La Agencia de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el cinismo imperialista en su grado superlativo

El hambre de la humanidad genera beneficios.

La escalada de las personas que se suman al grueso de la humanidad que pasa hambre es espeluznante, Esto, a pesar de que el crecimiento de la producción alimentaria global y per capita ha venido creciendo más de prisa y sostenidamente que la población, la producción de alimentos es más alta que nunca, al menos en los últimos 50 años. En el 2007 el hambre en el mundo se incremento en 75 millones de personas, en el 2008 40 millones y en el 2009 a 104 millones más. El “total de personas mal nutridas en el mundo casi mil millones”. Esto declaro el presidente de la FAO Jacques Diouf, siervo fiel del imperialismo, en Paris a principios de Mayo, el hipócrita Jacques Diouf, alega a la actual crisis económicas el incremento del hambre en el mundo, cuando su verdadera polí­tica desde la FAO ha sido la de implantar el hambre, la pobreza y el deterioro ecológico, defendiendo e imponiendo los cultivos de transgénicos y la siembra de semillas para el biocombustibles, que a la par de generar hambre y miseria a generado máximos beneficios a multinacionales depredadoras imperialistas.

La FAO ha efectuado una olítica completamente divergente a la búsqueda de la soberanía alimentaria y de las necesidades reales de los agricultores y campesinos del mundo, demostrando que el cinismo y la hipocresías se ha materializado en la completa traición a los agricultores, campesinos y a los pobres de zonas rurales, a quiénes la FAO tiene el mandato de apoyar.“…Si algo han aprendido los agricultores de los fracasos de la Revolución Verde, es que los avances tecnológicos en genética de cultivos para que las semillas respondan a los insumos externos, van de la mano con el incremento de la polarización socioeconómica, el empobrecimiento rural y urbano y una mayor inseguridad alimentaria. La tragedia de la Revolución Verde reside en que ignora los factores sociales y estructurales, mucho más decisivos e importantes para aliviar el hambre. La tecnologí , al contrario, fortaleció las propias estructuras que provocan las hambrunas. ¿La FAO no ha aprendido nada?…” “La FAO declara la guerra a los agricultores, no al hambre” Carta abierta a Mr. Jacques Diouf, Director General de la FAO, firmada por más de 600 organizaciones ciudadanas de todo el mundo.En el 2002 la FAO público un documento que se “suponía” un nuevo avance en favor del uso de la biotecnología como herramienta clave en la lucha contra el hambre en el mundo. Por primera vez la FAO habla de los alimentos transgénicos como una verdadera alternativa a la agricultura tradicional. "Su implantación en los países en vías de desarrollo podría contribuir a paliar el hambre de millones de personas en los próximos 30 años", asegura cínicamente la FAO, por otra parte hacia referencia las contradicciones ambientales que iba a generar la lucha contra el hambre. En particular, hacia referencia a la expansión de los terrenos agrícolas, en especial en África y Sudamérica, que deberían y se hicieron a costa de zonas forestales y selvas. He implanto la “Revolución Verde”Actualmente, todas las semillas transgénicas que se plantan comercialmente en el mundo son controladas por Monsanto (casi 90 por ciento), Syngenta, Dupont, Bayer, Dow y Basf. Al mismo tiempo, las tres primeras, o sea Monsanto, Syngenta y Dupont, tienen juntas 44 por ciento de la venta de semillas patentadas en el mundo. Si consiguen consolidar nuevos nichos de venta que "necesiten" sus semillas patentadas, aumentarán sus ganancias y su control sobre las semillas -llave de toda la cadena alimentaria humana y animal.El hambre de la humanidad también “alimenta” los ingentes beneficios de las empresas imperialistas de los agro combustibles.

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