Sudáfrica acusa de genocidio al Estado de Israel ante el Tribunal Internacional de Justicia de la ONU

Defendiendo a Palestina, Sudáfrica empodera al Sur Global

El gobierno de Sudáfrica ha sentado a Israel ante el Tribunal Internacional de Justicia de la ONU, acusando a Tel Aviv de cometer un genocidio contra el pueblo palestino por su brutal ofensiva contra la Franja de Gaza, que dura ya tres meses y acumula más de 23.000 muertes, el 70% de ellas mujeres y niños.

Puede que no detenga la matanza, pero el juicio contra Israel en La Haya tiene un inmenso simbolismo, un poderoso valor político.. Quien defiende a los palestinos es Sudáfrica de Mandela y del Congreso Nacional Africano, que derrotó al apartheid. Y se acusa a Israel de Genocidio por la misma convención que se redactó para prevenir otro holocaisto como el de los nazis. Pero sobre todo, es un acto de empoderamiento del Sur Global, de los países y pueblos del Tercer Mundo, contra un Estado de Israel que es el gendarme político y militar de la superpotencia

La acusación no sólo se queda en los presentes crímenes de guerra en Gaza, sino que profundiza en “75 años de apartheid, 56 años de ocupación» del conjunto de los territorios palestinos y los «16 años de bloqueo» de la Franja, e incide en el «patrón sistemático de conducta» del Estado de Israel.

La causa sudafricana condena sin paliativos los actos terroristas de Hamás, pero acusa a Israel de castigar a la población civil cometiendo miles de crímenes de lesa humanidad, ricamente detallados por decenas de miles de pruebas. «La evidencia de intenciones genocidas de Israel contra los palestinos no sólo es escalofriante, sino también abrumadora e incontrovertible”, decía el alegato sudafricano.

«Es el primer genocidio de la historia donde sus víctimas graban su propia destrucción en directo en un intento desesperado y vano hasta ahora de que el mundo haga algo”, afirma la acusación. Al mismo tiempo, señala el equipo sudafricano «un genocidio nunca se advierte por adelantado… pero en este caso, este tribunal cuenta ya con 13 semanas de pruebas”, refiriéndose a las decenas de declaraciones de miembros del gobierno israelí que hablan, sin tapujos ni rubor, de buscar la limpieza étnica de Gaza, masacrando a su población hasta erradicarla de la Franja.

Un hecho insólito… y poderoso

Nunca jamás había ocurrido. Jamás el Estado de Israel había sido llevado ante los Tribunales Internacionales de Justicia por sus crímenes de lesa humanidad. Nunca había ocurrido que un Estado acusado de genocidio tuviera que responder de sus actos mientras los está perpetrando, mientras los misiles israelíes siguen masacrando a la población de Gaza.

Puede que no detenga la matanza, pero el juicio contra Israel que ha comenzado ante el Tribunal Internacional de Justicia de la ONU en La Haya tiene un inmenso simbolismo, un poderoso valor político. Quien lidera la acusación es ni más ni menos que Sudáfrica, el país que simboliza como nadie la lucha contra el apartheid y la opresión colonial. Y se juzga a Israel invocando la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de 1948, justamente escrito bajo la conmoción ante el holocausto nazi contra los judíos. Son los juicios de Nurenberg para el sionismo.

La valiente cruzada judicial del gobierno de Pretoria ha sido respaldada por los gobiernos de más de 60 naciones, la mayoría del Tercer Mundo. Es un acto de empoderamiento del Sur Global, de los países y pueblos del Tercer Mundo, contra un Estado de Israel que no sólo es un símbolo de apartheid y opresión colonial, sino que es el gendarme político y militar de la superpotencia norteamericana en Oriente Medio, una extensión del poder hegemonista de los EEUU.

