EEUU reconoce su presión sobre Zapatero

“Un informe oficial del Departamento de Estado de EEUU confirma lo que vení­a siendo un sobrentendido, negado, eso sí­, expresamente por el Gobierno: que las reformas de Zapatero están siendo tuteladas directamente por la Administración Obama”

El documento en cuestión, elaborado or el gabinete que dirige Hillary Clinton, asegura que el bandazo del presidente del Gobierno que le llevó a «introducir medidas de austeridad» fue consecuencia directa de «la presión» ejercida «desde la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y Estados Unidos». Entre esas medidas cita concretamente la reducción del sueldo de los funcionarios, la congelación de las pensiones y el recorte en obra pública. El informe confirma que Rajoy tenía razón cuando, el pasado mes de junio, acusó a Zapatero en sede parlamentaria de haber convertido a España en «un protectorado», puesto que las recetas que estaba aplicando contra la crisis le venían impuestas desde fuera, extremo que el presidente del Gobierno desmintió. (EL MUNDO) PÚBLICO.- Entre los diseñadores de estrategias políticas y los comentaristas políticos occidentales, 2010 es llamado “el año de Irán”. La amenaza iraní se considera el mayor peligro para el orden mundial y enfoque prioritario de la política exterior de EEUU. Oficialmente se reconoce que la amenaza no es militar. En realidad, la amenaza es de independencia. El conflicto beneficia a China. En particular, China está expandiendo su papel dominante en las industrias energéticas iraníes. Washington reacciona a todo esto con un toque de desesperación. En agosto, el Departamento de Estado advirtió de que “si China quiere hacer negocios en todo el mundo, también tendrá que proteger su propia reputación”. En otras palabras, que debe seguir las órdenes de Washington. Es poco probable que los líderes chinos se sientan impresionados por tales declaraciones, que constituyen el lenguaje de una potencia imperial tratando desesperadamente de aferrarse a una autoridad que ya no posee. Una amenaza mucho mayor que Irán a su dominio internacional es una China que rehúsa obedecer sus órdenes. Y que, de hecho, como potencia mayor y en crecimiento, las descarta con desprecio. Política. El Mundo EEUU constata que su ‘presión’ cambió la política de Zapatero Carlos Segovia El presidente de EEUU, Barack Obama, está presionando al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al menos desde mayo, para que enderece la economía española, según reconoce el Departamento de Estado en un informe oficial. En un documento que publica el Departamento de Hillary Clinton para informar a empresarios, diplomáticos y ciudadanos en general sobre la situación económica en España, describe así lo sucedido: «La incertidumbre en los mercados y la presión desde la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y desde Estados Unidos llevaron a Zapatero a introducir medidas de austeridad que redujeron los salarios de los funcionarios, congelaron las pensiones y suspendieron proyectos de obra pública». El documento ha sido elaborado por la Oficina de Asuntos Europeos del Departamento de Estado, que dirige Philip H. Gordon, un veterano diplomático que criticó en 2004 a José María Aznar por ser tan categórico inicialmente atribuyendo el 11-M a ETA. Su versión sobre el bandazo de Zapatero contrasta con la versión oficial que expuso éste el pasado 23 de junio en el Congreso de los Diputados, cuando el líder de la oposición, Mariano Rajoy, criticó que España era «un protectorado» al verse obligada a aplicar recetas impuestas desde fuera. El presidente del Gobierno presentó sus nuevas medidas de ajuste y de reforma económica como un acuerdo en Bruselas para que todos los países emprendiesen medidas similares: «Hemos decidido Europa, todos en igualdad de condiciones, todos en el Consejo Europeo, todos por el bien común, por el interés general, todos con la misma voz y con la misma capacidad». El informe del Departamento de Estado justifica el actual ajuste económico español porque «el déficit público ha crecido rápidamente desde que el Gobierno de Zapatero introdujo elevadas