jefa de la Fiscalía de Atenas, Eleni Raiku, ha ordenado a la Autoridad del Crimen Cibernético de Grecia emprender una investigación con carácter urgente para esclarecer quién o quiénes fueron los responsables de difundir esta «falsa noticia en relación a la deuda griega». La fiscal ha pedido que se investigue si el banco estadounidense ha cometido una «conducta criminal» con el envío de este e-mail. Por su parte, Citigroup se defendió ayer en un comunicado de las acusaciones y afirmó que no ha habido una conducta delictiva ni por parte del banco ni de ninguno de sus empleados. Además, se mostró dispuesto a cooperar en la investigación que están llevando a cabo las autoridades griegas. «Estos rumores carecen claramente de profesionalidad y son un disparate», anunciaba ayer el Ministerio de Finanzas griego en un comunicado, en el que daba cuenta del daño que podían causar estas falsas informaciones en los mercados, por lo que el Gobierno ha ordenado una investigación y solicita «un castigo ejemplar para los responsables». Lo cierto es que desde hace una semana los ataques contra los mercados griegos no han cesado, mientras que los rumores que apuntan a una «inminente» reestructuración de la deuda cada vez son más intensos. El propio ministro alemán de finanzas Wolfgang Schäuble, en una entrevista publicada por Die Welt el pasado día 14, un día después del polémico e-mail, insinuaba que Grecia tendría que llevar a cabo una reestructuración. Una mayoría de los analistas consultados por Reuters considera que Grecia con una enorme deuda que supone el 140% del PIB, no podrá hacer frente a su próximos pagos y que, tarde o temprano, será necesario un haircut o quita de parte de la deuda. Ayer, el diferencial del bono griego a 10 años conquistó un nuevo récord en 1.186 puntos, frente a los 1.157 puntos del miércoles, mientras que la rentabilidad superaba la frontera psicológica del 15%. Asimismo, el rendimiento de los bonos griegos a tres años también registraba durante la sesión nuevos máximos históricos, y alcanzaban el 22,79%, un nivel que los analistas consideran inasumible para el país heleno. El problema es que las especulaciones de que Grecia deberá reestructurar su deuda para evitar una suspensión de pagos se han extendido por el resto de los países periféricos de Europa como la pólvora. La prima de riesgo de los bonos españoles a 10 años respecto a sus homólogos alemanes volvió ayer a superar los 222 puntos básicos. En sólo una semana el riesgo país, o el sobrecoste que tiene que pagar el Estado español para emitir deuda se ha disparado más de un 30%. El contagio se ha extendido también con fuerza a Portugal, en plena negociación de su rescate. La rentabilidad del bono a dos años alcanzó ayer cotas inéditas en la última década, al situarse en el 10,61% mientras que el coste de las obligaciones a 10 años alcanzaron el 9,2 %. Tras este nuevo repunte, la prima de riesgo de Portugal repuntó hasta 648 puntos básicos. Por su parte el diferencial de Irlanda escaló ayer hasta los 723 puntos básicos, con un interés del 10,5%. EL MUNDO. 22-4-2011 Opinión. La Vanguardia Las rentas del emir Xavier Batalla Veinte años después de la guerra del Golfo, en la que estuvo a punto de ser borrado del mapa, el emirato de Kuwait vuelve a tener problemas con sus vecinos. Ahora teme el contagio de Bahréin, donde la comunidad chií, que es mayoritaria, protagoniza una revuelta por considerarse discriminada. En Kuwait, donde una cuarta parte de la población es chií, el Gobierno dimitió este mes para evitar que un diputado chií interpelara al ministro de Exteriores por la represión de los chiíes en Bahréin, donde Kuwait ve la mano del régimen chií iraní. Kuwait es un dominio feudal que los británicos pusieron en el mapa a mediados del siglo XVIII. Londres comenzó a establecer alianzas estratégicas y puntos de intercambio comercial a lo largo de la franja costera en la