El PSOE se desploma y queda a 6,3 puntos del PP

“Un panorama, el del fuerte deterioro del Ejecutivo por su gestión de la crisis y el acoso de los tiburones de los mercados a España, que se traduce en esa distancia de 6,3 puntos entre PSOE y PP, la mayor diferencia desde 2008. Según el sondeo, si las generales se celebrasen hoy, el Partido Popular recogerí­a el 40,4% de los votos, y el PSOE, el 34,1%.”

Los corrimientos de voto se reroducen asimismo entre los partidos minoritarios. Izquierda Unida se consolida como tercera fuerza y escala hasta el 6,5%. El salto, de 1,3 puntos con respecto al último Publiscopio, es el mayor experimentado desde 2008 por la federación que dirige Cayo Lara. Por primera vez supera el umbral psicológico del 6%. Unión, Progreso y Democracia sigue su carrera oscilante, de subidas y bajadas. En mayo, alcanza su techo, el 6,4%, otro 1,3 por encima de su anterior registro. La distancia con IU se mantiene intacta: una décima. Rosa Díez, portavoz de UPyD, se mantiene en el podio como la política más apreciada por los ciudadanos. A Díez le sucede el presidente de CiU, Artur Mas,. Detrás de él Rajoy y, en cuarto lugar, Lara (3,8). El líder de IU aún es poco conocido: le pone cara un 39%. Cierran la lista Zapatero, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu (3,5) y el máximo dirigente de ERC, Joan Puigcercós (3,3). (PÚBLICO) EL PAÍS.- Este sería el peor momento para sumar incertidumbre política a la económica. Rodríguez Zapatero ha dado sobradas muestras de frivolidad en la gestión de la crisis, pero un adelanto electoral que arrojase dudas sobre el rumbo que seguirá la política económica equivaldría a un suicidio colectivo. La paradoja a la que se enfrenta la situación española es que solo desde un amplio y sólido acuerdo sobre el programa económico sería juicioso convocar elecciones, no para marcar un rumbo distinto sino para dotar de credibilidad al Ejecutivo. Y la fórmula del Gobierno de unidad, por su parte, debería descartarse porque, de formarse y fracasar, dejaría al sistema sin recambio político y alentaría un peligroso proceso de desplazamiento hacia los extremos. EL ECONOMISTA.- La subasta por CajaSur ya está abierta, tras su intervención en la madrugada del pasado sábado. Aunque oficialmente las ofertas no llegarán al Banco de España hasta dentro de un mes, previsiblemente, los interesados ya empiezan a postularse. Varias cajas y bancos españoles están analizando esta oportunidad, pero también las entidades extranjeras. Encuesta. Público El PSOE se desploma y queda a 6,3 puntos del PP España está técnicamente fuera de la recesión, con un tímido crecimiento del 0,1%. Pero las sombras sobre la solidez de la economía no retroceden. Y han acabado por minar la credibilidad del Gobierno y sus expectativas electorales de voto. Tanto, que la distancia de 2,6 puntos que separaba a PSOE y PP en enero se ha agrandado hasta los 6,3 puntos cinco meses después. En las últimas semanas se han encadenado las malas noticias para el Gobierno: la cuantía del rescate a Grecia, el descalabro de las bolsas, la rebaja de la calificación de la deuda por Standard & Poor’s, el falso rumor de que España necesitaría un salvavidas como el heleno, el auxilio de la UE a la moneda única y el coste social del tijeretazo de José Luis Rodríguez Zapatero, sus nueve medidas para frenar el déficit, anunciadas el 12 de mayo y aprobadas el jueves en el Consejo de Ministros. Ese es el paisaje que ha captado el último Publiscopio, elaborado entre el 20 de abril y el 19 de mayo a partir de 4.002 entrevistas. Un panorama, el del fuerte deterioro del Ejecutivo por su gestión de la crisis y el acoso de los tiburones de los mercados a España, que se traduce en esa distancia de 6,3 puntos entre PSOE y PP, la mayor diferencia desde 2008. Según el sondeo, si las generales se celebrasen hoy, el Partido Popular recogería el 40,4% de los votos, y el PSOE, el 34,1%. El peor dato desde 2008 La ventaja del partido de Mariano Rajoy no es, pues, un mérito propio. De hecho, no consigue mejorar. En enero, el último sondeo le auguraba un 40,4%. Exactamente igual que ahora. No ha capitalizado el desgaste del Gobierno. El dato sugiere también la incidencia del caso Gürtel. El PSOE se desploma. Cae del 37,8% de enero al 34,1%, 3,7 puntos menos. En intención declarada de voto, se palpa ese declive: los socialistas bajan del 23,1% de principios de año al 19,9%, su peor registro. El PP crece ligeramente y pasa del 22,9% al 24,7%. No es este su mejor porcentaje: en abril de 2009, se anotó un 26,6%. Los corrimientos de voto se reproducen asimismo entre los partidos minoritarios. Izquierda Unida se consolida como tercera fuerza y escala hasta el 6,5%. El salto, de 1,3 puntos con respecto al último Publiscopio, es el mayor experimentado