¿Salvar a la banca alemana?

“Para los PIIS (Grecia es ya mundo aparte) el francés que preside el BCE es casi la última baza para ablandar a Alemania y su halcón en el BCE, Axel Weber, a quien se acusa de haber generado una dinámica con sólo dos salidas: dejar hacer al mercado – cuando no animándolo con alguna declaración cargada de doble sentido-o intervenir el paí­s.”

Ayer, el ministro irlandés de Justicia, Dermot Ahern, exlicó que responsables del BCE presionaron a su país para que aceptase el rescate. "Ahora, están haciendo lo mismo con Portugal", sentenció. Hasta qué punto es cierto lo que dice Ahern es difícil de saber, pero su relato inquieta. ¿Por qué motivo Merkel estaría interesada en un caso así? Algunos buscan la explicación en los más de 500.000 millones (el 20% del PIB de Alemania) que los PIGS deben a la banca alemana. El argumento sería que, si el Fondo europeo creado cuando estalló la crisis griega acude al rescate de un país atacado por los mercados antes de que las cosas se degraden fatalmente y previamente a la puesta en marcha en el 2013 del nuevo mecanismo que hará pagar parte de los platos rotos a los acreedores, la banca alemana tendría asegurados sus créditos. (LA VANGUARDIA) EL CONFIDENCIAL.- La situación es verdaderamente dramática. Ayer -y es de suponer que también hoy- los papeles filtrados por Wikileaks demostrarían, de reflejar la realidad como parece, que el Fiscal General del Estado, el fiscal jefe de la Audiencia Nacional y otros, se avenían a una relación campechana con el inteligente embajador de los EEUU en Madrid, Eduardo Aguirre. Y si esto fue así en relación con casos judiciales altamente sensibles, ¿qué seguridad tenemos en que el Ministerio Fiscal no chalanee en otras situaciones y sobre otros procesos? EL PAÍS.- En el caso Couso, la diligencia con la que el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, informa al consejero jurídico de la embajada de su oposición al procesamiento de los militares estadounidenses acusados de la muerte del cámara español hace dudar de su imparcialidad en el caso. Tampoco la deja en buen lugar recibir en su despacho oficial a dos altos cargos de la embajada para exponerles su estrategia procesal contraria a la investigación por el juez Garzón de las torturas a un preso de nacionalidad española en Guantánamo, o la información previa que proporciona otro fiscal de la Audiencia Nacional sobre su posición en el proceso por los vuelos de la CIA. El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, enmarca esos contactos en las relaciones de cortesía y de cooperación mutua entre fiscales de EE UU y España. Pero la complicidad que revelan esos contactos cuestionan esa versión edulcorada. Opinión. La Vanguardia ¿Salvar a la banca alemana? Manel Pérez Los países afectados por el encarecimiento de su deuda, Irlanda, Portugal, España y ahora también, en plena situación de igualdad, Italia, esperan que Jean-Claude Trichet, les dé mañana alguna buena nueva que rebaje la presión. Por ejemplo que comprará sus bonos en la escala necesaria para rebajar las primas de riesgo, ese vocablo casi desconocido hasta hace poco y que ahora ya es motivo de animada conversación en taxis y salas de espera. Para los PIIS (Grecia es ya mundo aparte) el francés que preside el BCE es casi la última baza para ablandar a Alemania y su halcón en el BCE, Axel Weber, a quien se acusa de haber generado una dinámica con sólo dos salidas: dejar hacer al mercado – cuando no animándolo con alguna declaración cargada de doble sentido-o intervenir el país. Ayer, el ministro irlandés de Justicia, Dermot Ahern, explicó que responsables del BCE presionaron a su país para que aceptase el rescate. "Ahora, están haciendo lo mismo con Portugal", sentenció. Hasta qué punto es cierto lo que dice Ahern es difícil de saber, pero su relato inquieta. ¿Por qué motivo Merkel estaría interesada en un caso así? Algunos buscan la explicación en los más de 500.000 millones (el 20% del PIB de Alemania) que los PIGS deben a la banca alemana. El argumento sería que, si el Fondo europeo creado cuando estalló la crisis griega acude al rescate de un país atacado por los mercados antes de que las cosas se degraden fatalmente y previamente a la puesta en marcha en el 2013 del nuevo mecanismo que hará pagar parte de los platos rotos a los acreedores, la banca alemana tendría asegurados sus créditos. Falta saber dónde estaría el límite: ¿Portugal, España, Italia, Bélgica…? Weber propuso la semana pasada duplicar los recursos del Fondo europeo, (ahora 440.000 millones) lo que alcanzaría para España e Italia. La consecuencia serían planes de ajuste draconianos en más países y con el problema añadido de pensar en cómo detener la estampida que esa situación provocaría. LA VANGUARDIA. 1-12-2010 Opinión. El Confidencial La crisis, Cataluña y Wikileaks noquean a España J. A. Zarzalejos Mientras el presidente del Gobierno atiende con sumo interés no se sabe qué compromisos internacionales en Libia, Suiza, Bolivia y Argentina, España se asemeja a un boxeador noqueado. Podría ser verosímil, como hace unas horas me hizo ver un agudo empresario, que nuestro Zapatero, rebasado por los acontecimientos, prefiera ser expulsado por los “mercados” de la alta magistratura que desempeña antes que dar su brazo a torcer e irse voluntariamente. O sea, un cese a la irlandesa. Porque el jefe del Ejecutivo sabe mejor que nadie que ni España aguanta su levedad, ni él es capaz de dirigir el país. En ese sentido, los americanos, según señala la filtración de Wikileaks, le cogieron el punto con rapidez: “trasnochado” y “cortoplacista”. Así es, aunque se quedaron cortos. La situación es verdaderamente dramática. Ayer, el diferencial de la deuda española con la alemana se disparó hasta superar los 300 puntos básicos; la bolsa marcaba el peor mes -con una caída de más del 14%- desde 2008; la Unión Europea rebatía con firmeza