Botí­n revienta el mercado

“Anunció que el grupo volverá a repetir beneficios y dividendo y que, por primera vez, el mercado español es destronado en los resultados del grupo por la mala situación económica. Brasil pasa a ser el paí­s que más aporta, con un 23% del total, frente al 21% de España.”

El residente del grupo Santander -que es uno de los principales interlocutores de los empresarios con el Gobierno-, lanzó veladamente varios mensajes al Ejecutivo. "Está claro que la economía española atraviesa serias dificultades que se están reflejando, desde el punto de vista financiero, en problemas de acceso a la financiación externa, en un aumento de los diferenciales de nuestra deuda y en una caída de la Bolsa. Estos efectos, unidos a la cifra elevada de paro y a la pérdida de competitividad de nuestra economía, requieren medidas de ajuste profundo", afirmó. (CINCO DÍAS) EL MUNDO.- Si el Gobierno concretara las causas objetivas del despido de 20 días y las condiciones de inaplicación de los convenios, estaríamos ante una reforma no ya tímida sino sustancial, por emplear las palabras de Zapatero, que supondría un importante acicate para la creación de empleo. Como decíamos ayer, dado que la convocatoria de huelga general por los sindicatos es algo casi inevitable, el Gobierno debería impulsar una reforma laboral que sirviera para un escenario de crecimiento a largo plazo. Todo indica que está por la labor. LA VANGUARDIA.- El gran empresario desdobla su servilleta, se echa para atrás en la silla como tomando aire y empieza la conversación: "Esto está empezando". ¿El qué? "La crisis". Pero ¿no habíamos tocado fondo? "No hicimos más que empezar". Entonces, ¿cuál es la solución? "Que alguien del PSOE sustituya a Zapatero; que se haga lo mismo que Suárez hizo con Calvo-Sotelo". Dos veces, con dos personajes distintos, tuve la misma conversación esta semana. Es como si alguien les hubiera dado un libro de estilo para lanzar el mismo mensaje. Ni medidas políticas, ni soluciones técnicas, ni pactos sociales; la salvación de la economía pasa por el sacrificio de Zapatero. No importa el nombre del sustituto. Hace falta otra persona. Ese es el ambiente. Banca. Cinco Días Botín revienta el mercado A. Gonzalo El presidente de Banco Santander, Emilio Botín, pidió ayer al Gobierno "medidas de ajuste profundo" ante la "cifra elevada de paro y la pérdida de competitividad de nuestra economía". Anunció que el grupo volverá a repetir beneficios y dividendo y que, por primera vez, el mercado español es destronado en los resultados del grupo por la mala situación económica. Brasil pasa a ser el país que más aporta, con un 23% del total, frente al 21% de España. Ligeramente menos triunfalista que en otras ocasiones y con un discurso más extenso, el presidente de Banco Santander, Emilio Botín, anunció el viernes durante la junta general de accionistas del grupo que, pese al actual entorno de crisis económica internacional y sobre todo nacional, el banco espera "conseguir este año unos resultados que se sitúen en el entorno de los obtenidos en 2009, y mantener la retribución por acción del ejercicio 2009, que les recuerdo que fue de 0,60 euros". El pasado ejercicio, el grupo ganó 8.943 millones de euros, pese a que aspiraba a alcanzar los 10.000 millones de euros. Hace ya tres años que Santander (este será el cuarto), uno de los bancos con mayores resultados del mundo, no logra superar la barrera de los 9.000 millones, pese a que ha aumentado de perímetro. La razón parece clara para Botín, quien, sin ser muy explícito sí insinuó en varias ocasiones la delicada situación económica de España. "Es evidente que la economía internacional se encuentra aún en una fase de incertidumbre, que afecta a nuestra actividad en algunos de los mercados en los que estamos presentes, fundamentalmente España", aclaró el banquero. Pese a ello, "la diversificación del negocio" del grupo compensa la pérdida de fuelle de mercados como el nacional. Brasil, Chile, México y Estados Unidos, "en claro ciclo de recuperación", unido a la positiva evolución de los resultados en Reino Unido y Alemania, permitirán a Santander repetir resultados. Botín detalló que el 5% de los resultados de este ejercicio procederán de Estados Unidos (donde posee la franquicia Sovereign) y que, en 2011, éstos ascenderán a 1.150 millones de dólares, lo que representará el 12,6% de la inversión neta realizada, que hoy es de 9.100 millones de dólares. Brasil aportará el 23% del beneficio operativo, frente al 20% del año anterior, Reino Unido sumará el 17%, mientras que España caerá al 21%, cinco puntos menos que un año antes, y se convierte en la única área en la que se reduce la aportación considerablemente, sin cambio de perímetro. Esta es la primera vez que el mercado español pasa a un segundo plano en la aportación de resultados, a favor de Brasil. Botín, ante la pregunta de uno de los 17 accionistas que tomaron la palabra el viernes argumentó que "los menores resultados obtenidos en España se compensarán ampliamente con otros mercados". Sobre la economía nacional, el presidente del grupo Santander -que es uno