El saqueo de la riqueza cientí­fica de España

¿Ciencia?, ¡Que inventen ellos!

Ya no hay dí­a en que los medios de comunicación no recojan la noticia de que cientí­ficos españoles de primera fila tienen que abandonar España para continuar sus investigaciones en el extranjero, de despidos de investigadores, paralización de proyectos o abandono de lí­neas de investigación.

La astrofísica Amaya Martín-Mora se queda fuera al terminar su contrato de cinco años Ramón y Cajal, y vuelve a EEUU, donde ya estuvo 11 años, contratada por la NASA en el Telescopio Espacial JW en California. Javier Bruceta, físico catalán, ha tenido que “donar” a un grupo científico alemán su proyecto y los 200.000 euros conseguidos del selectivo Séptimo Programa Marco de la UE porque el Parque Científico de Barcelona (donde trabaja y será despedido a fin de año) “no quiere investigar”. El ministerio de De Guindos niega a Diego Martínez una beca Ramón y Cajal para volver a España el mismo día que recibía el premio al mejor joven físico experimental de Europa por su participación en el experimento LHCb del Gran Colisionador de Hadrones. La bióloga Nuria Martí, despedida en el ERE del Instituto Príncipe Felipe de Valencia, participa en el equipo de Oregón (USA) que ha logrado reprogramar células de piel humana para convertirlas en células madre capaces de servir en cualquier otro tipo de célula del cuerpo… “Los políticos del “bipartidismo”, están dispuestos a volver a los tiempos del ¡que inventen ellos!” Los recortes en el Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona pueden acabar con 30 puestos de investigadores y 40 proyectos del CSIC. El CNIO, principal centro de investigación del cáncer de España, está al borde del ERE y despedir a 30 investigadores…Es la punta de un inmenso iceberg, un drama nacional: el saqueo de nuestra riqueza científica, miles y miles de investigadores, jóvenes becarios y doctores, y una incalculable cifra de miles de millones de euros invertidos en investigación entregados a coste cero a las potencias extranjeras, Estados Unidos, Alemania, Inglaterra…Nuestra clase política gobernante, sumisa a las exigencias de la Troika, ha puesto en marcha la maquinaria de los recortes contra los intereses del 90% de la población y del país. Con sus recortes en Investigación, Desarrollo e innovación (I+D+i) está dispuesta a volver a los tiempos del ¡que inventen ellos!, desmantelando el sistema científico desarrollado con ingentes esfuerzos en los últimos 30 años.Como denuncia el catedrático de Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Salamanca, Miguel Ángel Quintanilla, nos quieren hacer “volver a esa idea de que la ciencia es algo que pasa en otros países”, o de que “no pasa nada, podemos parar ahora y volver después”. Pero en ciencia, lo que se destruye ahora se pierde para siempre, es un daño estructural que costará otra vez décadas volver a levantar.Estrangulando la I+D+iHemos pasado de doblar la inversión pública en ciencia en la década anterior a la crisis, a un recorte del 39% iniciado por el gobierno de Zapatero y multiplicado en apenas el año y medio que lleva Rajoy, agravando la situación porque, como denuncian desde el Colectivo Carta por la Ciencia “a los recortes se han añadido el incumplimiento sistemático de los plazos de las convocatorias y sus resoluciones, y de los compromisos organizativos, financieros y de recursos humanos, creando un desconcierto absoluto”.Según el programa de reformas enviado a Bruselas, el gobierno se ha comprometido con la Troika a congelar la inversión en I+D hasta el año 2020. Mientras, la inversión en I+D ha caído ya al 1,33% del PIB, frente al 1,39% de 2010; muy lejos ya de la media europea del 2% y a años luz del 2,8% de Alemania.La financiación pública de la I+D en los Presupuestos Generales del Estado se ha reducido un 30% desde 2012 y acumula un recorte del 40% desde 2009. Incluso los proyectos de investigación del Plan Nacional, los contratos Ramón y Cajal, Juan de la Cierva y Torres Quevedo, se han recortado casi un 14% en el último año. Los contratos Ramón y Cajal para científicos de alto nivel han pasado de 800 anuales ¡¡a 175!! obligando a la inmensa mayoría de investigadores de contrastada experiencia internacional y prestigio a volver al éxodo. El CSIC ha cancelado todos sus programas de contratación, dejando en suspenso el programa JAE. No se reponen las plazas de investigadores y técnicos que quedan vacantes por jubilación en los organismos del sistema nacional de investigación. Los programas de contratación de jóvenes investigadores se están reduciendo más del 30%. En 2012 se concedieron 400 becas menos para la formación de doctores y otras tantas menos en 2013. Por segundo año consecutivo se han anulado las ayudas post-doctorales… Y el retraso en la transferencia de fondos del ministerio de Economía y Competitividad y en la convocatoria de proyectos del Plan Nacional ha hecho perder ya un año a miles de proyectos y grupos de investigadores.La estrangulación financiera nos he hecho perder un puesto en el ranking mundial de publicaciones científicas, del puesto noveno al décimo por detrás de la India, y amenaza con llevar al colapso al sistema científico español, todavía en formación y vulnerable, cuando empezábamos a estar colocados en el escenario internacional en una posición más acorde con nuestro potencial como país; y con la primera generación de científicos formada profesionalmente con medios que se aproximan a los de los países más avanzados. Una generación actual, y la de jóvenes investigadores que viene empujando detrás, con un inmenso potencial científico a los que se está empujando a desplegarlo no en y al servicio de nuestro país, sino fuera de nuestras fronteras. Esta es la consecuencia más dramática del problema: el exilio obligado de miles y miles de científicos de las dos generaciones de investigadores más preparadas de nuestra historia. Porque como dicen los firmantes de la Carta por la Ciencia, “No es fuga de cerebros, es exilio obligatorio”.No sólo recortes, ¡es saqueo!