Reacciones internacionales ante nuevo gobierno en España

“Sánchez apuesta por las mujeres y por Europa”, ha titulado Le Figaro. “El riesgo es que deshaga las reformas de Rajoy” dice el Wall Street Journal. Las reacciones internacionales ante el cambio de gobierno en España oscilan entre estos dos corchetes. Por un lado, alaban su perfil proeuropeo, de cuadros solventes en sus áreas, y con una mayoritaria composición femenina. Pero por otro lado llaman al nuevo gobierno de Sánchez a «respetar los compromisos internacionales» de su predecesor.

Lo primero que transmiten los medios de comunicación internacionales es una idea de normalidad, muy alejada del catastrofismo con que ciertos sectores de la derecha española han asumido el cambio político en España.

La principal razón de su sosiego es fundamentalmente que, a diferencia de lo ocurrido en Italia, el nuevo Gobierno español es «fuertemente europeo», dice el francés Libération, al igual que los rotativos germanos. Los periódicos norteamericanos y británicos destacan el perfil europeísta y modernizador del nuevo ejecutivo español.

El Wall Street Journal se detiene en los ministros pro-UE del ejecutivo, como Josep Borrell. El New York Times destaca que en todo momento Sánchez ha hecho esfuerzos por demarcar su caso de los acontecimientos en Italia, «y pese a que en un primer momento la incertidumbre afectó a los mercados, (…) el tono estable, moderado y proeuropeo» del gobierno de centroizquierda los ha tranquilizado. “Italia es cómo la crisis del euro puede ir a peor. España es cómo puede mejorar”, titula el Washington Post. «España no es Italia», sentencian todos.

Los medios internacionales destacan también el alto nivel técnico del nuevo ejecutivo. Y remarcan su abrumadora mayoría femenina. “El nuevo ejecutivo de izquierda, en su mayoría formado por mujeres, es una inteligente mezcla de personalidades respetadas”, dice el rotativo francés Le Monde. El alemán Frankfurter Allgemaine Zeitung destaca que es el gobierno «que tiene más mujeres en el mundo y en la historia de Europa”. «El marcado perfil europeísta de Sánchez ha sido acogido con alivio por las instituciones de Bruselas, que ven con preocupación cómo se forma en Italia un nuevo foco de desestabilización»

Pero en lo que se refiere a la razón de la mayoría femenina, el diagnóstico más perspicaz lo dan los medios británicos. «Sánchez pretende reflejar los cambios recientes en la sociedad española”, dice The Guardian. «Es una respuesta al espíritu y las demandas de la jornada del 8M, jornada en la que cinco millones de mujeres respaldaron la huelga feminista y acudieron a las manifestaciones contra la desigualdad y la violencia de género», afirma la BBC.

Y hasta aquí los halagos y las felicitaciones. Los centros de poder mundial han marcado entre líneas cuáles son los márgenes entre los cuales se tiene que mover el nuevo Gobierno español, y qué barreras no debe cruzar.

Seguramente ha sido el Wall Street Journal, uno de los tradicionales portavoces de la clase dominante norteamericana, el que mejor ha expresado la advertencia que los centros de poder mundial hacen al gobierno de Sánchez. «El riesgo ahora es que Madrid deshaga las reformas que han ayudado al país a crecer más rápido que sus vecinos», dice el Journal.

“El Sr. Sánchez ha prometido cumplir con el presupuesto [de Rajoy], así como también mantener los compromisos fiscales de España con la UE. Pero para hacer eso tendrá que mantener el motor económico de España ronroneando. Eso será difícil de hacer con Podemos en la coalición. La izquierda española quiere revertir las reformas de la administración Rajoy, incluidos los recortes de impuestos y la reforma laboral de 2012, que facilitó la contratación y el despido de trabajadores”, advierte el rotativo.

Alivio y advertencias desde Europa

El marcado perfil europeísta del nuevo gobierno ha sido acogido con alivio por las instituciones de Bruselas, que ven con preocupación cómo se forma en Italia un nuevo foco de desestabilización de la UE. El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, señaló tener «plena confianza» para que España siga «contribuyendo de manera constructiva» a la Unión Europea. «España desempeña un papel muy importante en el proyecto europeo», ha dicho Juncker.

En la misma línea se ha manifestado el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, señalando que esperan que Sánchez desempeñe «un papel constructivo» en la UE. «Su elección llega en un momento lleno de retos para Europa. La unidad es ahora más necesaria que nunca», ha añadido Tusk.

