Sanidad

Recortes, despidos y listas de espera

El problema no es que ahora hay recortes. Ya los habí­a antes con Montilla, quien les rebajó el sueldo un 5%. El problema no es que haya más listas de Espera, que ya las habí­a antes. ¿Qué diferencia hay entre los que dicen que sin endeudarse no tendrí­amos la sanidad actual y los que recortan la sanidad actual por la enorme deuda contraí­da?

Ninguna. Son las dos caras de la misma moneda. Lo que ha cambiado es que las urgencias financieras de la gran Banca están acelerando lo que ya venía ocurriendo, la progresiva degradación de la sanidad.

Por falta de personal, lo primero de todo, junto al recorte de horas extra y de guardias, (¿o no faltaban médicos antes de estallar la crisis?); por las listas de espera lo segundo, auténticos sumideros por las que se escurren horas de vida y salud de todos y que ya eran uno de los grandes problemas endémicos de nuestra sanidad. Por el cierre de plantas, quirófanos y servicios de urgencias de ambulatorios (ya arrinconados frente al desarrollo de los grandes hospitales como centro de la medicina más avanzada), a lo que se suma las amenazas de desabastecimiento de farmacéuticas como Roche contra gran parte de la población cuya salud pende de la sanidad pública.

Los propios médicos en formación especializada (MIR) denuncian que la reducción de servicios va a acortar temerariamente el tiempo de estancia de los enfermos en el hospital o que para ahorrar costes los MIR tengan que responsabilizarse de guardias de especialidades sin estar formados para ello. Todos tendríamos que estar subidos a esa mesa.

Las dos caras de BellvitgeEl hospital de Bellvitge situado en el cinturón industrial de Barcelona, es uno de los hospitales de referencia en la ciudad junto al Clínic, Vall d’Hebrón o Sant Pau. En los años sesenta y setente vivió las huelgas de los médicos residentes contra el régimen de Franco por la socialización de la sanidad. Ahora sufre los estragos de dédacas en que la socialización no significó un aumento del poder de gestión real de los profesionales y usuarios del hospital, sino todo lo contrario. Hoy sigue siendo un foco de lucha, tal coo podemos ver en estas dos manifestaciones.Carta de un médico catalán a sus pacientes. “Me despiden… más debido a los recortes presupuestarios en sanidad proyectados por el gobierno de la Generalitat. Según me han comentado en subdirección médica, el hospital de Bellvitge no tiene dinero para pagarme este verano…

…Ni a mí, ni a los otros 56 médicos eventuales que, como yo, serán despedidos. Inicialmente el plan es recontratarnos en septiembre u octubre, con contratos renovables de mes a mes, sin derecho a vacaciones y posiblemente con una rebaja del sueldo.“Esto será un gran beneficio económico para las aseguradoras” Estas opciones son casi una invitación a los médicos para que abandonemos la sanidad pública. Lo mismo está pasando desde hace mucho tiempo con enfermeras, auxiliares y demás sanitarios que han visto empeorar suscondiciones de trabajo en los últimos años.

Estos recortes, junto con los realizados previamente y el actual cierre de hospitales, contribuirán a aumentar las listas de espera tanto para consultas como para quirófanos y a reducir la calidad de la asistencia hasta el punto que, quien quiera tener acceso a la salud, sólo le quedará la opción de pagar un seguro privado. Además de los gastos de este seguro deberá contar con el hecho de que la aseguradora no tendrá la mismacobertura de salud que la sanidad pública.