“Asistimos a un proceso impuesto y dirigido desde el exterior para expoliar la riqueza científica del país” Lo que está ocurriendo con el sistema científico español no es un problema de “recortes inevitables por la crisis”, asistimos a un proceso impuesto y dirigido desde el exterior para saquear y expoliar la riqueza científica del país, tanto los recursos humanos, como los proyectos más avanzados y la enorme cantidad de dinero invertido en los últimos 30 años. Y no es, por lo tanto, que se destruye sin más el sistema científico nacional sino que hay un gigantesco trasvase de riqueza y recursos de nuestro país hacia las grandes potencias. Como dice la astrofísica Amaya Martín-Mora en su carta “Despedida de una científica que está haciendo las maletas”: “Cuando emigre, próximamente, la ciencia que yo haga ya no será española”.Según una reciente encuesta de la Universidad a Distancia de Madrid, el 81% de los científicos españoles cree que tendrá que emigrar al extranjero para continuar su carrera, y el 80% de los que ya están fuera ve poco probable su vuelta. La Federación de Jóvenes Investigadores calcula que cada año salen 800 doctores al extranjero, miles en los últimos años. Sólo en Alemania hay 1.300 españoles investigando. ¿Cuántos miles de investigadores y técnicos formados en nuestras universidades, en el CSIC y en los centros de investigación y tecnológicos de toda España va a desplegar todo su potencial investigador en los centros norteamericanos, alemanes, ingleses, franceses…?¿Y cuántos miles de millones de euros invertidos con el esfuerzo de todos los españoles van a terminar siendo rentabilizados a mayor enriquecimiento de esas potencias? Como se puede ver en el cuadro (Inversión en I+D) que publicamos, sólo entre 2009 y 2012 y pesar de los recortes, los Presupuestos Generales del Estado destinaron casi 34.000 millones de euros a la financiación científica. Un cálculo aproximado, a partir del último informe de la Confederación de Organizaciones Científicas (COSCE) actualizado a 2012 *, nos da una inversión pública superior a los 82.000 millones de euros en I+D en lo que llevamos de siglo.Si contamos el gasto total, público y privado, en I+D los números se multiplican. Sólo en 2011 fueron 14.184 millones de euros, en la última década podemos estar hablando de un mínimo de 120.000 millones de euros.Estas cifras nos dan una idea no sólo del capital y riqueza acumulada que está perdiendo nuestro país, también de las dimensiones del saqueo de riqueza científica al que estamos sometidos. Cuando empezaron los recortes y el expolio, teníamos la mejor situación de la historia para rentabilizar una inversión acumulada tan gigantesca, pero gracias a la sumisión a los dictados del exterior (FMI-Bruselas, Washington-Berlín) de nuestra clase política serán otros quienes la exploten.Carta por la Ciencia: “SIN CIENCIA NO HAY FUTURO”Bajo este lema, “Sin ciencia no hay futuro”, miles de científicos, desde jóvenes becarios a reconocidos investigadores, profesores de investigación y catedráticos, han iniciado un movimiento contra el desmantelamiento y expolio de nuestro sistema científico, con el objetivo de “paralizar la durísima política presupuestaria lanzada contra el sistema español de I+D+i”, denunciando que no sólo está en juego el sistema científico sino las gravísimas repercusiones para el conjunto del país y la salida de la crisis.“La inversión en I+D+i tendría que actuar como un motor del cambio económico” Como dicen los firmantes de la Carta por la Ciencia, la inversión en ciencia está directamente relacionada con el crecimiento del Producto Interior Bruto de un país y el desarrollo de un modelo económico basado en el conocimiento y la innovación. Y ahora, en las condiciones actuales tan graves, lo es aún más porque tendría que actuar como un motor del cambio económico necesario para salir de la crisis en beneficio del país y de la mayoría de la población. En palabras de Amaya Martín, como portavoz de la plataforma Carta por la Ciencia: “Dejar de invertir en I+D no es solidario es irresponsable”.No es cierto, como pretenden hacernos creer los políticos del “bipartidismo” rampante que nos gobiernan, que no haya recursos y los recortes sean imprescindibles. Son producto de la sumisión y el sometimiento a los dictados exteriores de la “Troika”. Ellos sí lo tienen claro, los mismos que nos recetan recortes suben sus inversiones en I+D: en Europa, Alemania ha aumentado un 5% el presupuesto de todas sus instituciones de investigación hasta 2015, el gobierno francés liberó a principios de 2012 una partida extraordinaria de 35.000 millones de euros para investigación.¿Y aquí no podemos? Basta con hacer unos pocos números para ver la inmensa cantidad de recursos que se podrían liberar en nuestro país para acabar con los recortes en todos los campos y destinar recursos suficientes a la sanidad, la educación, la inversión productiva y, por supuesto, a la inversión en I+D+i. Bastaría con obligar a la banca a devolver un tercio de los 120.000 millones de euros en efectivo entregados del dinero público para mantener hasta 2018 el mismo nivel de inversión I+D de los últimos cinco años. Sólo aplicando algunas medidas de reforma fiscal que acabara con los privilegios y exenciones de los grandes bancos, monopolios y las SICAV, y un impuesto de sociedades para que éstos pagaran el 35% efectivo de impuestos, para recaudar –según el Sindicato de Técnicos de Hacienda (GESTHA) más de 65.000 millones de euros, suficientes para elevar la inversión en I+D hasta el 2% del PIB y cubrir las necesidades hasta 2020. Con el dinero que se les está pagando a las eléctricas por el supuesto déficit de tarifa (25.000 millones de euros) sobraría dinero para no hacer ningún recorte a la investigación en la próxima década. España podría ahorrar 30.000 millones de euros dando un tajo al saqueo de la deuda, haciendo una auditoría sobre la deuda ilegítima y aplicando una quita del 70% a los intereses de la deuda.¡Sí hay recursos! ¡Sí se puede! impedir que continúe el saqueo de nuestra riqueza científica. Y ¡Sí es posible! desarrollar un nuevo modelo económico con una sólida base en el conocimiento y la innovación que saque a España de la crisis creando riqueza y empleo. Sólo falta la voluntad política para hacerlo.Carta por la CienciaLAS 10 EXIGENCIAS

