El rincón de Lerena

El origen de la Educación III

La disciplina y la libertad no son más que dos opuestos complementarios que reproducen los pilares de la esfera de la enseñanza.

Sintetizando las dos entregas anteriores, el sistema educativo está diseñado para alejar al individuo de la realidad, infantilizándolo, ocultando la determinación de los intereses mercantilistas que dirigen su formación, como si la educación fuera neutral. Reproduciendo para ello una falsa conciencia, una “naturaleza humana” universal al margen del papel social que se ocupa, e internalizando la división social; los que manejan el conocimiento frente a los que producen con sus manos. ¿Cómo es posible aprender si no es participando en el proceso concreto de producción de ese conocimiento?

Será porque la relación entre capacidad de decisión, conocimiento y producción de riqueza es altamente peligrosa. Salvo excepciones como las leyes de la física, lo que nos enseñan son métodos, técnicas, datos y estrategias, no conocimiento ligado a la producción de riqueza y a la capacidad de decisión que como ciudadanos debemos tener sobre el proceso.

Quiénes y cómo

La Ley de Reforma Universitaria (1983) crea los Consejos Sociales “órganos de participación de la sociedad en la Universidad”. A estos les compete el presupuesto, la financiación, plantilla y plazas, créditos, facultades y titulaciones, tasas… Además de la elección del Gerente. En él están representados partidos políticos, sindicatos y las principales empresas… como el Banco Santander o Telefónica.

Pues bien, si en los últimos años los distintos gobiernos no han destinado más de 260 millones de euros a las enseñanzas universitarias, el Santander ha dedicado 400 millones de euros y Telefónica otros 110. En el 2005 el BSCH invirtió 92 millones en educación, incrementando un 10% anual esa inversión… y ya se sabe lo que dice la sabiduría popular “quien paga manda”. Si a esto le añadimos las deudas en préstamos bancarios de los partidos gestores…“Dueños de los recursos, dueños de los contenidos”

A los dueños de los recursos habría que añadir los “dueños de los contenidos”. Santillana, Richmond, Aguilar, Altea, Taurus y Alfaguara pertenecen al gigantesco grupo Prisa –la Ser, Canal+, la Cuatro, el País…-. La editorial Anaya es propiedad del monopolio francés Lagardere, y Edelvives, SM y Edebé son editoriales que pertenecen a la Iglesia.

Así cobra un sentido particular aquello que dice la LOGSE de “las exigencias formativas del entorno social productivo” o “un horizonte de competitividad, movilidad y libre circulación”… de fuerza de trabajo –añadimos aquí-. Porque todo esto acaba en el mar del mercado laboral.

Un proyecto de país

Cada clase dominante tiene su proyecto particular, propio y subordinado a los principales centros de poder mundial –internacionales y europeos-. Así como en los últimos 20 años la población universitaria ha pasado de 600 mil estudiantes a 1,6 millones, el número de graduados se ha multiplicado por 4. Pero la realidad es que un 50% de los que empiezan, no acaban y que en 7 años se han reducido un 10% los matriculados en licenciaturas.

Por otra parte ha ido aumentando de forma desigual el número de estudiantes de cada carrera; disminuye Humanidades del 20% al 10% y Ciencias de la Salud del 15% al 10%. Y aumentan las carreras Técnicas del 15% al 25% y las Jurídico-Sociales del 40% al 50%. Teniendo en cuenta que sólo el 15% de la población activa tiene titulación universitaria, de los 250 mil graduados 125 mil van a parar al sector servicios y comercial, ¡el 50%! Y ese es nuestro mar, como recitaba Joan Fuster, “el padre de nuestro linaje”. Una Universidad que nutre el sector servicios, y ahora sobretodo las listas el paro, y en la que se elimina la formación teórica, sustituyéndola por habilidades técnicas, y se amputa el valor práctico que debe tener para la sociedad, que no para un conjunto de monopolios que establecen cuáles deben ser las características de la fuerza de trabajo.

Si el 35% de alumnos no pasa de 2º de la ESO, el 48% no termina el Bachiller, sólo el 10% va a la Universidad, el 50% abandona, y de los que acaban el 50% van a parar al Sector Servicios y Comercial… parece que hay algo más que errores en el sistema educativo.

