La estrella portorriqueña del reaguettón

Pero, ¿quién es Bad Bunny?

El artista que arrasa mientras se cuestiona su forma de cantar, es un fenómeno cultural que no se puede entender al margen de su generación, su independencia y su hispanidad

Si bien no conocías aún a Benito Antonio Martínez Ocasio, Bad Bunny, después de la Super Bowl de este año ya te habrás preguntado de dónde sale este muchacho al que Donald Trump ha dirigido severos reproches.

Lo primero es entender que es un fenómeno cultural que cuenta en su haber con ser el artista más escuchado en Spotify en el año 2025 y ya es la cuarta vez en su carrera. Su núcleo fuerte de escucha está entre los 16 y los 34 años de edad, pero cada vez está siendo más intergeneracional. Y no, todo esto no se puede entender si únicamente fuera un producto discográfico, mucho menos cantando únicamente en español, con acento puertorriqueño y letras nada políticamente correctas.

Benito nace en Puerto Rico en 1994. Con 22 años, mientras trabajaba de empaquetador en un supermercado, grababa canciones en su habitación y las subía a internet, algo tan natural en esta generación como antes llevar una maqueta a las discográficas. Una de esas canciones, “Soy peor”, empezó a circular y llamó la atención dentro del trap latino.

Aquí se encuentra una de las primeras claves para entender el fenómeno. Bad Bunny se hace hueco en el movimiento cultural de la música urbana que actualmente representa a toda una generación, donde los jóvenes cuentan su realidad igual que lo hacían antes los cantautores o el rock y que ha cambiado la industria musical, puesto que ahora se crea en casa con un ordenador y se lanza a plataformas digitales, donde la popularidad la decide más el público que una discográfica.

Lo segundo, es que lejos de quedarse en sacar sencillos con colaboraciones junto a otros artistas populares, en cuanto tuvo cierto reconocimiento, y frente a todo pronóstico, rompió con su sello, ya que no le permitían sacar un álbum completo. Consigue así lanzar su primer álbum de forma independiente, X100PRE en 2018, que tiene un éxito mundial. Después, en plena pandemia, con una creatividad inusitada, lanza hasta dos álbumes en un solo año, 2020.

Y la tercera clave, es que en cada álbum, en cada nuevo proyecto, es capaz de hacer que un género que por su temática y lenguaje está dirigido a un público reducido, como es la música urbana, trap, reggeton… llegue a cada vez un público más masivo sin perder su autenticidad. Tratando temas más personales como la ansiedad y la vulnerabilidad, reivindicando a la mujer y a las minorías en un género dominado por la masculinidad; y ya en “Un verano sin ti” o “Debí tirar más fotos”, abordando temas sociales, unidos a la reivindicación de la cultura latina y muy especialmente a su país, Puerto Rico, y su problemática actual.

Y sí, perreando. Esa sucia y salvaje forma de bailar, como en su día llamaron al rock and roll.

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