Victoria saharaui en alta mar

La justicia europea falla que el pacto de pesca con Marruecos no incluye al Sáhara Occidental.

Los intereses saharauis han obtenido una significativa victoria política en los tribunales europeos. El Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) en Luxemburgo ha dictaminado que, en lo referente al tratado de pesca entre la UE y Marruecos, las aguas situadas frente a la costa del Sáhara Occidental deben quedar excluidas, por “no formar parte del Reino de Marruecos”.

La justicia europea ha respaldado el grueso del texto del acuerdo pesquero entre la UE y Marruecos, un tratado que afecta de forma directa a nuestro país. Más de un centenar de barcos europeos (la mayoría españoles) pescan en aguas marroquíes a cambio de una cuota anual de unos 30 millones de euros.

Sin embargo, el TJUE ha dado la razón a las organizaciones que defienden el derecho a la autodeterminación saharaui, y que argumentaban que Marruecos no tiene jurisdicción ni derecho a negociar con aguas que no forman parte de su territorio. “Incluir el territorio del Sáhara Occidental en el ámbito de aplicación del acuerdo de pesca conculcaría determinadas normas de derecho internacional que son de aplicación a las relaciones de la Unión con el Reino de Marruecos, en especial el principio de libre determinación”, concluye el dictamen de Luxemburgo.

La pelota legal todavía sigue en circulación. El caso deberá volver ahora al Tribunal Supremo de Reino Unido, que preguntó a la justicia europea para que decidiera sobre este litigio, a raíz de una denuncia que presentó en Londres la organización Western Sahara Campaign, defensora de los derechos saharauis. Lo más seguro es que la justicia británica dicte una sentencia definitiva aplicando la interpretación del TJUE.

Mohamed Sidati, representante para Europa del Frente Polisario, se ha felicitado por la sentencia. En nuestro país, la Asociación Profesional de Abogados Saharauis en España (APRASE) ha publicado una nota en la que destaca que en adelante “ninguna autoridad europea podrá otorgar licencia de pesca que afecte al Sáhara Occidental, que Marruecos y el Sáhara Occidental son territorios distintos y separados conforme al Derecho Internacional y que el Frente Polisario es el único y legítimo representante del pueblo saharaui”.

Se trata de aguas con un gran valor económico, muy ricas en pesca, y donde se producen un 91% de las capturas europeas. Independientemente de que se lleve a cabo o no el dictamen -no hay medios materiales para ello, y tanto las autoridades marroquíes como comunitarias parecen decididas a obviarlo- la resolución europea es toda una victoria política de la causa saharaui. Y no es la primera. En 2015, el Tribunal General de la UE anuló el acuerdo agrícola con Marruecos por motivos muy similares: permitía a Marruecos vender a los países comunitarios productos provenientes del Sáhara Occidental como si fueran propios.

La justicia internacional da una y otra vez la razón a la legítima causa del pueblo saharaui: por tierra, mar y aire. Es el momento de exigir que esas resoluciones se transformen -como clama la inmensa mayoría de una sociedad española hermanada por miles de vínculos con los saharauis- en un impulso real a un referéndum de autodeterminación para el Sáhara Occidental.

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