Ningún progresista quería un 10 de noviembre
El curso más probable de los acontecimientos es la convocatoria de unas nuevas elecciones para el 10 de noviembre. Es una pésima noticia. En las elecciones del 28 de Abril, una mayoría de votantes progresistas emitieron una clara voluntad, impusieron con una masiva afluencia a las urnas, un claro giro a la izquierda. Se abrió una excelente posibilidad de un gobierno progresista que trabajara por hacer realidad sus intereses y anhelos.