desde 2008 por la federación que dirige Cayo Lara. Por primera vez supera el umbral psicológico del 6%. Unión, Progreso y Democracia sigue su carrera oscilante, de subidas y bajadas. En mayo, alcanza su techo, el 6,4%, otro 1,3 por encima de su anterior registro. La distancia con IU se mantiene intacta: una décima. CiU confirma la curva de crecimiento que viene describiendo desde octubre. Ese mes, la encuesta le atribuyó un 2,2% de los votos. En enero, un 2,8%. Y ahora, en mayo, mejora cuatro décimas, hasta llegar al 3,2%, su mejor resultado desde las generales. En el resto de fuerzas nacionalistas, los movimientos son menores. ERC crece del 1,1% al 1,2%. El PNV, por el contrario, sufre el camino inverso: resta una décima al 1,2% de voto que tenía a comienzos de 2010. El BNG, por último, se queda con el mismo porcentaje que el sondeo le otorgó en enero, un 1,2%. La valoración de los políticos dibuja una senda a la baja. Los líderes de las cuatro fuerzas de ámbito estatal PSOE, PP, IU y UPyD resultan penalizados por los ciudadanos. El Publiscopio muestra, por segunda vez consecutiva, que Rajoy recibe una mejor calificación de los encuestados que Zapatero, aunque los dos suspenden. La nota del líder del PP tercero en aprecio ciudadano cae dos décimas y se sitúa en el 4. El presidente del Gobierno pierde ese suelo del 4 y cede una posición, hasta el quinto puesto. Los españoles le adjudican un 3,6. Zapatero, bien en Valencia En los dos casos, se trata de las notas medias en todo el país. Pero hay diferencias entre autonomías. El jefe del Ejecutivo saca su mejor puntuación (3,8) en la Comunitat Valenciana y Catalunya (3,7). Su apoyo en Andalucía se resiente: pasa del 4,2 al 3,6. La Comunidad de Madrid le concede, otra vez más, la calificación más baja, un 3,3. Paradójicamente, Zapatero, en las demás CCAA gobernadas por los socialistas, recibe una nota inferior a la que le asignan el resto de los territorios dirigidos por el PP. Las primeras le ponen un 3,6. Y las segundas, un 3,7. Rajoy continúa la lógica: es mejor valorado en las autonomías conservadoras (4,7) que en las socialistas (un punto menos). No obstante, su nota media en Andalucía es la más alta (4,3). Le siguen Valencia (4,1) y Madrid (3,9), el semillero de votos de Esperanza Aguirre. Catalunya impone una puntuación pésima al presidente del PP, un 3,1. Rosa Díez, portavoz de UPyD, se mantiene en el podio como la política más apreciada por los ciudadanos, aunque ya pierde el aprobado: cae del 5 al 4,6 en el conjunto de España. En Andalucía y Madrid, no obstante, supera el 5. A Díez le sucede el presidente de CiU, Artur Mas, al que los ciudadanos asignan la misma nota que en enero, un 4,3. Detrás de él Rajoy y, en cuarto lugar, aunque con dos décimas menos, Lara (3,8). El líder de IU aún es poco conocido: le pone cara un 39%. Cierran la lista Zapatero, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu (3,5) y el máximo dirigente de ERC, Joan Puigcercós (3,3). Los dos clavan su nota de enero. PÚBLICO. 24-5-2010 Editorial. El País En la encrucijada Esta es la hora en la que la oposición deberá estar a la altura del Gobierno al aprobar el decreto de recorte del gasto público. El plan de rescate europeo para evitar que se produzcan situaciones como la de Grecia se ha establecido sobre la base de una disciplina fiscal que deja escaso margen de maniobra para países como España. Y, a efectos del resto de los socios europeos, que el viernes volvieron a endurecer las condiciones, son indiferentes los términos en los que se desarrolle el debate político interno sobre los planes de austeridad: lo que importa es el resultado, y las consecuencias de que se aprueben o no se desencadenarán con independencia de las razones con las que cada grupo parlamentario justifique su posición. Las medidas adoptadas por el Consejo de Ministros no han conjurado los riesgos; sencillamente, han colocado al país en mejores condiciones para hacer frente a los más inmediatos, la financiación de la deuda y la obtención de nuevos créditos. A estas alturas carece de sentido seguir haciendo reproches de despilfarro al Gobierno, según acostumbra el Partido Popular para eludir las responsabilidades que le exige este momento, o continuar lanzando anatemas contra los mercados, como hacen los socios más a la izquierda del Ejecutivo. En las próximas semanas, las cuentas públicas estarán en la encrucijada y España se jugará la posibilidad de salir de la crisis con las economías más fuertes o de precipitarse en una década perdida. Este sería el peor momento para sumar incertidumbre política a la económica. Rodríguez Zapatero ha dado sobradas muestras de frivolidad en la gestión de la crisis, pero un adelanto electoral que arrojase dudas sobre el rumbo que seguirá la política económica