De los casi mil millones de personas en todo el mundo pasaran hambre extrema, y el doble estarán desnutridas.

El hambre provocada por el imperialismo no conoce fronteras.

Naciones Unidas ha alertado del riesgo de que resurja en Asia la crisis alimentaria que el año pasado causó una notable alta del precio del grano cuando los paí­ses con mayor producción restringieron las exportaciones.”Para millones de personas pobres de uno a otro rincón de la región Asia-Pací­fico, la crisis económica será también alimentaria”, indicó la Comisión Económica y Social de Naciones Unidas para Asia-Pací­fico (CESAP). “Este informe nos recuerda que mientras el mundo tiene puesta toda su atención en la crisis económica, la seguridad alimentaria continua siendo una amenaza real”, aseguró el organismo con sede en Bangkok 600 millones de asiáticos pasan hambre

La Organización de Naciones Unidas ara la Agricultura y la Alimentación (FAO), anunció el 6 de mayo último en París que el hambre afectará a 104 millones más en el 2009, como consecuencia de la crisis económica, y llevará el "total de personas mal nutridas a casi mil millones".En EEUU el Ministerio de Agricultura de la Unión, que controla la distribución de los bonos concedidos por el gobierno a los más necesitado. En un informes refleja que la crisis económica impulsa a más del 10 por ciento de los estadounidenses a inscribirse en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria, un plan federal equivalente a 112,82 dólares mensuales per capita, concedido a quienes tienen recursos muy limitados para el estándar estadounidenses.La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha anunciado que la economía latinoamericana decrecería en el 2009, su primer retroceso en seis años, a la vez que la tasa de desempleo aumentaría a niveles cercanos al nueve por ciento, casi el 2,5 más que en el 2008.La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, auguró que "los efectos de la crisis internacional se dejarán sentir con fuerza este año en la región".Los países más afectados, dijo, serán México (con el -2,0 por ciento de crecimiento), Brasil (-1,0), Costa Rica (-0,5) y Paraguay (-0,5); mientras que Panamá, Perú, Cuba y Bolivia mantendrán un índice igual o superior al 3,0 por ciento; y Ecuador y Chile no aumentarán su Producto Interno Bruto (PIB).El encarecimiento de los alimentos entre 2005 y 2008 arrastró a la extrema pobreza a unos 200 millones más de personas, y alrededor de la mitad de ellas no saldrán de esa situación en el 2009. Las estimaciones del impacto de la desaceleración del crecimiento en la pobreza fluctúan entre 55 millones y 90 millones más de personas en situación de extrema pobreza en 2009. Estas cifras aumentarán si la crisis se agudiza y el crecimiento de los países en desarrollo continúa disminuyendo. La marcada reducción del crecimiento económico como consecuencia de la crisis financiera actual podría causar, en promedio, entre 200.000 y 400.000 más muertes infantiles al año entre 2009 y el año 2015,. Esto significa entre 1,4 millones y 2,8 millones más de muertes infantiles durante ese período la crisis alimentaria ya ha hecho aumentar en 44millones el número de personas que sufren daños permanentes provocados por la malnutrición. 190.000 niños menores de cinco años morían semanalmente a causa de enfermedades prevenibles; 10.000 mujeres morían cada semana por complicaciones del embarazo que pueden tratarse; anualmente más de 2 millones de personas morían de SIDA, casi 2 millones, de tuberculosis y alrededor de un millón, de paludismo; de los aproximadamente 1.000 millones padecerán hambre, el doble estarán desnutridas y alrededor de la mitad del mundo en desarrollo carecía de acceso a instalaciones básicas de saneamiento. Se ha determinado que hasta el 90% de los países en desarrollo están expuestos al impacto de la crisis, ya que experimentan una desaceleración del crecimiento o elevados niveles de pobreza, o ambos. El 75% de esos países no tienen la capacidad financiera para financiar programas que permitan frenar los efectos de estos cambios.

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