las previsiones presupuestarias de crecimiento y de recorte del déficit y auguraba el sostenimiento al alza del desempleo en 2011 y, por si fuera poco, se incrementaba el Euribor (que encarecerá las hipotecas) y la inflación se quedaba en 2,3%, lo que obligará al Estado a gastar 2.300 millones de euros adicionales para compensar a los pensionistas. Un desazonado José Antonio Alonso, portavoz del grupo socialista en el Congreso, reclamó al Banco Central Europeo que comprase deuda para evitar la especulación, sin reparar que semejante petición era muy parecida a solicitar un rescate en toda regla. Del presidente, no había noticia. La situación es verdaderamente dramática. Ayer, el derrumbe humillante de Montilla cediendo los trastos a Joaquim Nadal tras el descalabro del PSC en las elecciones del pasado domingo, acreditaban que la izquierda socialista en Cataluña ha quedado literalmente laminada, desenganchada del ala catalanista y en total naufragio institucional. La implosión socialista catalana -adelanto de la del PSOE que puede producirse en próximas citas electorales- ha propiciado el reagrupamiento de nacionalistas, confederalistas, soberanistas e independentistas bajo el paraguas de CiU, de tal manera que la desagregación de Cataluña del proyecto nacional español es hoy mucho más evidente y contundente que antes del 28-N. La responsabilidad sólo puede atribuirse al socialismo gobernante -allí y aquí-, que se alió con los republicanos independentistas, impulsó un Estatuto inviable que frustró al catalanismo transversal y que ha realizado una política irresponsable en todos los asuntos sensibles relativos a la cohesión del Estado. El resultado es que la fortaleza de las fuerzas centrífugas en Cataluña ha aumentado considerablemente. Del presidente, no había noticia. La situación es verdaderamente dramática. Ayer -y es de suponer que también hoy- los papeles filtrados por Wikileaks demostrarían, de reflejar la realidad como parece, que el Fiscal General del Estado, el fiscal jefe de la Audiencia Nacional y otros, se avenían a una relación campechana con el inteligente embajador de los EEUU en Madrid, Eduardo Aguirre. Y si esto fue así en relación con casos judiciales altamente sensibles, ¿qué seguridad tenemos en que el Ministerio Fiscal no chalanee en otras situaciones y sobre otros procesos? Del presidente del Gobierno, no había noticia. España ayer, exhausta por la triple crisis -económica, de Estado e institucional- cayó noqueada en la lona de sus incertidumbres e inquietudes. Del presidente del Gobierno, por supuesto, no había noticia. Mientras, el cabreo en muchos de los despachos de los que integraron el pasado sábado el llamado G-37 alcanzaba el grado de la histeria. Pero de José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno de España, no había noticia. EL CONFIDENCIAL. 1-12-2010 Editorial. El País Demasiado receptivos Entra dentro de la tarea propia de una embajada preocuparse por los asuntos judiciales que afectan a su Gobierno o a ciudadanos de su país y hacer las gestiones pertinentes para que se resuelvan de forma favorable o menos dañina para sus intereses. Pero tratándose de asuntos sometidos a la justicia es obligado cuidar las formas: esas gestiones no pueden producirse directamente sobre los órganos jurisdiccionales, de modo que deriven en actos de presión sobre su independencia. No solo es cuestión de buenos usos diplomáticos, sino de respeto a las reglas del Estado de derecho, se trate de España o de Estados Unidos y de cualquier otro país que se quiera democrático. Nada tiene de denunciable que la Embajada de EE UU en Madrid se interesara ante los responsables de los Ministerios de Exteriores o de Justicia en los casos del cámara español José Couso, muerto por disparos de un tanque norteamericano durante la guerra de Irak; los vuelos de la CIA con escala en aeropuertos españoles o las torturas en Guantánamo, como se desprende de los informes desvelados por EL PAÍS con los cables filtrados por Wikileaks. Pero lo que estos también revelan es que tuvieron una influencia preocupante en el área gubernamental e invadieron el judicial, lo que resulta inaceptable. Más si cabe por parte de las personas a quienes se dirigían, aceptadas no solo con naturalidad sino con complacencia, hasta el punto de convertirse en colaboradores e informadores privilegiados de una de las partes del proceso, en detrimento de los derechos de las otras. En el caso Couso, la diligencia con la que el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, informa al consejero jurídico de la embajada de su oposición al procesamiento de los militares estadounidenses acusados de la muerte del cámara español hace dudar de su imparcialidad en el caso. Tampoco la deja en buen lugar recibir en su despacho oficial a dos altos cargos de la embajada para exponerles su estrategia procesal contraria a la investigación por el juez Garzón de las torturas a un preso de nacionalidad española en Guantánamo, o la información previa que proporciona otro fiscal de la Audiencia Nacional sobre su posición en el proceso por los vuelos de la CIA. El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, enmarca esos contactos en las relaciones de cortesía y de cooperación mutua entre fiscales de EE UU y España. Pero la complicidad que revelan esos contactos cuestionan esa versión edulcorada. Si a los contactos con fiscales se añaden los acercamientos personales a jueces de la Audiencia Nacional, el escenario que dibujan los informes ahora revelados es más que preocupante. Y especialmente destacables son las maniobras de la Embajada estadounidense, con la activa colaboración del fiscal jefe Zaragoza, para apartar al juez Garzón del caso de las torturas de Guantánamo coincidiendo con la ofensiva desencadenada contra dicho juez por el asunto de la memoria histórica. EL PAÍS. 1-12-2010

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