de los principales interlocutores de los empresarios con el Gobierno-, lanzó veladamente varios mensajes al Ejecutivo. "Está claro que la economía española atraviesa serias dificultades que se están reflejando, desde el punto de vista financiero, en problemas de acceso a la financiación externa, en un aumento de los diferenciales de nuestra deuda y en una caída de la Bolsa. Estos efectos, unidos a la cifra elevada de paro y a la pérdida de competitividad de nuestra economía, requieren medidas de ajuste profundo", afirmó. Pese a reiterar que las medidas que está adoptando el Gobierno "van en la dirección correcta", el banquero considera "indispensable actuar de forma que la economía pueda crecer más y, de esta manera, reducir el paro y contribuir al equilibrio de las cuentas públicas. Esto sólo es posible con unas reformas muy serias en diversos ámbitos, como el sistema financiero, el mercado laboral, la educación y el sector energético". Sobre el mercado laboral reclamó una reforma "urgente, profunda y con visión de futuro". El banquero aseguró que sólo así España podrá salir de la crisis económica. Botín, durante la junta, no mencionó la operación de la víspera (entre Caja Madrid y Bancaja), pero sí que se refirió a la reordenación del sector de cajas. "En el sistema financiero se están dando ya pasos importantes, pero hay que completar la reestructuración de las cajas de ahorros y dotarlas de una nueva normativa que les permita captar capital en condiciones de mercado. En suma, darles herramientas para que pueda fluir el crédito", aseguró. Supervisión clara y sencilla Botín pidió a los reguladores internacionales "una mejor supervisión, con pocas reglas y muy claras". E insistió en que no se debe penalizar a las entidades financieras por su tamaño, sino por su riesgo. También argumentó que considera injustificado establecer un impuesto a la banca, pues muchas entidades "no han recibido ayudas públicas". El presidente del grupo Santander pasó muy de puntillas por la actual crisis que atraviesan las entidades financieras para obtener liquidez, sobre todo en España por el efecto del riesgo país. Explicó que el grupo cuenta con una buena estructura de deuda y que, durante este año "y a pesar de las dificultades de los mercados, hemos colocado nuevas emisiones por 18.100 millones de euros". Eso sí, culpó de la cada vez peor capitalización del grupo a la situación económica española. "Durante estos primeros meses de 2010 la evolución de la acción del banco ha sido negativa, a pesar de los resultados obtenidos y de las excelentes perspectivas de nuestro grupo. En esta evolución han influido, sin duda, las incertidumbres sobre la economía y el riesgo de España que, a mi juicio, están siendo sobredimensionadas". El presidente de Santander también se refirió al siempre espinoso asunto de la remuneración de los directivos. A su juicio, las retribuciones de los consejeros ejecutivos del banco están "claramente justificadas" y la política salarial del grupo en este sentido es "absolutamente transparente" y va por delante del resto del sector. Uno de los puntos que se sometió a votación consultiva de los accionistas fue, precisamente, la retribución de los miembros del consejo, que ganaron en su conjunto 36,06 millones de euros en 2009, lo que supone un 9,6% menos en relación al año anterior. El presidente del primer banco español, que respondía a algunos accionistas que criticaron los sueldos percibidos por los altos ejecutivos en el actual escenario de dificultades económicas, recalcó que someter la política retributiva de los consejeros a esta votación consultiva de la junta supone una medida pionera en España "alineada con las mejores prácticas internacionales". CINCO DÍAS. 12-6-2010 Editorial. El Mundo Los mercados avalan el giro de Zapatero HACE un mes una noticia falsa, como la que ayer publicó la edición alemana del Financial Times, habría podido ser la puntilla de la economía española. Pero los mercados reaccionaron positivamente al desmentido de la Unión Europea y del Gobierno de Zapatero, que salieron al paso de la información de ese diario que aseguraba que España estaba a punto de acudir al fondo comunitario de 750.000 millones para poder refinanciar su deuda. Un rumor como éste habría afectado muy negativamente a la Bolsa española y al diferencial con el bono alemán si Zapatero no hubiera empezado a hacer sus deberes con el recorte del gasto y la reforma laboral. Pero ayer el Ibex-35 subió un 3,9%, la segunda mayor alza del año, mientras que el diferencial con el bono alemán a diez años descendió por debajo de los 200 puntos. Se trata de dos muy buenas noticias para el Gobierno, que, por primera vez en mucho tiempo, parece haber recobrado una cierta confianza de los mercados. Es cierto que todavía es muy pronto para lanzar las campanas al vuelo, pero lo sucedido ayer puede marcar un cambio de tendencia. De lo que no cabe albergar ninguna duda es de que si Zapatero hubiera seguido instalado en sus ensoñaciones de que la crisis pasaría sola, España podría haber sufrido ayer una gran debacle. Si los mercados reaccionaron bien es porque