Blanco y Salgado "juegan", que sí­, que no, que subimos los impuestos

Subirlos, sí­, a la banca y a las grandes fortunas

Empezó José Blanco, el ministro de Fomento, lanzando la amenaza de subir los impuestos porque son “muy bajos para mantener servicios e infraestructuras”. Siguió Elena Salgado, la vicepresidenta económica, diciendo que “de momento no hace falta”. Su objetivo es que el 90% de la población española nos traguemos nuevos aumentos. La realidad oculta es que la banca, y las grandes empresas y fortunas, pagan muy poco y cada vez menos, y los demás, mucho y más. Subir los impuestos, sí­, al oligopolio bancario y empresarial.

Porque las rentas salariales aortan el doble, en los correspondientes impuestos, que las rentas empresariales. El IRPF, por persona y año, se ha elevado un 22%, de 1.901 euros a 2.322, entre 2004 y 2008. Subir el Impuesto sobre el Renta de las Personas Físicas (IRPF) es apropiarse de más rentas salariales de forma inmediata, dadas las retenciones a cuenta en las nóminas de cada mes. Y la voracidad de la banca y las grandes empresas impulsa a ello, así como la urgencia que tienen en tapar sus agujeros negros, sus deudas privadas convertidas en deudas públicas, las cuales nos han convertido al resto de los españoles en deudores obligados. Incluso en la recaudación del impuesto de Sociedades, el que se aplica a las empresas, también hay truco. Ha bajado a menos de la mitad entre 2007 y 2009, siendo la pérdida de recaudación fiscal mucho mayor que la caída de los beneficios declarados. Porque tampoco dentro de las rentas empresariales hay igualdad. Las pymes pagan el 25% pero las grandes empresas no llegan al 10% aprovechándose de las exenciones y deducciones de las que se benefician principalmente. Son las grandes empresas del Ibex las que van a repartir 13.986 millones de euros de beneficios este primer semestre, en plena crisis, entre sus propietarios y grandes accionistas. Y lo logran, entre otras cosas, por su actividad en el exterior, aprovechando exenciones y deducciones, como hace el Banco Santander o Telefónica. Dinero que no ingresan en las arcas de la Hacienda española. Este sistema ha contribuido a que se hayan podido endeudar la banca y las grandes empresas. De ahí la elevadísima deuda privada existente en España. Hay evidentemente un problema de fraude fiscal en España. Pero lo que no se dice es que también hay, claramente, otro problema de fraude fiscal, pero éste está legalizado. Nos llevan subiendo los impuestos desde hace ya más de seis meses en España, con la supresión del cheque bebé, con la práctica eliminación de la deducción de 400 euros, con la subida del IVA,… Sin contar los ayuntamientos que han subido el IBI y creado nuevas tasas municipales, y sin contar las comunidades autónomas que han subido otros impuestos. Todo ello para que el 90% de los ciudadanos españoles paguemos, con unos u otros impuestos, la deuda pública, pero muy privada, dos veces privada, generada por el oligopolio bancario y empresarial. Tenemos, nosotros, el 90%, la inmensa mayoría de la población española, que unirnos, organizarnos y movilizarnos el 29 de septiembre.

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