Tiempo Encontrado

Diario treinta y cuatro

Hablando se entiende la gente. Eso no es Teatro. La cultura occidental empieza con una confrontación verbal. La Ilíada. Aquiles y Agamenón discuten por el reparto del botín. Parece ser que ahí quedo instalada la palabra como acontecer de lo escénico. Buena cosa para el hombre. Mala cosa para el Arte del Actor.

La muerte es el silencio. La palabra se hace austera. Hablamos para poder amar. Te toco a ti con la palabra. La confusión entre la vida y el arte.

El desborde de las orillas de un rio. El actor construye desde el desborde, pero las orillas están ahí. El agua es un nuevo territorio pero hay que descubrirlo, transparente y sucio. Se escapa y es tan fértil. Hay que aprender a ser agua y así seremos buena tierra para el Arte.

En la guerra la muerte es parte del trabajo. Es impersonal. Son cosas que deben ocurrir. Un señor militar o no, va a matar a otro señor militar o no, a quien no conoce. Las ordenes superiores las dan otros señores a quien tampoco nadie conoce y todos obedecen porque siempre ha sido así. No lo entiendo. No puedo. Yo solo se llorar por un muerto por vez. Desde los 11 años cuando murió mi padre. Es lo que aprendí.

Oración del remanso. Vamos pescando para vivir. Vamos accionando para creer. Aunque a veces ni eso.

La memoria. Ahora es Arnoldo. Recibo sus fotos. Son los testimonios de un pasado. A los 13 años hacíamos pactos de amistad y encerrados en mi cuarto el era Abraham y yo Bocha. Cuando me quedaba solo escuchaba a Julio Sosa y eso me inspiraba para escribir horribles poemas. Yo tenía ese derecho. Mi padre había muerto. Tenia un amigo. Abraham. Un nombre bíblico.

El Arte del Actor vivo. No enlatado. No en los discos duros. Concluirá el predominio del posibilismo mal llamado profesional del naturalismo televisivo. Lo que ordena el mercado. Una vez mas el Arte dirá las verdades tan ocultas por el vacío ético que el capitalismo le ha regalado a la clase política para que hagan y digan lo que se les antoje.

Deseo un teatro mejor para aquellos que lo necesitan. ¿Para quienes? Para los actores.

Camino al borde del Manzanares. Desde hace muy poco mi rio. Una mujer morena me ofrece rosquillas. Las cómo. Camino. Miro hacia atrás por si me mira. Borges en algunas cosas no tenía razón.

Me he preparado toda mi vida para escribir este libro. Clases. Ensayos. Estrenos. Libros. La Astucia del Cuerpo, me permite mirar hacia atrás reparando y no dejar de construir futuro.

Como profesional he tratado de ser dueño de mi destino. Ni una Cátedra. Ni éxito de público en grandes producciones. Ni libros vendidos. Ni Ensayo 100, 15 años. Siempre algo me ha molestado y solo me he sentido bien con aquello que me pasa en una clase o en un ensayo. En los años 70 aprendí que uno tiene que hacer lo que tiene que hacer. Sigo ahí.

Los ruidos del Alamillo. Carmita trasiega con martillos, destornilladores y fogones. Yo escribo tranquilo desde la tranquilidad que me dan sus ruidos.

Un cuerpo va buscando su espacio. Hay un hueco en el aire. Eso espera ser habitado por alguien. Cosas que descubro al borde del rio.

Dimita Señor Rajoy y el Señor Rajoy no dimitió. Lo dimitieron. Cuando Adolfo Suarez dejó la Presidencia dijo que se iba sin saber si ETA cobraba en dólares o en rublos. En este caso y con el PP lo tengo muy claro. Cobraban en euros.

Algo que es cabal debe estar en su rango. Cada uno decide hasta donde apuesta y cuales el rango de su apuesta por la pasión. Con un trozo del pasado armamos el futuro. Es cierto. Pero no hay ninguna garantía que venga lo que tiene que venir.

Hemingway. Los elefantes blancos serán bisontes negros. No lo sé. Lo que si sé que García Lorca y la Argentinita le ponen castañuelas, piano y voz a la Republica Española. Y con eso por ahora me alcanza.

Louis Armstrong antes de Charlie Parker. Y este antes que Astor Piazzolla. Vivaldi, Gershwin y Erik Satie antes que Beethoven, Mozart y Mahler.

Madame Bovary antes que Bella del Señor de Albert Cohen y este antes que Un Hombre de Oriana Fallacci.

Sombras sobre el Hudson de Bashevis Singer antes que El Malogrado de Thomas Bernhard y este antes que Las Partículas Elementarles de Houellebecq.

El Tratado teológico político de Spinoza antes que El nacimiento de la tragedia y este antes que Las palabras y las cosas de Foucault.

Hoy hace 120 años que nacía Federico García Lorca.

Melilla. Mucho mejor ser obedientes que libres. La libertad de crear te la hacen pagar muy caro. Miguel Escutia lo va entendiendo. Va pagando con pasión. Conozco cada vez mejor el tema.

El Trinche en Buenos Aires. Belisario. ¿Dónde estoy? Por suerte Garofalo y Lucas están.

Tango. ” Porque me enseñaron a amar si es volcar sin sentido los sueños al mar.”

Vuelvo a la feria del Libro luego de 5 años. Como siempre firmo para mi gente. Los demás muy lejos.

Un comentario sobre “Diario treinta y cuatro”

  • Jorge apenas entiendo la mitad de lo que escribes pero me gusta esa incansable búsqueda de un espacio de libertad también para crear, y ese inconformismo pese a todo me enamora un abrazo

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