Literatura

Tirana Memoria

Nacido en Honduras, criado en El Salvador y hoy residente en el exilio, Castellanos Moya encarna una de las vetas más fructí­feras de la actual narrativa hispanoamericana, a la vez que es el más incómodo y veraz testigo de la deriva desastrosa de Centroamérica, desde la apariencia edénica del trópico a la brutal realidad de una región martirizada por innumerables genocidios y devenida un reducto de corrupción y violencia. Su obra va dibujando los escalones de un verdadero descenso a los infiernos. En su última entrega, “Tirana memoria” (Tusquets, 2008) nos retrotrae a una dictadura de los años cuarenta.

Ya desde una de sus rimeras obras, "El asco (Thomas Bernhard en San Salvador)", un relato brutal, que escupe sin compasión sobre todos los valores, costumbres y símbolos de la idiosincrasia y del patriotismo nacional salvadoreño, Castellanos Moya dejó muy clara cual iba a ser la impronta de su narrativa y el sello peculiar de su obra: llegar tan lejos como hiciera falta, nombrar lo innombrable, desvelar lo oculto y, sobre todo, no callar. En Centroamérica, el silencio es el olvido y la muerte. Aquella obra, de 1997, le valió amenazas de muerte. Pero lo mismo le podía haber ocurrido con las siguientes: con "El arma en el hombre", por ejemplo, protagonizada por "Robocop", un miembro de los "escuadrones de la muerte", creado y educado para matar, y que ya no puede dejar de hacerlo tras la firma de la "paz" y su "desmovilización"; o por "Insensatez", relato que ilustra la práctica imposibilidad de recuperar la verdad: un joven que trabaja para el arzobispado corrigiendo un escalofriante informe sobre el genocidio indígena, es amenazado de muerte y debe dejarlo. Su última novela, "Tirana memoria", que acaba de ser editada por Tusquets, como la mayoría de su obra, tiene un registro en parte diferente: podría englobarse, de alguna forma, dentro de ese vasto género literario, específicamente latinoamericano, que es la "crónica del tirano o del dictador", con tan ilustres predecesores como Miguel Ángel Asturias, Alejo Carpentier, García Márquez, Roa Bastos o Vargas Llosa. En "Tirana memoria" afloran los últimos años de un dictador salvadoreño, apodado "el Brujo", que afligió la vida de sus compatriotas en los años cuarenta del siglo pasado hasta que fue derrocado por un golpe de Estado seguido por una huelga general. El registro principal del relato -y ahí está su mayor novedad respecto a otras obras del mismo género- recae sobre el minucioso diario de una dama católica de clase alta, cuyo marido -un ex-diplomático reconvertido en periodista, y crítico con el régimen- ha sido encarcelado por orden del dictador. Libro a libro, novela a novela, Castellanos Moya reconstruye la verdad olvidada y destierra el silencio impuesto. Merece la pena acompañarlo en este viaje.

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