políticas de gasto en infraestructuras y subsidios al desempleo para combatir la recesión». No obstante, el informe resalta que, por ahora, «el nivel de endeudamiento con respecto al PIB es bajo debido al superávit mantenido durante varios años hasta 2008». Obama telefoneó a Zapatero el 11 de mayo en vísperas de que el presidente anunciara en las Cortes el recorte salarial a los funcionarios y la congelación de las pensiones, entre otras medidas. Eran momentos en los que Obama temía que España siguiera los pasos de Grecia y hundiera el euro, con el consiguiente impacto en la economía estadounidense. Además, no hay que olvidar que si España tuviera que solicitar como Grecia un fondo de rescate del FMI, EEUU tendría que sufragar un 20% del total. Desde entonces, las visitas casi de incógnito de altos funcionarios de EEUU a la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno y al Ministerio de Economía para interesarse por la aplicación de las medidas ha sido constante. El 27 de mayo llegó José Fernández, subsecretario de Estado en el Departamento de Hillary Clinton y responsable de Asuntos Económicos. «Apoyamos los esfuerzos de España para recuperar la confianza y mantener estable el euro», afirmó en público, según un vídeo difundido por la Embajada estadounidense en Madrid. Fernández pidió de paso al Gobierno que el ajuste no incluyera un recorte para la industria farmacéutica ni para la solar, en la que EEUU ha realizado fuertes inversiones. El 16 de junio llegó el turno del secretario adjunto y responsable de Asuntos Financieros Internacionales en el Departamento del Tesoro norteamericano, Charles Collyns. Desembarcó con un amplio séquito para hacer un examen exhaustivo de la situación. Ya el 26 de julio, el propio secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy F. Geithner, recibió a la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, en Washington. El 15 de septiembre, otro funcionario del departamento de Collyns, Chistopher Smart, visitó Madrid. Smart fue además recaudador de la campaña electoral de Obama. Y ya esta semana es esperada en España Diana López, asesora de Asuntos Económicos y Empresariales en el Departamento de Estado. Constantes misiones a Madrid >El 27 de mayo, visitó La Moncloa José Fernández, subsecretario de Estado de Asuntos Económicos en el Departamento de Hillary Clinton. Pidió que el ajuste no afectara a intereses de empresas de EEUU. >El 16 de junio, el responsable en el Tesoro de EEUU del FMI, Charles Collyns, estuvo tres días en Madrid con su equipo para pulsar la seriedad de las medidas de ajuste y consultar con diversos economistas. >El 26 de julio, el secretario del Tesoro de EEUU, Timothy F. Gheitner, preguntó a Elena Salgado por la marcha de las medidas. >El 15 de septiembre, otro alto funcionario del Tesoro y recaudador en la campaña electoral de Obama, Christopher Smart, llegó a Madrid procedente de Lisboa y preguntó por los efectos de la huelga general. El Gobierno le resaltó que el PP no estaba apoyando la salida de la crisis. >Esta semana, está prevista la llegada da Diana López, asesora de la Oficina de Asuntos Económicos del Departamento de Estado. ***************************** Editorial Un presidente tutelado, burlado y abucheado LA POSICIÓN de debilidad del Gobierno explica muchos de los reveses que el presidente Zapatero está cosechando en los últimos días. Ayer tuvo que soportar de nuevo los abucheos de los ciudadanos en el Día de la Fiesta Nacional y Hugo Chávez le hizo otro desplante al retirar en el último momento al abanderado venezolano del desfile militar. Pero ha sido el propio presidente el que se ha segado la hierba bajo los pies con sus graves errores. Unas veces al no ponerse en su sitio en política exterior -Venezuela es un ejemplo evidente- y sobre todo al haber mantenido una política económica insostenible y de espaldas a la comunidad internacional. Hoy publicamos que un informe oficial del Departamento de Estado de EEUU confirma lo que venía siendo un sobrentendido, negado, eso sí, expresamente por el Gobierno: que las reformas de Zapatero están siendo tuteladas directamente por la Administración