Cineforum

Recuerda

“Mi amor al cine es más fuerte que cualquier moral”. Esta declaración de Hitchcock constituye una guí­a para desentrañar la sustancia de su obra.

El “Mac Guffin” ejemplifica mejor que ninguna otra cosa esa habilidad con la que Hitchcock nos atrapa, como un experto prestidigitador. El “Mac Guffin” no es nada, es un cebo argumental expuesto para atraer la atención del espectador, pero que no conduce a nada, no revela nada, no contiene nada en su interior. A través del “Mac Guffin”, Hitchcock nos coge de las solapas para no soltarnos hasta el final de la película, desvía nuestra atención hacía un señuelo, rebaja nuestras defensas de resabiados espectadores para sorprendernos y zarandearnos con la auténtica intriga.

Pero estos no son en Hitchcock trucos gratuitos para engañar al público, sino un envoltorio necesario para colar de matute las ideas que verdaderamente interesan y obsesionan al director.

Debajo del suspense y la intriga, Hitchcock nos obliga a sumergirnos en los abismos y contradicciones más candentes.

El horizonte abierto por Freud con el psicoanálisis es utilizado por Hitchcock -como también lo hicieron los surrealistas- para adentrarse – en “Recuerda”, “Vértigo” o “Marnie la ladrona”- en las profundidades del alma humana, enfrentando aquellas contradicciones ante las que otros retroceden aterrados.

Próximo sábado 5 de octubre a las 20 horas sesión de cineforum en C/ Casino, 8 bajo, Madrid.

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