EL RUIDO Y LA FURIA

Pablo Casado y el cuento de la criada (sin papeles)

Las mujeres inmigrantes evitarán su expulsión del país a cambio de dar en adopción a sus hijos. Así aclaraba Pablo Casado su propuesta: entregándolos al Estado se librarán de la expulsión por estar en situación irregular. El presidente del Partido Popular garantiza la confidencialidad a las mujeres embarazadas que den a su hijo en adopción si no tienen papeles: su situación e identidad permanecerán en secreto. Del “Siente un pobre a su mesa” hemos pasado al entréganos a tu hijo y no te echaremos (inmediatamente) de España.

En la conocida distopía de “El cuento de la criada”, las mujeres fértiles son utilizadas por la élite gobernante de Gilead para ser vientres reproductivos. De las hembras solo interesa su útero y poco más. Parece que Pablo Casado se ha quedado fascinado con esa ficción, y que ha sacado papel y boli.

Pablo Casado defiende la libertad. Y la libertad es elegir. Mujeres, elijan: sin papeles o sin hijos. Pablo Casado dice que “antes de político es persona”. Y las inmigrantes son ilegales antes que madres. Pablo Casado defiende la familia, hasta el punto de que el Estado se quede con la tuya. ¿Dejad que los niños se acerquen a mí? Según el líder del PP, la medida es “solidaria, humana, responsable”. Solidaria por la acogida: quédate en España y nos quedamos con tus hijos. Humana porque dejarán de ser unos irregulares sin papeles, perseguidos y expulsables, en cuanto los entregues en adopción. Y responsable, el Estado se hace cargo de ellos: cuidaremos de la mano de obra barata para seguir engordando a la banca y los monopolios.

La línea de imponer que el cuerpo y la vida de las mujeres sean legisladas como material proveedor de vida con el que negociar, intercambiar o mercantilizar es tan inmoral y abyecta como inaceptable. ¿Entregar a sus hijos a cambio de regularizar su situación en España? Las últimas grandes polémicas sobre el aborto, los vientres de alquiler, la adopción… son definitivamente una cuestión de clase. Mujeres que ante la falta de medios y recursos se ven obligadas en los hechos a tomar un camino. Cambiar hijos por papeles. Repugnante, ni siquiera como debate. Pero Pablo Casado todo lo puede. No solo busca blanquear a la extrema derecha made in USA (Vox), sino que a este paso conseguirá que añoremos al buenazo de Rajoy.

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