Obama. El documento en cuestión, elaborado por el gabinete que dirige Hillary Clinton, asegura que el bandazo del presidente del Gobierno que le llevó a «introducir medidas de austeridad» fue consecuencia directa de «la presión» ejercida «desde la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y Estados Unidos». Entre esas medidas cita concretamente la reducción del sueldo de los funcionarios, la congelación de las pensiones y el recorte en obra pública. El informe confirma que Rajoy tenía razón cuando, el pasado mes de junio, acusó a Zapatero en sede parlamentaria de haber convertido a España en «un protectorado», puesto que las recetas que estaba aplicando contra la crisis le venían impuestas desde fuera, extremo que el presidente del Gobierno desmintió. «No mienta usted en esta Cámara, a usted le han impuesto unas obligaciones y ha tenido que cambiar de criterio, explíquelo aquí… Es la primera vez en la historia de este país que nos han puesto obligaciones», le dijo. Es muy reveladora, a este respecto, la reiteración de entrevistas entre altos funcionarios de EEUU y responsables de la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno y del Ministerio de Economía, que se traduce en visitas periódicas a nuestro país. En pocos meses, el subsecretario de Estado, el responsable de Asuntos Financieros Internacionales en el Departamento del Tesoro y el propio secretario del Tesoro estadounidense han tenido reuniones con funcionarios españoles para vigilar la aplicación de las medidas. Seguramente la imagen de Zapatero no había estado nunca tan baja desde que llegó a La Moncloa como ahora: silbado en la calle, vigilado por los organismos internacionales, burlado por países supuestamente amigos y cuestionado en sus propias filas por las horrorosas perspectivas electorales. Desde el Ministerio de Defensa se adujo ayer que los abucheos durante el desfile del 12 de Octubre fueron el resultado de una operación realizada por «pequeños grupos organizados» pero, aunque tal cosa fuera cierta, lo preocupante para el Gobierno es que, hoy, lo raro sería encontrar en España a ciudadanos que no tengan nada que reprochar al presidente. Hasta el alcalde Gallardón le pidió explicaciones en público por la polémica suscitada entre ambos en el asunto de la deuda de Madrid. Mucho nos tememos que, o Zapatero toma el timón y recupera la iniciativa política, o va a tener que sufrir un largo calvario de aquí a las próximas elecciones generales. EL MUNDO. 13-10-2010 Opinión. Público China y el nuevo orden mundial (2) Noam Chomsky De todas las “amenazas” al orden mundial, la más consistente es la democracia –a menos que esté bajo algún control imperial– y, más generalmente, la afirmación de independencia. Estos temores han guiado al poder imperial a lo largo de la historia. En Latinoamérica, tradicional patio trasero de Washington, los sujetos son cada vez más desobedientes. Sus pasos hacia la independencia experimentaron un avance adicional en febrero pasado con la formación de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe, que abarca a todos los países del hemisferio excepto Estados Unidos y Canadá. Por primera vez desde las conquistas española y portuguesa hace más de 500 años, América Latina está avanzando hacia la integración, un prerrequisito para la independencia. También está empezando a resolver el escándalo interno de un continente dotado de ricos recursos pero dominado por diminutas islas de élites acaudaladas en un mar de miseria. Además, las relaciones Sur-Sur se encuentran en pleno desarrollo, con China desempeñando un papel destacado tanto como consumidor de materias primas como inversionista. Su influencia está creciendo rápidamente y ha superado a la de Estados Unidos en algunos países ricos en recursos. Más significativos aún son los cambios en la arena de Oriente Medio. Hace 60 años, el influyente planificador A. A. Berle aconsejó que controlar los incomparables recursos energéticos permitiría “un control sustancial del mundo”. A su vez, la pérdida de control amenazaría el proyecto de dominio global. En los años setenta, los productores importantes habían