no existe el caldo de cultivo que habría posibilitado que el rumor se convirtiera en algo verosímil. Buena parte del voto de confianza que los inversores dieron a España obedece a la reforma laboral que está impulsando el Gobierno. Trabajo entregó ayer el borrador de la propuesta a la patronal, los sindicatos y los partidos. El borrador concuerda en prácticamente todo con lo publicado por este periódico, con una novedad: la creación de un fondo de capitalización a la austriaca para las personas que vean rescindidos sus contratos indefinidos. El fondo se constituiría a partir de enero de 2012 y sólo sería de aplicación para los contratos firmados a partir de esa fecha. Sin embargo, el ministro de Trabajo ofreció ayer la posibilidad de acotar las causas del despido objetivo al que se le aplica una indemnización de 20 días. En concreto, Corbacho señaló que el Gobierno está dispuesto a incluir una cláusula por la que las empresas que acrediten seis meses consecutivos de pérdidas podrían acogerse a este despido con menor indemnización. Nos parece una mejora importante que haría mucho más fácil la adaptación de las empresas a situaciones de crisis. Igualmente positiva sería una mayor precisión de las condiciones de descuelge de los convenios, cuya redacción ha quedado excesivamente ambigua en el borrador. Si el Gobierno concretara las causas objetivas del despido de 20 días y las condiciones de inaplicación de los convenios, estaríamos ante una reforma no ya tímida sino sustancial, por emplear las palabras de Zapatero, que supondría un importante acicate para la creación de empleo. Como decíamos ayer, dado que la convocatoria de huelga general por los sindicatos es algo casi inevitable, el Gobierno debería impulsar una reforma laboral que sirviera para un escenario de crecimiento a largo plazo. Todo indica que está por la labor, aunque habrá que esperar hasta el próximo miércoles para ver qué sale del Consejo de Ministros. EL MUNDO. 12-6-2010 Opinión. La Vanguardia De depre, mucho Fernando Ónega Y él, Zapatero, culpable de todo. Le toca pagar ese tremendo impuesto por estar en el lugar más decisivo en el momento más inoportuno. Ningún socialista llegó tan lejos en sus tajos al Estado de bienestar y, sin embargo, le reprochan quedarse corto. Ningún presidente se atrevió con el mercado laboral y, sin embargo, le acusarán de tibio. Hasta Felipe González, que el jueves tuvo con él su día bueno y le dio vidilla para seguir, le empuja a gobernar con más dureza. No sólo es eso. Es que Zapatero sigue arrastrando un déficit de discurso que haga creíble su prolija, fecunda, pero atropellada cascada de decisiones. No hablo sólo de su persona. Hablo de gran parte de su equipo de ministros. O da una sacudida a ese equipo, hace una crisis rigurosa de gobierno y lo llena de gentes de crédito y peso, o acabará por hacer necesario el diagnóstico de retirada. Es cierto que miles de españoles pueden ser presidentes del Gobierno, como Zapatero le dijo a su esposa. Pero con una condición: que sepa rodearse de personas que cubran sus limitaciones y le presten credibilidad. El gran empresario desdobla su servilleta, se echa para atrás en la silla como tomando aire y empieza la conversación: "Esto está empezando". ¿El qué? "La crisis". Pero ¿no habíamos tocado fondo? "No hicimos más que empezar". Entonces, ¿cuál es la solución? "Que alguien del PSOE sustituya a Zapatero; que se haga lo mismo que Suárez hizo con Calvo-Sotelo". Dos veces, con dos personajes distintos, tuve la misma conversación esta semana. Es como si alguien les hubiera dado un libro de estilo para lanzar el mismo mensaje. Ni medidas políticas, ni soluciones técnicas, ni pactos sociales; la salvación de la economía pasa por el sacrificio de Zapatero. No importa el nombre del sustituto. Hace falta otra persona. Ese es el ambiente. Me lo habían advertido: no hay nada más deprimente que hablar con un empresario. Debe de ser que leen demasiados periódicos extranjeros, que nunca han sido tan despiadados con España. Ni tan destructivos. España necesita un gabinete de prensa. Lo malo es cuando esa lluvia fina cala en la sociedad. Y está calando, como demuestra el barómetro del CIS que hoy se publica: el 70,3% de los españoles cree que las cosas irán igual o peor dentro de un año. Sólo queda un minúsculo 2,4% que no escucha la radio ni lee los diarios, porque piensa que la situación es buena o muy buena. Deben de ser los asesores del presidente. Primera conclusión: el pesimismo se ha adueñado de la sociedad en todos sus niveles. Dan igual las decisiones de recortes, las reformas anunciadas y los sacrificios sociales: no valen de nada contra el negativismo ambiente. Los técnicos nacionales y extranjeros aseguran que están en "la buena dirección", pero la opinión del país no se mueve. Las decisiones del Gobierno son una semilla que cae en un campo yermo. La sociedad es Murphy que aplica su principio: todo lo que es susceptible de empeorar empeorará. Zapatero dijo: "De depre, nada, Felipe". Y tiene razón: el deprimido es el país (…) LA VANGUARDIA. 12-6-2010

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