España escenario principal de las mayores maniobras de la OTAN desde la "Guerra Frí­a"

Cada vez más integrados en la estrategia de guerra

Con el desembarco el pasado 27 de septiembre en el Puerto de Sagunto (Va­lencia) de los primeros 200 vehí­culos militares procedentes e Alemania y el ate­rrizaje de aviones de la Luftwaffe y otros belgas en el aeropuerto de Manises, se iniciaban las maniobras de la OTAN “Trident Juncture”, el mayor ejercicio táctico de la OTAN desde la “Guerra Frí­a”.

Desde el 3 de octubre has­ta mediados de noviembre la OTAN desplegará más de 35.000 efectivos militares, pertenecien­tes a 32 países, en España, Ita­lia (Cerdeña) y Portugal, y más de 4.000 vehículos (carros de combate, transportes de infante­ría, cazas, helicópteros, artillería antiaérea, equipos antimisiles y buques). De ellos 8.000 serán militares españoles de los Ejér­citos de Tierra, la Armada y del Aire, además de 116 blindados y carros de combate, 13 buques más de 30 aviones (12 de ellos Eurofighter) y y una decena de helicópteros.

España será el escenario principal de la operación “Tri­dent-Juncture”, diseñada por el Mando Aliado de la OTAN con sede en Virginia (EEUU), con el despliegue de unos 20.000 militares y ejercicios con fuego real en Zaragoza (base áerea y campo de maniobras de San Gre­gorio), Albacete (base aérea de Chinchilla), Almería (campo de maniobras y tiro “Álvarez Soto­mayor”), Cádiz (campo de adies­tramiento anfibio de la Sierra de Retín), y las bases aéreas de To­rrejón (Madrid) y Son San Joan (Palma de Mallorca) “Por una política de paz y neutralidad para España. Regre­so inmediato de las tropas espa­ñolas desplegadas en el exterior. Salida de la OTAN.(Programa de Recortes Cero) “

El equipamiento de última generación y la tecnología que se van a desplegar en las maniobras, así como los ejercicios previstos con fuego real no son defen­sivos. Una operación ofensiva terrestre, desembarcos anfibios, lanzamiento de paracaidistas, operaciones en ambiente urbano y actuaciones de fuerzas de ope­raciones especiales demuestran el carácter ofensivo e interven­cionista de estas maniobras. Esa es su verdadera naturaleza, pre­parar futuras intervenciones mi­litares y guerras.¿Para qué se ha­cen unas maniobras de este tipo si no es para preparar invasiones y guerras futuras, “nuevos Irak, Siria o Afganistanes”?

Sus objetivos están dentro de los planes de Estados Unidos por aumentar el papel militar de Europa en la OTAN y dotarse de una Fuerza de Intervención Rápi­da (Nato Response Force) de alta disponibilidad y con capacidad para desplegarse en poco tiem­po en cualquier parte del mundo y, en particular, en 48 horas en cualquier punto de las fronteras de la Europa del Este con Rusia, Oriente Medio y África.

Los planes del Pentágono para España

Las maniobras se realizan en el marco del aumento de las ten­siones con Rusia, la reactivación de la carrera armamentística y el incremento de la implicación de Europa -con Francia ya bombar­deando- en la guerra de Siria.

Una serie de hechos demues­tran el papel de peón militar que el Pentágono ha diseñado para España. Nuestro país no sólo pone el territorio, es el país que más efectivos aporta a las manio­bras. En la base aérea de Torrejón se construye el búnker donde es­tará uno de los centros de mando de la nueva fuerza de despliegue rápido. El ejército español será el primero en ejercer de “punta de lanza” de esta fuerza con la mo­vilización de más de 4.000 mili­tares dispuestos a intervenir en 48 horas, y el cuartel de la OTAN en Bétera (Valencia) hará será el primer centinela de la NFR du­rante 2016.

Todos estos hechos, junto con la ampliación de los Acuer­dos firmados con Estados Unidos para convertir las bases de Morón y Rota en sedes permanentes del Mando para África (AFRICOM) del Pentágono y del escudo anti-misiles de la OTAN, suponen un salto cualitativo en la integración de España en la estrategia militar norteamericana y, por lo tanto, parte sustancial de su maquinaria de guerra. Una maquinaria que aumenta su agresividad al mismo ritmo que su decadencia hege­monista; y amenaza con arras­trarnos a nuevas guerras.

Por una España de Paz

Todo esto constituye ademas una flagrante violación de las condiciones aprobadas en el Re­feréndum que ratificó la entrada de España en la OTAN, que reco­gía explícitamente que “la parti­cipación de España en la Alianza Atlántica no incluirá su incor­poración a la estructura militar integrada”; y que se procedería “a la reducción progresiva de la presencia militar de los Estados Unidos en España”.

La defensa de la soberanía nacional exige la denuncia de nuestro papel como peones mi­litares de EEUU. Es cada vez más urgente volver a levantar un movimiento por la paz y la neutralidad para nuestro país si no queremos vernos arrastrados a sus guerras imperiales. Apoyar y promover las incipientes movi­lizaciones que fuerzas como las Asambleas contra las maniobras de la OTAN y los Comités anti OTAN, o como UCE y Recortes Cero están impulsando.

“Por una política de paz y neutralidad para España. Regre­so inmediato de las tropas espa­ñolas desplegadas en el exterior. Salida de la OTAN.” (Programa de Recortes Cero)

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