nacionalizado sus reservas de hidrocarburos, pero Occidente retenía una influencia sustancial. En 1979, Irán se “perdió” con el derrocamiento de la dictadura del Sha, que había sido impuesta por un golpe militar de EEUU y Reino Unido en 1953 para garantizar que este trofeo permaneciera en las manos adecuadas. Ahora, sin embargo, el control se está escapando incluso de los clientes tradicionales de EEUU. Las mayores reservas de crudo se encuentran en Arabia Saudí, una dependencia estadounidense desde que EEUU desplazó a Reino Unido en una miniguerra librada durante la Segunda Guerra Mundial. EEUU sigue siendo de lejos el mayor inversor en Arabia Saudí y su mayor socio comercial, y el país árabe apoya la economía estadounidense vía inversiones. No obstante, más de la mitad de las exportaciones petroleras saudíes se dirigen ahora a Asia, y sus planes de crecimiento apuntan a Oriente. Lo mismo puede resultar cierto con Irak, el país con las segundas reservas más importantes del mundo, si puede reconstruirse después de las asesinas sanciones impuestas por EEUU y Reino Unido y de la posterior invasión. Y la política de EEUU está empujando a Irán, el tercer productor mundial de petróleo, en la misma dirección. China es actualmente el segundo mayor importador de crudo de Oriente Medio y el mayor exportador a la región, reemplazando a EEUU. Las relaciones comerciales están creciendo de manera acelerada y se han duplicado en los pasados cinco años. Las implicaciones para el orden mundial son significativas, como lo es el ascenso de la Organización de Cooperación de Shanghái, que incluye buena parte de Asia, pero que ha rechazado a EEUU. Se trata “potencialmente de un nuevo cártel energético que involucra a productores y consumidores”, comenta el economista Stephen King, autor de Perdiendo control: las amenazas emergentes a la prosperidad occidental. Entre los diseñadores de estrategias políticas y los comentaristas políticos occidentales, 2010 es llamado “el año de Irán”. La amenaza iraní se considera el mayor peligro para el orden mundial y enfoque prioritario de la política exterior de EEUU, doctrina que Europa sigue cortésmente un poco atrás, como de costumbre. Oficialmente se reconoce que la amenaza no es militar. En realidad, la amenaza es de independencia. Para mantener la “estabilidad”, EEUU ha impuesto severas sanciones a Irán, pero, fuera de Europa, pocos están prestándole atención. Los países no alineados –la mayor parte del mundo– se han opuesto vigorosamente durante años a la política de EEUU hacia Irán. Las cercanas Turquía y Pakistán se han embarcado en la construcción de nuevos oleoductos hacia Irán, y el comercio va en aumento. La opinión pública árabe está tan encolerizada por las políticas occidentales que la mayoría incluso aprueba el desarrollo iraní de un arma nuclear. El conflicto beneficia a China. “Los inversores y comerciantes de China ahora están llenando un vacío en Irán a medida que los inversores de muchas otras naciones, particularmente de Europa, se retiran”, informa Clayton Jones en The Christian Science Monitor. En particular, China está expandiendo su papel dominante en las industrias energéticas iraníes. Washington reacciona a todo esto con un toque de desesperación. En agosto, el Departamento de Estado advirtió de que “si China quiere hacer negocios en todo el mundo, también tendrá que proteger su propia reputación, y si alguien adquiere la reputación de un país dispuesto a evadir y esquivar las responsabilidades internacionales, eso tendrá un impacto a largo plazo… Sus responsabilidades internacionales son claras”. En otras palabras, que debe seguir las órdenes de Washington. Es poco probable que los líderes chinos se sientan impresionados por tales declaraciones, que constituyen el lenguaje de una potencia imperial tratando desesperadamente de aferrarse a una autoridad que ya no posee. Una amenaza mucho mayor que Irán a su dominio internacional es una China que rehúsa obedecer sus órdenes. Y que, de hecho, como potencia mayor y en crecimiento, las descarta con desprecio. PÚBLICO. 10-10-2010

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