Esto será un gran beneficio económico para las aseguradoras de salud, que posiblemente ya se están frotando las manos pensando en los millones de euros que ganarán aprovechando esta penosa situación. También será un gran beneficio para las arcas de los gobiernos que habrán de gastar menos dinero en salud. Es decir, la salud de las personas es una carga para las arcas de los gobiernos. Pero entonces, ¿por qué pagamos impuestos?Resulta curioso que no haya dinero para pagar médicos pero que sí haya para pagar un parlamento europeo, otro nacional, un parlamento autonómico, diputaciones y alcaldías. (No sé si son necesarios tantos “jefes”). También hay dinero para pagar pensiones vitalicias, y de cantidades importantes, a diputados y senadores. Yo personalmente prefiero tener un cirujano y una anestesista contratados que un político en su casa felicitándose por las cosas buenas que hizo cuando estaba trabajando para levantar el país.“Señores pacientes. Luchen por su salud: porque se la están robando” También hay dinero para mantener coches oficiales que evidentemente son coches de gama alta y para que nuestros eurodiputados viajen en primera clase para que se cansan si viajan en clase turista. Eso sin contar dietas, alojamientos y otros gastos.

Hay miles de millones de euros para rescatar a los bancos de la crisis pero sin que después se les pida que devuelvan el dinero que se les ha dejado, este préstamo es lo que nos deja sin dinero para la salud y la la educación. Pero claro, los políticos y los bancos siempre son muy amigos y la economía de libre mercado intocable. ¿No hay dinero? No me lo creo.Señores pacientes. Luchen por su salud: porque se la están robando. Con la excusa de la crisis, han retirado el dinero a lo más necesario en beneficio de unos pocos. Nuestra sanidad, se está hundiendo y no es por falta dedinero sino por puros intereses económicos . Quizás acabaremos como en Estados Unidos donde, quien no se lo puede permitir, no tiene derecho a la salud (…)¿Quizás?Los médicos denuncian que corazón y cáncer también están en lista de esperaAna MacPherson

La imposibilidad de operar a tiempo toda la lista lleva a plantear la exclusión de algunos pacientes. Estos meses de cierre de quirófanos y camas, para reducir la oferta sanitaria durante un verano que lleva durando cuatro meses, ha dejado en stand by las listas de espera. Aquellas patologías que podían esperar sin riesgo grave para la vida del paciente se quedaban esperando. Sólo las urgencias, las neoplasias (cánceres) y los problemas cardiovasculares han tenido prioridad. “Pero esas listas prioritarias empiezan a tener demasiadas personas, demasiado tiempo sin ser operados, porque no hay dónde”, indica el presidente de la Societat Catalana de Cirugía Cardiaca, Albert Miralles.

La actividad quirúrgica en grandes hospitales se ha reducido un 20% de promedio en todos los servicios. “Nos creíamos blindados, pero no está siendo así”, indica el cirujano.Según los datos que han recogido los cinco equipos de cirugía cardiaca que existen en la sanidad pública catalana, todos ellos han pasado de operar valvulopatías o puentes coronarios en menos de dos meses a hacerlo en tres y medio y en algún caso, cinco meses. “En estos momentos hay más de 500 pacientes en lista de espera que debían ser operados ya, y va a ser muy difícil recuperar esa cifra. Habrá que plantear al Departament de Salut nuevas medidas de priorización de pacientes. Habrá que dejar fuera a los que menos beneficio obtengan”.También la cirugía de tumores engorda de forma progresiva las listas de espera. Uno de los cirujanos de la junta de representantes creada en Bellvitge para el seguimiento de los recortes explica que la semana pasada había 26 pacientes listos para operar su cáncer de hígado, 2 de cáncer de páncreas, 7 de esófago y estómago, 22 de colon y recto, 10 de tiroides y 19 casos de neoplasia pendiente de angiorradiología. De todos ellos pudieron atender a 10. De 86. “La operación a menudo es una de las etapas del tratamiento. Por ejemplo, en el hígado, a veces se le hace crecer la parte que se va a dejar tras quitarle el tumor. Y eso hay que hacerlo el día que está listo. Ahora llega ese día y no hay quirófano. Se ha roto el tratamiento”, explica el especialista.”La angustia es enorme. Estamos perdiendo años de vida (habla de sus pacientes) y posibilidades. Hemos pasado de no poder ir a comer para cumplir con las colicestomías previstas a ni siquiera hablar de ellas, porque no hay opción de operarlas. Si las operas en menos de tres meses evitas infecciones, pancreatitis y sufrimiento”. De los sueldos no han comentado nada.La Vanguardia, 28 septiembre 2011

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