ruta hacia la India, y una de estas plazas fue Kuwait, entonces un pobre y oscuro puerto bajo control del imperio otomano pero que gradualmente se convirtió en un dominio de los Sabah, que mandan desde hace doscientos cincuenta años. Los Sabah demostraron ser especialmente hábiles a la hora de utilizar la carta británica contra los otomanos, y viceversa. El jeque Mubarak Sabah, emir de Kuwait entre 1896 y 1915, de quien desciende la actual familia real, fue conocido en su tiempo como el Richelieu de Arabia. Ante cualquier problema con los otomanos, los Sabah acudían a los británicos para que les sacaran las castañas del fuego. Pero los británicos, poco dados a la amistad desinteresada, terminaron cansándose del juego. En 1899, Mubarak Sabah, que accedió al trono después de eliminar a dos de sus hermanastros, aceptó convertir Kuwait en un protectorado británico a cambio de 15.000 libras esterlinas anuales. Kuwait proclamó su independencia en 1961. Durante el imperio otomano, Kuwait dependió de la provincia de Basora (que después pasó a ser parte del Iraq moderno), y los iraquíes han exigido históricamente la devolución del emirato. Para entender las reclamaciones iraquíes hay que remontarse hasta la reunión celebrada en 1922 en una tienda de campaña en el desierto de Arabia. Un alto comisario británico dibujó entonces las fronteras actuales entre Iraq, Kuwait y Arabia Saudí. Después de cinco días de negociaciones, el alto comisionado británico en Bagdad, sir Percy Cox, reclamó la presencia en su tienda del jeque Saud, que con el tiempo sería el fundador de Arabia Saudí. El teniente Harold Dickson, agregado militar británico en la región, escribió así su versión del diálogo: “Fue sorprendente escuchar cómo el jeque aguantó la reprimenda del alto comisionado de Su Majestad, que le trató como si fuera un escolar travieso, antes de decirle que él, Sir Percy Cox, sería quien decidiría la línea fronteriza” (Kuwait and her neighbours, 1956). Dos días después se firmó el acuerdo, y el tiralíneas británico no fue inocente: el objetivo era privar a Iraq de una salida al Golfo, lo que limitaría su potencial. La invasión de Kuwait por Sadam Husein en 1990 fue una locura no ajena a la reivindicación iraquí. El emirato hace frente ahora a diversos desafíos. Tiene la primera Constitución –la de 1962– que se dio un país del Golfo, pero es una semidemocracia, como prefieren definirla los más condescendientes. Es un sistema parlamentario donde los partidos están prohibidos y los diputados no pueden aprobar al primer ministro, por lo que la oposición pide que el primer ministro –un sobrino del emir– no sea un Sabah. El emir Sabah al Ahmad al Sabah añade a este enfrentamiento entre ejecutivo y legislativo la protesta de los sin nacionalidad, descendientes de nómadas que reclaman la ciudadanía para tener los mismos derechos que los kuwaitíes. Los sin nacionalidad –unos cien mil de un total de 3,5 millones, de los que sólo 1,1 millones son kuwaitíes– se manifestaron, convocados por los jóvenes Kafi (basta en árabe) por primera vez en febrero. Y a su protesta, que siguió en marzo, se suma la de los chiíes. Un diputado chií, Saleh Ashur, fracasó hace dos semanas en su intento de interpelar al ministro de Exteriores por haber enviado una patrulla marítima a Bahréin y por haber aprobado la presencia de tropas saudíes en el archipiélago para sofocar la revuelta chií. Y el cruce de acusaciones con Irán ha ido en aumento. Kuwait expulsó en marzo a tres diplomáticos iraníes bajo la acusación de espionaje, a lo que respondió Irán con otras tantas expulsiones. Días antes, dos iraníes y un kuwaití fueron condenados a muerte por espiar para Irán. Y el emirato denunció ayer que una célula iraní espió la base militar americana de Camp Arifjan y preparó atentados contra diversas instalaciones kuwaitíes. LA VANGUARDIA. 23-4-2011

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