equivaldría a un suicidio colectivo. La paradoja a la que se enfrenta la situación española es que solo desde un amplio y sólido acuerdo sobre el programa económico sería juicioso convocar elecciones, no para marcar un rumbo distinto sino para dotar de credibilidad al Ejecutivo. Y la fórmula del Gobierno de unidad, por su parte, debería descartarse porque, de formarse y fracasar, dejaría al sistema sin recambio político y alentaría un peligroso proceso de desplazamiento hacia los extremos. La reabsorción del insoportable desempleo que padece la economía española no podrá llevarse a cabo sin una reforma del mercado laboral, entre otras medidas. En ningún caso se debería trivializar que se trata de una línea roja para los sindicatos. Pero otras líneas rojas han debido traspasarse, y este es el esfuerzo que cabe reclamar hoy a las centrales y sus dirigentes: defender los legítimos derechos que representan sin perder de vista lo que se juega el conjunto del país. Una huelga general que fuera un éxito para los convocantes y un revés para los planes del Gobierno podría resultar fatal para la posición internacional de España. Y un fracaso, también, porque limitaría la capacidad de interlocución de los sindicatos cuando más necesaria resulta para todos. Facilitar las fusiones de cajas de ahorros es, junto al recorte del gasto y la reforma del mercado laboral, el tercer gran acuerdo que se necesita para que España no dilapide en querellas internas sus posibilidades de recuperación. La intervención de Cajasur por parte del Banco de España ha sido un aviso que los partidos y Gobiernos autónomos no deberían desatender. Si es cierto que los pactos que contribuyeron a salvar los momentos difíciles del pasado solo se alcanzaron bajo una extrema presión, esta es de nuevo una coyuntura en la que, sean cuales sean las culpas del pasado, nadie puede faltar a su responsabilidad sin poner en peligro la prosperidad de todos. EL PAÍS. 24-5-2010 Finanzas. El Economista La banca extranjera entrará en la puja por Cajasur La subasta por CajaSur ya está abierta, tras su intervención en la madrugada del pasado sábado. Aunque oficialmente las ofertas no llegarán al Banco de España hasta dentro de un mes, previsiblemente, los interesados ya empiezan a postularse. Varias cajas y bancos españoles están analizando esta oportunidad, pero también las entidades extranjeras. Unicaja es uno de ellos. Fuentes internas de la entidad malagueña señalaron a este periódico que presentarán una propuesta al supervisor para quedarse con todos los activos de la cordobesa. El objetivo es aprovechar el trabajo realizado durante el último año en la fallida fusión. Desde que comenzaron las conversaciones para una integración, Unicaja ha visto con buenos ojos a CajaSur, porque se trata de una entidad con un clientela muy fiel y porque sería una manera de ampliar su dominio en el territorio andaluz. Pero la malagueña no tendrá fácil la tarea. Primero, porque el regulador que gobierna Miguel Ángel Fernández Ordóñez no ha tomado una decisión sobre cómo se llevará a cabo la subasta. Los activos pueden adjudicarse en bloque o troceados, según la regulación de Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob). Y segundo, porque la puja estará abierta, no sólo a cajas de ahorros, sino también a bancos nacionales y bancos extranjeros. Algunas cajas ya han mostrado su interés por hacerse con alguna parte de negocio de CajaSur, como Caja Granada o Caja Murcia, pero según fuentes del sector, habría una larga lista de candidatas a postularse por la cordobesa. Entre otras, estarían BBK, Ibercaja, Cajasol y Bancaja. Argumentan que es una oportunidad para expandir sus redes y complementar su actividad de manera geográfica. En definitiva, ganar cuota de mercado. Las mismas similitudes se encuentran con algunos bancos españoles. Aunque todos han manifestado públicamente en los últimos meses sus deseos de ganar tamaño a costa de la reestructuración de sus principales rivales, no todos tienen el mismo nivel de apetencias. Las mismas fuentes del sector sostienen que, quizás, los bancos que más complementareidad podría aportarles CajaSur son Sabadell y BBVA. El consejero delegado, Ángel Cano, de esta última entidad indicó en la última presentación de resultados que Andalucía estaba entre los territorios donde les gustaría explorar las oportunidades inorgánicas. Entre los bancos extranjeros se sitúan como mejor posicionados Barclays, Deutsche Bank y Caixa Geral. Los dos primeros cuentan con una franquicia relevante en España y se encuentran en una situación de solidez. El tercero lleva años queriendo efectuar una compra en nuestro país. Es más, en alguna ocasión se ha interesado por Banco Guipuzcoano. EL ECONOMISTA. 24-5-2010

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