1) Puesta en marcha del Plan Estatal de I+D+i 2013 y cumplimiento estricto de los plazos en el futuro.2) Coherencia en la política de recursos humanos para atraer y retener el talento en España, manteniendo el talento actual y en especial los contratados Ramón y Cajal, y planificación consensuada de una carrera investigadora coherente.3) Eliminación de la restricción del 10% en la tasa de reposición de empleo público en el conjunto del sector de I+D+i.4) Lanzamiento de la Estrategia de I+D+i con inversiones que permitan cumplir el compromiso de una inversión del 2% del PIB en el período 2013-2016.5) Mantenimiento de la inversión pública en ciencia básica.6) Ejecución del 100% del presupuesto aprobado para I+D+i por las Cortes Generales. En años anteriores ha sido imposible gastar una parte importante del presupuesto.7) Transferencia de fondos a los centros y grupos de investigación con proyectos aprobados independientemente de si su Comunidad Autónoma ha cumplido el objetivo de déficit o no.8) Aplicación y desarrollo del título II de la Ley de la Ciencia, Tecnología e Innovación que se refiere al Personal de Investigación.9) Creación de la Agencia Estatal de Investigación como un organismo autónomo e independiente con un presupuesto plurianual.10) Apertura de un proceso de negociación que lleve la consecución de un acuerdo social y político para preservar la I+D+i de los vaivenes económicos y políticos.

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