Estas palabras transmiten una realidad. Con la crisis abierta en Italia y el divorcio del Brexit todavía en curso, las grandes potencias europeas necesitan a una España que sea parte de la solución y no del problema. Y eso implica que están dispuestos a un cierto alivio del corsé de las medidas de austeridad. Y eso da a España (y también a Portugal o Grecia) una oportunidad para desarrollar otras políticas. «No todo son parabienes. El gobierno de Merkel ha querido marcar sutilmente una advertencia: no retroceder en las reformas de Rajoy»

Así parece sugerirlo el tuit de Pierre Moscovici, comisario europeo de Asuntos Económicos, que expresó su voluntad de trabajar con Sánchez en pro de reformas económicas «progresistas» y a favor de una eurozona «más justa».

Pero no todo son parabienes. La declaraciones del gobierno alemán, si bien se han felicitado por la fidelidad proeuropea del gobierno Sánchez, han querido marcar sutilmente una advertencia: no retroceder en las reformas. El portavoz de Ángela Merkel quiso remarcar que la canciller agradecía al presidente español saliente, Mariano Rajoy, la «buena colaboración y la implementación de reformas que han devuelto a España a la vía del crecimiento».

Recados desde Washington

«España es uno de nuestros aliados más cercanos y esperamos seguir trabajando y consultando estrechamente con el nuevo Gobierno», dijo un portavoz de la Casa Blanca en un claro tono de corrección política. Pero los tuits de Donald Trump dejaban entrever un fondo inquietante. El neoyorquino decía que espera «construir» una relación con Sánchez, y «confirmar su apoyo» a una «España fuerte y unida».

Es decir: si no hay una buena relación con EEUU, la Casa Blanca podría “no confirmar su apoyo” a la unidad de España, abriendo una brecha que los sectores más proyanquis del independentismo catalán están esperando. Una auténtica amenaza para el que sepa leer entre líneas.

El mismo día que triunfaba la moción de censura, Trump enviaba un recado al nuevo gobierno socialista para su primer encuentro, previsto para la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN en Bruselas (11-12 de julio). El anterior gobierno se había comprometido a duplicar el gasto en defensa para 2024, y cualquier vacilación al respecto tendrá consecuencias.

Señales amables desde otras partes del mundo

Pero si desde los centros de poder los mensajes que llegan ocultan advertencias veladas, desde otras partes del mundo las señales son más limpias. El presidente griego Alexis Tsipras fue uno de los que primero llamó a Sánchez, proponiéndole una «cooperación estrecha» entre los dos países para impulsar una «Europa social». También el primer ministro de Portugal, el socialista António Costa, elogió hoy la «amistad» ofrecida por Pedro Sánchez y le deseó «los mayores éxitos» al frente del Gobierno español. Sánchez y Costa mantienen una conocida sintonía, incluso dentro de las reuniones de los socialdemócratas europeos.

Los representantes de diferentes países latinoamericanos también han acogido con optimismo al nuevo gobierno socialista en España. Diversas fuentes diplomáticas de América Latina han mostrado su confianza en que Pedro Sánchez establezca entre sus principales prioridades la recuperación del peso de España en el continente. También ha sido acogida con satisfacción el nombramiento de Josep Borrell como responsable de Exteriores, ya que durante su etapa al frente del Parlamento Europeo se fortalecieron las relaciones diplomáticas con diversas estructuras regionales de América Latina. Muchas de esas fuentes coinciden en la oportunidad de que España «recupere el papel de puente y mediador entre la Unión Europea y Latinoamérica».

Un comentario sobre “Reacciones internacionales ante nuevo gobierno en España”

  • Beremundo Atalante dice:

    La gente extranjera anda más perdida en este asunto que una chota en un garaje. La «S» de las siglas del PSOE, dejó de ser «Socialista» desde los tiempos de Felipe González. Ahora es un partido de derechas, de los de toda la vida.

    También se nota quién paga a la prensa Yanqui: la reforma laboral de Rajoy no «facilitó la contratación y el despido de trabajadores”. Prácticamente instituyó un premio para los empresarios que despidieran trabajadores, mientras que la contratación ha pasado a ser de contratos basura (me hubiera gustado poder decir el auténtico calificativo que se merecen, pero callo por la censura) de duración mínima, por jornadas incompletas y sobre todo muy mal pagados; en la práctica se trata de contratos de esclavitud sin incluir ni alojamiento ni manutención y con salarios que tampoco permiten cubrir esas necesidades al completo.

    Lo único que podemos esperar de Pedro Sánchez es «el mismo perro con distinto collar». Veremos lo que aguanta, y esperemos que poco.

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