EL TRASTERO

El flautista de Hamelin

Redención es la tercera entrega tras Misericordia y Profanación de Los casos del Departamento Q, la saga literaria firmada por Jussi Adler-Olsen que se ha convertido en la novela negra más vendida de Dinamarca.

Produce la adaptación cinematográfica Zentropa, la productora de Lars von Trier. Las dos primeras películas las dirigió Mikkel Norgard, director de la popular serie de televisión Borgen y por si fuera poco, la adaptación cinematográfica está firmada por el guionista de la versión sueca de Los hombres que no amaban a las mujeres.

Tres películas (Misericordia, 2013, Profanación, 2014, y, ahora, Redención, 2016) y tres números uno en Dinamarca. Cine con alma de serie , la saga de Los casos del Departamento Q han convertido a Dinamarca en la capital del crimen. En la novela de misterio escandinava, no es solo el crimen lo que se investiga, sino también la sofisticada sociedad que lo incuba.

“¿Quién se llevó a los niños?”

El Departamento Q es una brigada especial de la policía de Copenhague para revisar y archivar crímenes sin resolver. Allí fueron deportados dos policías, Mørck (Nikolaj Lie Kaas) y Assad (Fares Fares) para pudrirse archivando casos “cerrados en falso”. Carl Mørck y Assad, conocidos en la comisaría como el borracho y el moro son los protagonistas de la saga. Carl Mørck es un descreído policía, incapaz de superar la separación de su mujer y de seguir las normas y su comparsa es Assad ,un policía sirio que no se sabe a quién jodió para acabar en el departamento.

Carl es una especie de sombra de Philip Marlowe que brilla gracias a su vena rebelde y Assad, musulmán y encantador, es un antihéroe en un país en el que crece el racismo y la xenofobia.

Lo que se suponía que era el fin de la carrera profesional de los dos policías se convierte en un viaje sin ningún tipo de freno por resolver casos cerrados hace más de 20 años. Crímenes larvados en la infancia, odios incubados desde décadas, crímenes que quedaron impunes, y un manto de silencio viscoso que lo cubre todo.

No son las morbosas motivaciones de un asesino en serie al uso sino la búsqueda de la verdad convertida en obsesión la pulsión que mueve al detective Carl Mørck y a Assad. Un viaje al pasado que se enfrenta en Misericordia a los niños ricos, hoy convertidos en nuevos calígulas, propietarios de grandes imperios que dirigen el país.

En Redención un mensaje en una botella conduce a Carl y Assad a un frío y hermético pueblo en la Dinamarca profunda, hipnotizado por una ferviente congregación religiosa donde una extraña familia confía su destino únicamente a Dios… Estas son las claves que desencadenan un thriller donde los niños desaparecen sin que nadie diga nada. Una telaraña de traumas ocultos en los lugares e individuos más insospechados. Como en el cuento de los hermanos Grimm los niños van desaparecieron misteriosamente pero el pasado es presente; hoy la actualidad le da el pie a la ficción, con la desaparición de miles de niños refugiados sin que nadie les busque.

“Assad es un antihéroe en un país en el que crece el racismo”

El detective Carl recibe un extraño mensaje: un trozo de papel dentro de una botella que estaba olvidado en una comisaría de un lugar remoto de Escocia. La primera palabra está escrita en danés con sangre y es “Socorro”.La llamada de auxilio corresponde a un niño secuestrado hace más de ocho años, en un caso cuya denuncia fue retirada por los padres a los pocos días, quedando archivada la causa. El detective Carl Mørck intuye que no se trata de un caso aislado y que el criminal podría seguir actuando con total impunidad.¿Quien se llevó a los niños? ¿ Porqué los padres no denunciaron?.

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