La Generalitat pide a España 7.520 millones de euros para cumplir con los acreedores extranjeros

Duros con las espigas,blandos con las espuelas

En pleno ‘procés de desconexión’ con España, Oriol Junqueras, conseller de economí­a de la Generalitat y lí­der de ERC, ha hecho un oportuno paréntesis.

Para evitar la bancarrota de la financiación autonómica -las agencias de calificación ya consideran la deuda catalana como ‘bono basura’- y poder cumplir con los acreedores extranjeros, la Generalitat hace uso de las mismas leyes que quiere desafiar, y pide prestados al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) 7.520 millones de euros. Al mismo tiempo, en el Parlament, los fondos destinados al “plan de choque contra la pobreza” en Cataluña quedan reducidos a la ridícula cifra de 30 millones de euros, y los os diputados de Convergencia votan en contra de la derogación de los copagos sanitarios y de la derogación de la reforma laboral. Toda una “declaración de dependencia” ante el capital extranjero. “Si se trata de poder endeudar a los catalanes con grandes bancos extranjeros, De Guindos -a la sazón ex directivo de Lehman Brothers- y Junqueras pueden ponerse de acuerdo en apenas media hora”

Todas las declaraciones para intentar dar un cáriz “social” al procés constituent tienen un objetivo claro: intentar dotar al independentismo de una base social que hoy no tiene. Pese a su notable avance estos años, la realidad es que tanto en la consulta soberanista como en las elecciones del 27S, sólo algo más de un tercio del censo electoral de Cataluña votó por opciones cñaramente independentistas.

La dirección de Convergencia lo sabe y ha hecho balance: “el techo del independentismo es el que es (…) sabemos que sin el apoyo de segmentos de la izquierda no será posible la República catalana”.

La utilización espuria y oportunista de las políticas sociales se ejemplificó en el pleno del Parlament donde se debatía el “plan de choque de la Generalitat contra la pobreza”. En el mismo, se aprobaron 40 medidas sociales, pero solo tres de ellas con presupuesto… que asciende tan solo a 30 millones de euros, apenas un 12% del dinero comprometido. Además los diputados convergentes se opusieron al fin del copago sanitario o a la derogación de la reforma laboral. Qué duros con las espigas.

La alarma roja no se enciende para lo social, pero sí ante las dificultades de la Generalitat de recabar fondos del capital extranjero para financiar sus políticas.

Ante la calificación de ‘bono basura’ de la deuda catalana, un independentista como Oriol Junqueras no ha dudado en pedir ayuda al Ministro de Economía, Luis de Guindos, que le ha asegurado que su estaría dispuesto a hacer un informe favorable a que Cataluña pudiera emitir deuda a largo plazo. Si se trata de poder endeudar a los catalanes con grandes bancos extranjeros, De Guindos -a la sazón ex directivo de Lehman Brothers- y Junqueras pueden ponerse de acuerdo en apenas media hora.

Por la misma razón, tampoco ha tenido empacho

Junqueras en solicitar al FLA español 7.520 millones de euros para pagar a los acreedores extrajeros la deuda ya contraída por la Generalitat, y poder financiar las “políticas de desconexión”, como la creación de una Hacienda independiente o la apertura de embajadas catalanas por medio mundo.

No es sólo la desfachatez de un “Papá, me largo de casa, pero dame dinero” . Es una verdadera declaración de dependencia. Nos vamos de España, pero para seguir siendo dependientes de los banqueros de Wall Street, de la City o de Frankfurt. De esa independencia, ni hablar. Qué blandos con las espuelas.

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