El salario real en España es el mismo que hace 30 años, y se ha recortado desde 2015

Salarios estancados, beneficios disparados

Nos dicen y nos repiten que la economía española va como un cohete, pero ¿para quién?. Porque los dividendos que el Ibex-35 reparte han subido 74 veces más que los salarios. Mientras la riqueza del país se ha triplicado los trabajadores, los sueldos de los trabajadores se han estancado, porque las subidas del SMI han sido devoradas por la inflación o el atraco monopolista.

Desde 1995 el PIB español ha subido un 347%. Somos tres veces más ricos como país. ¿Pero quién se ha llevado ese dinero? El salario real de un trabajador apenas ha subido un 5%. Es decir, es en lo principal el mismo que hace 30 años. Mientras que los dividendos que reparte el Ibex-35 -los principales bancos y monopolios- se ha incrementado un 373%.

Salarios estancados y beneficios de bancos y monopolios disparados. Esta es la radiografía que todos vivimos. Y que exige una respuesta urgente: subir los salarios de la mayoría de trabajadores.

¿Era inevitable, a causa del impacto de la crisis que estalló en 2008, que los salarios apenas hayan crecido en España? No. En el conjunto de la OCDE, los países de capitalismo desarrollado, el salario real ha subido desde 1995 un 31%. Seis veces más que en España. Somos el tercer país de la OCDE con menor crecimiento salarial. Nos superan Francia y Alemania, pero también países con menor desarrollo, como Portugal. En el país vecino los salarios han subido un 22% en los últimos 30 años, cuatro veces más que en España.

Cobramos más en la nómina, pero ganamos menos. ¿Cómo es posible? La respuesta se llama inflación. Desde 1995 la inflación acumulada asciende al 26,5%. Esta subida de precios se ha comido el 90% de los incrementos salariales.

Y desde 2015 estas cuentas, las que nos interesan porque miden lo que cobramos realmente, nos salen “a pagar”. Nuestro salario real se ha recortado un 5% en los últimos 10 años.

Los precios se disparan más en los productos más básicos. Desde 2008 el precio de los alimentos ha aumentado casi el doble que los salarios, un 54% frente a un 31%. Esto significa que los hogares con menos ingresos, y que dedican una parte mayor de sus ingresos a comprar alimentos, han visto más recortado su salario real.

En los últimos siete años el salario mínimo, el SMI, ha subido un 61%, pasando de 735 a 1.184 euros. Es una excelente noticia que debemos apoyar. Entre 2,3 y 2,5 millones de trabajadores se benefician hoy de esta subida.

Pero esto no puede detener el empobrecimiento a que se condena a la mayoría de trabajadores. Una vez que llega la guadaña de la inflación, de la subida de precios, este incremento, también del salario mínimo, se queda en cero o en negativo.

Es urgente subir los salarios. No podemos consentir que mientras la riqueza del país se ha triplicado los trabajadores, los que la producen, tengan sus ingresos estancados, al tiempo que las ganancias de bancos y monopolios baten récords año tras año.

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La crisis hace más ricos a unos y más pobres a otros

¿Quién gana y quien pierde con la guerra?

La guerra en Oriente Medio provocada por los ataques de EEUU e Israel contra Irán está generando un shock económico, una crisis, a golpe de subidas de precio del petróleo y el gas, que todos sufren. ¿Todos? No. Unos pocos se hacen ricos, muy ricos con esta crisis, y la mayoría somos los que pagamos la factura, empobreciéndonos.

  • Las petroleras se forran.

Los monopolios petroleros no están sufriendo el aumento del precio del crudo. Todo lo contrario. Están ganando mucho más.

Nos imponen pagar mucho más por los combustibles. La gasolina nos cuesta un 19%, el diésel hasta un 30% más. No es porque a ellos, a las grandes petroleras, les cueste más. Es que aprovechan la guerra para imponernos una subida abusiva y multiplicar sus ganancias.

En España solo el 10,7% del petróleo que consumimos viene del Golfo Pérsico. Sin embargo, nos suben los precios como si estuvieran afectados por la guerra.

Cada día en la UE las petroleras obtienen 81,4 millones de euros extraordinarios, por encima de lo que ya ganaban antes de la guerra.

Greenpeace, en un informe titulado “Beneficios petroleros excesivos en tiempos de guerra”, ha sacado las cuentas de este atraco. Cada día en la UE las petroleras obtienen 81,4 millones de euros extraordinarios, por encima de lo que ya ganaban antes de la guerra. Este tributo extra que pagamos a las petroleras es en España de 11,5 millones diarios.

Si se mantienen los precios actuales en un año les tendremos que pagar, sin ningún motivo, 4.200 millones adicionales, que estaban en nuestros bolsillos y pasarán a las cuentas de resultados de las petroleras.

  • Las eléctricas nos suben la luz

Un año después del gran apagón que dejó a oscuras a todo el país no se han exigido responsabilidades a las grandes eléctricas que monopolizan la llave de la luz y se lucran de ello.

Lo que sí sabemos es que la factura de la luz es hoy un 13,2% más cara que hace un año para las familias con un contrato a precios regulados. Dinero que se ha traspasado desde nuestros bolsillos a sus beneficios.

Petroleras, bancos y eléctricas están multiplicando sus ganancias desde el inicio de la guerra

  • La banca siempre gana más

El BCE ha subido los tipos de interés, supuestamente para contener la inflación provocada por la guerra. Esto se traslada al euribor, el índice que determina las cuotas a pagar en una hipoteca, que ha sufrido en marzo la mayor subida desde 2022. Las familias hipotecadas deberán pagar una media de 167 euros más al año. Son casi 1.000 millones de más que las cinco millones de familias hipotecadas deberán pagar a los bancos… a cambio de nada.

Revertir esta situación, donde unos se aprovechan de la crisis para ganar más, y nos hacen pagar a la mayoría la factura de la guerra, exige aplicar una auténtica política de Redistribución de la Riqueza. Recortando los beneficios de bancos y monopolios para elevar el nivel de vida de la población.

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La riqueza de los jóvenes se recorta un 72% desde 2008

Atraco a la juventud

La “Encuesta Financiera de las Familias 2024” nos ofrece un dato que explica mejor que muchos estudios la situación actual de la juventud. En 2008 un cabeza de familia menor de 35 años disponía de una riqueza neta de 81.700 euros. Ahora esta cifra se ha “jibarizado” hasta los 22.900 euros. ¡Un 72% menos! De cada cuatro euros que tenía, un joven ha perdido tres.

Dos datos lo explican.

Primero, los bajos salarios. Desde 2008 el salario nominal de un joven, lo que cobra en la nómina, ha subido un 10%. Pero en ese mismo periodo la inflación se ha disparado un 38%. Casi cuatro veces mas. El resultado es que, en términos reales, el salario de la juventud se ha recortado.

Segundo, la expulsión de los jóvenes de la compra de vivienda y el disparado aumento de los alquileres.

En 2008 un 65% de los jóvenes era propietario de una vivienda. Pagaba una hipoteca, pero acumulaba riqueza. Hoy solo el 36,7%, la mitad que hace dos décadas, puede permitirse comprar un piso. La mayoría están condenados a pagar un alquiler que se ha duplicado en los últimos 10 años. Desde 2008 los alquileres han subido ocho veces más que los salarios.

Acabar con el saqueo que sufre la juventud exige subir los salarios y terminar con el atraco de la vivienda.

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