Nuevas medidas, viejas recetas

¿Mejor precario que parado?

El gobierno “prefiere un trabajo temporal antes que un parado”, así­ justifica el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, las nuevas medidas aprobadas por el gobierno: la supresión de las limitaciones para que las empresas puedan encadenar contratos temporales sin lí­mite, y la creación de un nuevo contrato de formación desde los 16 a los 30 años.

El gobierno de ZP vuelve con las mismas viejas recetas del emleo precario y temporal que, desde hace casi treinta años, desentierran una y otra vez para combatir el paro, según dicen, pero que sólo han servido para ofrecer mano de obra abundante y barata.¿Realmente va a generar más empleo o a ofrecer la mano de obra abundante y barata que exigen la gran patronal de las multinacionales y los grupos monopolistas? ¿Más temporalidad y alargar los contratos de formación hasta los 30 años son garantías de empleo o de superexplotación?La misma medicina“Toma del frasco Carrasco” parece haber dicho el gobierno para aplicar una nueva dosis de las viejas recetas que en los 80 inició Felipe González. Con el Decreto de medidas laborales el go­bierno suspende los límites a la temporalidad para que las empresas puedan encadenar contratos temporales sin límite de tiempo; hasta ahora la empresa estaba obligada a convertir al trabajador en indefinido cuando encadenaba dos años de contratos temporales en un periodo de30 meses.Cuando en 1984 el gobierno de Felipe Gon­zález aprobó la reforma laboral que generalizaba la contratación temporal y flexibilizaba las condiciones de trabajo no estaba garantizando el empleo sino creando las condiciones de un mercado laboral precario. Con la mayor tasa de temporalidad de Europa (llegamos a tener una tasa del 35% y aún hoy, después de 1,2 millones de empleos temporales destruidos por la crisis, seguimos teniendo el doble de la media europea que está en el 14%; el 94% de los contratos de agosto han sido temporales). Y plagado de “contratos basura”.En estos casi treinta años temporalidad ha sido sinónimo de precariedad, bajos salarios, despido fácil y a coste casi cero. La medicina de que lo mejor es tener empleo precario, temporal y mal pagado a estar en el paro no ha servido más que para ofrecer mano de obra barata, sometida a condiciones de superexplotación, sobre la que las grandes empresas han amasado multimillonarios beneficios durante los años de expansión económica.Ahora quieren aprovechar la crisis para aplicar una dosis aún más alta de la misma medicina no para crear empleo, sino para ofrecer la mano de obra abundante y barata que exigen las multinacionales y los grupos monopolistas. Y de paso el gobierno maquillar un poco las cifras del paro.La posibilidad de encadenar indefinidamente contratos temporales no es garantía de empleo sino la antesala del paro. Con la “vieja receta” no habrá más contratos, pero los que haya serán más precarios, temporales y peor pagados.“Carne de cañón”La otra medida “estrella” del Decreto del gobierno es la creación de un nuevo contrato de formación para jóvenes.El nuevo contrato, aplicable para jóvenes sin cualificación profesional desde los 16 a los 25 años, se amplia hasta los 30 años. El 75% del tiempo de contrato estará sometido al trabajo habitual en la empresa y sólo un 25% para actividades de formación. Podrá tener una duración mínima de un año y máxima de dos, pero ampliable a tres. Es decir, podremos encontrarnos a trabajadores bajo un contrato de formación hasta los 33 años. Eso sí, el sueldo será mínimo y sólo por “las horas de trabajo real”, o sea como mucho por el 75% de la jornada laboral.¿Pero qué tipo de formación es esta que te pueden tener más de 10 años “formándote”, en algunos casos hasta los 33 años, con un “contrato basura”? ¿No será que de nuevo bajo este tipo de contratos se esconde un paso más en la precarización y superexplotación de más de un millón de jóvenes?Hoy en España hay, según cifras oficiales del ministerio de Gómez, más de 1,6 millones de jóvenes menores de 30 años en el paro; de ellos 1,2 millones sin cualificar. Un inmenso ejército de reserva que la combinación del nuevo contrato de formación y el encadenamiento de contratos temporales convierte en “carne de cañón” barata y llena de energía para las grandes cadenas, monopolios y grandes empresas y multinacionales.Crear riqueza y empleoAlimentar la fiera de la superexplotación con temporalidad, contratos basura para jóvenes y bajos salarios no es el camino para crear empleo. ¿Qué tienen que ver estas medidas con apostar por un nuevo modelo productivo capaz de generar riqueza y nuevos puestos de trabajo?Si no hay capacidad de consumo para una población cada vez más empobrecida, si no hay créditos para las pymes responsables del 80% del empleo, si se masacran a las clases populares con más impuestos como el IVA y subidas de tarifas en los servicios básicos, si se recortan los recursos para la educación y la investigación, si los recursos del país se le entregan a la banca y monopolios eléctricos… ¿cómo pretenden que se creen puestos de trabajo?Sólo apostando por la regeneración del tejido económico en base a impulsar la economía productiva, la innovación y reconversión de nuestras empresas…Sólo con una política de redistribución de la riqueza, con la mejora de los salarios y pensiones y bajando los impuestos a las clases populares…Sólo invirtiendo en una educación, formación e investigación de calidad al servicio de una economía técnicamente avanzada y altamente productiva…Sólo con la movilización de los recursos necesarios para invertirlos en todo ello: obligando a la banca y los monopolios a que inviertan en la economía productiva y en créditos a las empresas los cientos de miles de millones que les ha entregado el gobierno de Zapatero desde el comienzo de la crisis; a las multinacionales a que reinviertan aquí gran parte de sus beneficios. Sólo ahorrando en gastos superfluos y despilfarro del Estado para dedicar este ahorro a la inversión productiva…Sólo por ese camino es posible generar las condiciones para una economía productiva capaz de crear riqueza y empleo, empleo de calidad, y acabar con el paro.Lo demás señor Gómez, elegir entre “precario o parado”, entre “a pan y agua” o no comer, es puro chantaje ¿para servir a quién?

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