Mientras los ojos del mundo están centrados en Oriente Medio, a sólo 150 km de las costas de EEUU otro país sufre el asedio de la superpotencia. El embargo petrolero total que Trump ha decretado sobre la isla está recrudeciendo hasta límites no vistos las penurias y la carestía de una población que lleva 60 años sometida al hostigamiento de Washington.
Tras un apagón de 16 horas que dejó a dos tercios del país sin energía -incluida la capital, La Habana-, debido a la falta de combustible provocada por el embargo energético de EEUU, Cuba pudo reestablecer su red eléctrica. Los apagones, que tristemente ya vienen años formando parte del día a día de los cubanos, se han vuelto mucho más frecuentes y duraderos desde que el golpe militar de Trump a Venezuela les dejara sin su principal suministrador de crudo. La gasolina escasea peligrosamente, y llegará un momento que los generadores dejen de funcionar, o que las ambulancias o el transporte público no puedan circular.
El embargo total de petróleo busca un objetivo claro, que Trump no se molesta en esconder. Washington busca estrangular la economía de la isla hasta su colapso tota., sometida a sanciones estadounidenses desde 1962 y que se han ido endureciendo en los últimos años.
A este asedio petrolero se le suma un hostigamiento mucho más físico, en el que EEUU parece buscar un «casus belli» que les ofrezca una justificación para emprender acciones militares contra Cuba.
A finales de febrero, la guardia costera cubana interceptó una lancha rápida procedente de EEUU interceptada en sus aguas territoriales. Cuando les dieron el alto, sus tripulantes comenzaron a disparar sobre la embarcación de las Tropas Guardafronteras, por lo que tuvieron que devolver el fuego. Cuatro de los tripulantes de la lancha fueron abatidos por las fuerzas cubanas y los otros seis resultaron heridos. Además, un oficial cubano tuvo que ser atendido.
Al ser abordada la lancha de EEUU, los guardias encontraron fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal (cocteles molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje. Varios de los muertos y detenidos forman parte de organizaciones y colectivos del exilio cubano en Florida, vinculados al movimiento MAGA. El gobierno de Trump ha guardado silencio.
.
Brasil se solidariza con Cuba

El presidente brasileño ha condenado el embargo ilegal que Trump está imponiendo sobre la isla. En una conferencia la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para América Latina y el Caribe, en Brasilia, denunció que es mentira que la crisis alimentaria en Cuba se deba a la «supuesta a la incapacidad del país para producir alimentos».
«Cuba no se muere de hambre porque no sepa producir. Cuba no se muere de hambre porque no sepa generar su propia energía. Cuba se muere de hambre porque no quieren que Cuba tenga ciertas cosas a las que todos deberían tener derecho. Cuba no está siendo atendida debido a la persecución ideológica. Entonces, ¿no vamos a ayudar a Cuba porque Cuba es un país comunista?», dijo el presidente brasileño.
El presidente carioca anunció el envío de un cargamento de alimentos y suministros para la producción agrícola hacia Cuba, en el marco de un programa de cooperación bilateral. Además de suministros y alimentos pagados por el gobierno brasileño, varias organizaciones sociales y laborales brasileña han lanzado campañas de donaciones en apoyo a la isla. La Campaña de Solidaridad con Cuba envió recientemente un primer cargamento de 1700 Kg de medicamentos prioritarios destinados a hospitales de la provincia de Santiago de Cuba.
Lula además quiso relacionar el acoso y cerco que hoy Cuba vive de forma multiplicada con la explotación y el hambre al que » las relaciones históricas de explotación» han condenado a los países de América Latina y el Caribe.
«No es justo que, después de 500 años desde nuestro descubrimiento, sigamos siendo una de las regiones más pobres e injustas del planeta Tierra. Cuando teníamos oro, nos arrebataron nuestro oro. Cuando teníamos plata, nos arrebataron nuestra plata. Nos arrebataron nuestro sudor con salarios ínfimos durante muchísimo tiempo. ¿Cuándo vamos a despertar y decir que no queremos ser sometidos?», afirmó.

