¿Quien lleva la iniciativa?

El Partido Socialista da un golpe sobre la mesa con la el anuncio de la reforma express de la Constitución para eliminar los aforados tras la “guerra de los másters”.

El PSOE lleva la iniciativa política sobre todo en los dos frentes principales en torno a los que gira la política nacional, la situación en Cataluña y el desafío independentista y la negociación de los nuevos presupuestos para el próximo año. Sin embargo no todo son luces; muchas de las iniciativas del Gobierno no tienen medidas concretas de cómo se llevarán adelante, algunas se han quedado por el camino, como el impuesto a la banca, y otras ni siquiera se consideran como la contribución fiscal del capital extranjero.Pedro Sánchez ha desplegado una intensa actividad con iniciativas en todos los terrenos, desde la política nacional, económica y social, a las relaciones internacionales.

Inició su mandato con un Gobierno “feminista”, lanzando un mensaje claro en defensa de los derechos de la mujer, pero también con ministros/as europeístas o, como Josep Borrell, marcando una posición clara por la unidad frente al desafío secesionista en Cataluña. Mantiene su compromiso con la revalorización de las pensiones según el IPC, cambios fiscales para las rentas más altas o la iniciativa para mejorar las condiciones de trabajo de los sectores más precarios del mercado laboral.

Con el Aquarius mandó un recado sobre la política migratoria a Europa, y juega sus cartas como aliado estable de Merkel y Macron en una UE necesitada de estabilidad. Con su viaje por Iberoamérica, a países como Bolivia, la primera de un presidente en 20 años, refuerza lazos con hispanoamérica.

También iniciativas en otros terrenos como el de la memoria histórica, firmando el decreto para sacar a Franco del Valle de los Caídos.

Pero sobre todo mantiene la iniciativa política en los dos asuntos cruciales en los que se decide no ya la legislatura, sino gran parte del futuro inmediato y a más largo plazo de España.

En Cataluña, ha defendido la unidad frente a los sectores más agresivos del independentismo de boicotear la presencia del Rey en el aniversario de los atentados terroristas. Ha rectificado su posición inicial ante la querella de Puigdemont en Bélgica contra el juez Llarena para considerarla como “un asunto de Estado”, frente a los intentos por degradar la posición internacional de España.

A diferencia de la inanición política de Rajoy, ha lanzado una ofensiva política de “diálogo y legalidad constitucional” que crea otro terreno de juego pese a las resistencias de las élites secesionistas encabezadas por Puigdemont y su vicario Torra en Barcelona.

En su entrevista a la SER el presidente de Gobierno ha propuesto una resolución política, un referéndum sobre el autoGobierno votando un nuevo Estatuto: “no para la independencia…, no para la autodeterminación”, ha insistido Pedro Sánchez en la entrevista. Al tiempo que mantenía su oferta de diálogo (“El Gobierno no se levantará de las mesas bilaterales abiertas con la Generalitat”), advertía de que el 155 es una opción legítima si se volvía a la unilateralidad y defendía la autonomía de la justicia en el asunto de los presos.

En cuanto a los presupuestos y su relación con la legislatura, Sánchez defiende las negociaciones emprendidas para aprobar nuevos presupuestos del PSOE para el próximo año, como base para completar la legislatura. En la entrevista ha rechazado una prórroga de los actuales: “Estos no son mis presupuestos”, afirmando su voluntad de presentar los suyos en noviembre

Sánchez defiende que sus presupuestos suponen “mejoras para todos”, como 9.000 millones de euros más para las autonomías, garantizar la revalorización real de las pensiones negociada con Podemos, con dos pagas adicionales para compensar las posibles subidas del IPC, y la subida de impuestos a las rentas por encima de los 150.000 euros, la subida del Impuesto de Sociedades a las grandes corporaciones a un mínimo del 15% y un impuesto a las transacciones financieras. Eso sí, deja de lado el prometido “impuesto a los beneficios de la banca”.

Es en definitiva el Gobierno del PSOE quien tiene la iniciativa y marca el terreno en el que se juega la actualidad política. Tiene a su favor un reconocimiento a sus propuestas y avance social, como reflejan las últimas encuestas. La de agosto del CIS, la primera tras la moción de censura, coloca al PSOE como el primer partido con el 30% de los votos, ocho puntos más que en abril, 10 por encima del PP y Cs, y 15 por encima de Podemos.

Aunque habrá que ver cómo se desarrollan los acontecimientos.