Sólo con que buceemos unos metros encontramos una realidad aplastante. Desde 1986, con el PSOE, el Sector Agrícola español ha disminuido un 45%, y el Industrial un 37% para pasar a manos extranjeras. El 60% de la inversión es de EEUU, Francia, Reino Unido y Alemania que además de competir con la clase dominante española en Energía, Banca, Construcción y Comunicaciones, se reparten Comercio, Transporte y Química. Un país sin un proyecto propio de crecimiento y riqueza al servicio de sus ciudadanos ¿qué tipo de educación ha de proporcionarles?, ¿qué tipo de ciudadanos necesitará formar?

Radiografía completa

El primer problema que presenta la LOGSE es que ha sido tremendamente efectiva según sus fines; dar la educación tacañamente necesaria para incorporarse al sector productivo, especializar técnicos medios y engrosar el sector servicios. Para eso no es necesaria una formación completa, ni cultura universal, ni comprensión del mundo, ni estructura teórica de pensamiento, ni investigación o capacidad práctica de resolver los problemas más acuciantes del país, nuestros problemas. Que nada tiene que ver con enseñar qué es una hipoteca o cómo se pagan los impuestos. “La Educación se ha convertido en un programa teológico para la “paz social””

Es necesaria una educación independiente, científica y al servicio del pueblo que cuestione los pilares de este modelo. El hedonismo, el pragmatismo y la metafísica han sido sus banderas. La satisfacción inmediata, el aislamiento, la ausencia de un proyecto colectivo e ignorar los problemas y necesidades concretas de la gente… eso unido a endurecimiento de las condiciones de vida y el saqueo al que se están sometiendo a los presupuestos de Educación, te da una radiografía completa.

No hay “disciplina”, cierto, pero para el futuro que te espera con acatar la del mercado laboral suficiente. No hay respeto a la “autoridad”, cierto, pero si un maestro tiene que esperar que la refuerce el mismo Estado que condena a sus alumnos al paro, depende de dónde, hasta es comprensible la rebeldía y el rechazo a frustraciones que son por decreto y no por “cosas de la vida”. Y no hay “exigencia”, cierto, porque hay la necesaria para las expectativas de “los amos”. ¿Qué decir entonces de la libertad? Ya lo decíamos, disciplina o libertad pero ¿para qué?

Naturaleza humana o naturaleza muerta

Cuando hablábamos de esa “naturaleza humana” como una esencia superior al margen de las condiciones sociales, que Rousseau acunó para nosotros, ya mirábamos hacia el programa teológico para la “paz social” en el que han convertido el currículum educativo.

Si nos asomamos al Currículo de la asignatura de Ética de un curso cualquiera de 4º de la ESO podemos encontrar: “Desarrollar la autoestima para aceptar la propia realidad personal” cuando siempre es mejor rebelarse y sobreponerse a ella; “valorar la búsqueda de justificación razonable de las propias decisiones y opiniones” en vez de buscar la verdad en los hechos, en la realidad; “Potenciar actitudes dialogantes”, aunque mejor actitudes de honradez y firmeza para enfrentarnos a todo lo que vendrá impuesto; “potenciar el espíritu crítico ante los mecanismos de incitación al consumo”, cuando el problema es que la mayoría está sometida al subconsumo; “sensibilizar ante los problemas de una sociedad de consumo: pobreza, destrucción ecológica, frustración personal…”, sanidad, vivienda, hipotecas, paro…¿se les habrá olvidado?; “tomar conciencia de nuestro poder como consumidores”, pero ¿no somos sobre todo la fuerza de trabajo que levanta la estructura social y ciudadanos con derechos y libertades democráticas?

Todo un programa para formar individuos pacíficos y dialogantes, y no activos en defender la democracia y la libertad, que se preocupen por el consumo, no por lo que producen y para quién lo hacen, y acepten su realidad personal aunque suponga una frustración. Porque lo cierto es que los problemas están en otro lado, los que nos afectan directamente no caben en la Ética, según ellos. Ciertamente, más que humana parece una naturaleza muerta.

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