Pero sobre todo, la audaz y noble actuación de Sudáfrica ha llenado de júbilo, en su hora más oscura, los corazones del pueblo palestino. Miles de cisjordanos se reunían en la plaza de Nelson Mandela en Ramala ante la estatua del líder sudafricano, para gritar ¡shukran! ¡shukran! (¡gracias! ¡gracias!) con lágrimas en los ojos. Y con ellos, miles de personas se manifestaban en La Haya a las puertas del Alto Tribunal de la ONU para expresar su apoyo a la acusación sudafricana.

¡Cómo sonríe Madiba!

Allá donde esté, Nelson Mandela está levantando el puño. El dirigente del Congreso Nacional Africano siempre subrayó el hilo de plata que unía la lucha emancipadora del pueblo sudafricano contra el apartheid con la del pueblo palestino. «La ONU adoptó una postura firme contra el ‘apartheid’ y en los últimos años se estableció un consenso internacional que ayudó a poner fin a este sistema inicuo. Pero sabemos muy bien que nuestra libertad no es completa sin la libertad de los palestinos», dijo una vez Madiba.

Ahora sus herederos políticos, un gobierno sudafricano que sigue encabezado por el CNA, han cogido la lanza para cazar a un poderoso león: el Estado de Israel, que desde hace tres meses perpetrando un abominable genocidio el Gaza, pero que lleva 75 años imponiendo el apartheid, la limpieza étnica y la más indecible opresión contra el pueblo palestino.

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77 grupos de todo el mundo respaldan la demanda por genocidio contra Biden en EEUU

Biden: mucho más que un cómplice

Una ilustración proyectada del presidente Joe Biden con el texto que dice “Genocide Joe” en Washington DC, el 31 de diciembre de 2023

Mientras que el Estado de Israel enfrenta cargos de genocidio en La Haya, decenas de organizaciones legales -hasta 77 grupos, que representan a decenas de miles de abogados, líderes de la sociedad civil y activistas de seis continentes- han apoyado una demanda estadounidense que acusa al presidente Joe Biden, al secretario de Estado Antony Blinken y al secretario de Defensa Lloyd Austin de no “evitar un genocidio en desarrollo” en Gaza.

Se trata de una acusación cursada por organizaciones palestinas de derechos humanos, ciudadanos estadounidenses residentes de Gaza y en un tribunal de California.

La demanda contra el gobierno de Washington sostiene que la administración Biden “se negó repetidamente a utilizar su evidente y considerable influencia para establecer condiciones o poner límites al bombardeo masivo y al asedio total de Gaza por parte de Israel”, y que violó e ignoró los derechos de los ciudadanos estadounidenses residentes en Gaza o con familiares allí, lo que contrasta con sus esfuerzos por ayudar a los israelíes con doble nacionalidad.

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250 juristas españoles piden al Gobierno de Sánchez que apoye la denuncia de Sudáfrica

«España debe sumarse a la demanda»

Promovida por la Red de Solidaridad Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), un nutrido grupo de 250 juristas españoles ha firmado una petición al Gobierno de Pedro Sánchez para que España se adhiera a la demanda por genocidio contra Israel que Sudáfrica está encabezando en el Tribunal Internacional de Justicia de la ONU, como ya lo han hecho una treintena de países del mundo.

La carta de los juristas insta a Moncloa “a participar activamente en el procedimiento judicial” en favor de la posición sudafricana y ha recordado “la obligación legal de España de sumarse a la demanda, al igual que lo ha hecho ya en el caso de Ucrania contra Rusia”.

Entre los firmantes figuran jueces, catedráticos y abogados como Pedro Moreno, letrado del Tribunal Supremo; Ana Manero, catedrática de Derecho Internacional Público de la Universidad Carlos III de Madrid; Xulio Ferreiro, decano de la Facultad de Derecho de A Coruña; Eduardo Santos, exconsejero de Justicia del Gobierno de Navarra, y Gloria Elizo, exvicepresidenta del Congreso de los Diputados (Podemos). También la penalista Begoña Lalana y Jordi Palou, abogado acreditado ante el Tribunal Penal Internacional, e impulsor de la querella por genocidio en la Audiencia Nacional contra altos cargos del Gobierno de Ruanda.

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