Si sus iniciativas en Cataluña van a incidir entre las diferentes líneas del independentismo (con una ERC partidaria de abrir negociaciones con el Estado a más largo plazo) y si son suficientes para hacer frente al desafío del sector más “talibán” de Torra-Puigdemont, “referéndum o desobediencia”, y plantea “ir hasta el final” si hay condena a los presos.

Cómo afecta a la situación política la posición que adoptan los demás partidos que tienen que jugar en el terreno marcado por el Gobierno. Por ahora las líneas rojas marcadas por PP y Ciudadanos acusando a Pedro Sánchez de asumir “posiciones nacionalistas”, no parece que tengan mucho recorrido. Y Podemos considera una buena noticia que el Gobierno apueste por la senda del diálogo en Cataluña mientras negocia los nuevos presupuestos.

El Gobierno de Pedro Sánchez y sus iniciativas crean mejores condiciones para avanzar en la lucha contra la fragmentación territorial frente al desafío secesionista y en las mejoras sociales para la mayoría de la población, abriendo camino a la defensa de la unidad y a las políticas de redistribución de la riqueza.

Los límites de este Gobierno vienen por la posición que mantiene ante los centros de poder internacionales -el FMI y Bruselas- y nacionales -la oligarquía, banca, monopolios- y en qué medida mantenga una posición firme y soberana para decidir.

Ante el FMI y Bruselas y sus límites con el déficit y las reformas estructurales que no se deben revertir sino profundizar y que hacen estructural el saqueo, los bajos salarios y el futuro de las pensiones.

Hemos visto cómo las presiones de la banca y el IBEX 35 han limitado al Gobierno, haciéndole abandonar (al menos por ahora) su idea de un impuesto a los beneficios de la banca para financiar la Seguridad Social y las pensiones.

Desde Washington la línea Trump aumenta sus exigencias en función de sus necesidades imperiales, desde los aranceles a la aceituna a la OTAN y el papel militar de nuestro país, temas tabú de los que ni siquiera se pueden hablar.

La dimisión de la ministra de sanidad, Carmen Montón, no cuestiona la iniciativa política que sigue estando en manos del gobierno de Pedro Sánchez.

La ministra de sanidad, Carmen Montón, se ha visto obligada a presentar su dimisión al revelarse irregularidades en un máster cursado en el mismo instituto donde se originó el “escándalo Cifuentes” o el que afecta al actual líder del PP, Pablo Casado.

Esta dimisión es un problema más serio para el gobierno de Pedro Sánchez que el que obligó a dejar el cargo de ministro de Cultura a Maxim Huerta. Montón representaba una de las líneas que más conecta con las demandas de la mayoría progresista, y donde mayores avances se han realizado, plasmado en la restitución de la sanidad universal o la propuesta de eliminación de los copagos. Y que venía de haber encabezado en el gobierno valenciano la reversión de la privatización sanitaria, enfrentándose con ello a fondos de inversión norteamericanos.

Sacrificar a Montón no entraba en los planes de Sánchez, pero la celeridad con que se ha resuelto, con la propia ministra presentando su renuncia solo 48 después de haberse difundido el caso, permite al gobierno mantener la iniciativa política. A pesar de que ahora empiece a ponerse en duda incluso la tesis doctoral de Pedro Sánchez, con una intervención directa de Albert Rivera en el Congreso, ahora el peso de la culpa se dirige sobre todo hacia el nuevo líder del PP, Pablo Casado, con irregularidades todavía mayores en su máster que las que han obligado a dimitir a Montón.

La situación es extremadamente fluida. Se abre un periodo en el que debemos estar muy atentos a cómo se muevan cada una de estas contradicciones. Pero que debemos aprovechar desde los intereses del pueblo y del país para:

Fortalecer todas las iniciativas que refuercen la unidad, trabajando especialmente la defensa de la unidad desde la izquierda.

Apoyar aquellas medidas que sirvan a la mejora de las condiciones de vida y trabajo de las clases populares. Será fundamental apoyar la movilización en la batalla abierta de las pensiones: por el blindaje constitucional frente a la privatización.

Hacer frente a cualquier intento de imponer desde el exterior o desde bancos y monopolios límites a los avances en la senda de la redistribución de la riqueza. A cualquier intento de involucrar a nuestro país en aventuras exteriores o subordinar el bienestar a presupuestos militares.

2 comentarios sobre “¿Quien lleva la iniciativa?”

  • Desde mi punto de vista artículo erróneo en lo principal además de superficial. La cuestión central es si la exigencia de Sánchez dimisión por la convocatoria de elecciones generales y anticipadas ya es la consigna principal para levantar un muro patriótico y democrático en nuestro país o es por el contrario una demanda derechista ajena a los intereses populares…

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