Aumentan las presiones del FMI y Bruselas

Lo que quieren de nosotros

Los principales centros de poder exteriores que actúan sobre España, presionan para imponer una serie de exigencias que cualquier gobierno que salga de las elecciones “deberá” acatar. En el terreno económico, Bruselas quiere imponer un duro Plan de Estabilidad para cumplir con los objetivos de déficit. Ofrece un año extra a cambio de aceptar el grueso de los ajustes, que pueden suponer nuevos recortes de hasta 22.700 millones de euros en dos años. Además de otras reformas como la de las pensiones. En el terreno militar, Washington exige un implicación cada vez mayor de España en sus planes militares como “punta de lanza” de la OTAN, y en la contribución económica a los gastos militares. La defensa de la soberaní­a nacional para decidir de acuerdo a nuestros intereses, como defiende Recortes Cero-Los Verdes, es imprescindible para hacer frente a los recortes.

Plan de Estabilidad, un corsé de hierro para el nuevo gobiernoBruselas exigirá más ajustes en el Plan de Estabilidad presentado por el “gobierno en funciones” de Rajoy. El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, ya ha dicho que sea cual sea el nuevo gobierno “en el plano fiscal algunos esfuerzos están por hacer”.

La Comisión Europea prepara ya sus exigencias: dará un año más para bajar el déficit del 3% corrigiendo la previsiones y endureciendo las medidas.

El déficit para 2016 no será el 3,6% fijado por el gobierno, sino del 3,9% (una diferencia de 3.000 millones de euros). Tampoco será del 2,9% para 2017, sino el 3,1% (otros 2.000 millones más de ajuste).Mantener los números rojos de la Seguridad Social en el Plan de Estabilidad es una apuesta clara por liquidar el Fondo de Reserva, la “hucha de las pensiones”, antes de que acabe 2018

Con estas premisas, para cumplir las reglas de Bruselas hay que reducir el déficit del 5,1% al 3% del PIB en dos años. Esto supone un ajuste de 22.700 millones de euros.

El gobierno ya se ha comprometido a recortar este año, al menos, 5.000 millones de euros: 2.000 en los gastos centrales de los ministerios, otros 2.037 impuestos a las Comunidades Autónomas, que inevitablemente acabarán recayendo en nuevos recortes a la Sanidad, la Educación y gastos sociales. Y 1.000 millones que fía al crecimiento económico.

Pero Bruselas exige aún más y ha puesto en marcha la maquinaria para hacer cumplir sus reglas de estabilidad.El 18 de mayo la Comisión denunciará el incumplimiento del déficit exigiendo nuevas medidas de ajuste.A continuación abrirá un expediente sancionador a España que podría acabar con una multa de hasta 2.200 millones de euros.

Y establecerá las condiciones para someter a nuestro país a un proceso de “Vigilancia Reforzada”, es decir de un mayor control de los “hombres de negro” de la Troika y exámenes cada tres meses para vigilar la aplicación de los recortes.

El Comisario Pierre Moscovici advierte que sea el gobierno que sea tendrá que hacer más ajustes.

Las pensiones en la dianaLas presiones sobre el sistema público de pensiones se multiplican, tanto desde el FMI y la UE, como desde dentro de nuestro país.

Se utiliza el aumento del déficit de la Seguridad Social como ariete para decir que “el sistema es insostenible” y exigir “reformas”. Incuso exigiendo la reforma del Pacto de Toledo -el acuerdo político que hasta ahora ha garantizado las pensiones públicas- como reclamaba un reciente editorial del diario El País.

Mantener los números rojos de la Seguridad Social en el Plan de Estabilidad (-1,1% en 2016; -0,9 en 2017 y -0,8 en 2018) es una apuesta clara por liquidar el Fondo de Reserva, la “hucha de las pensiones”, antes de que acabe 2018. Un fondo esquilmado por el gobierno de Rajoy que lo ha dejado en 32.000 millones de euros, la mitad de lo que había en 2011, tras la última saca para pagar la extra de Navidad.

El gran capital extranjero, los fondos de pensiones norteamericanos e ingleses, los bancos y las compañías de seguros alemanes o la banca y aseguradoras españolas actúan como un poderoso “lobby” para que la degradación del sistema público multiplique los planes privados de pensiones.

Como defienden la Mesa Estatal por el Referéndum de las Pensiones y Recortes Cero-Los Verdes, cada vez es más necesario blindar las pensiones en la Constitución para garantizar el poder adquisitivo y que ningún gobierno pueda recortarlas o privatizarlas.

Vía libre para el capital extranjeroGarantizar el acceso del capital extranjero a los sectores claves de la economía española, y ampliar la penetración de los monopolios al nuestro mercado a es otra de las líneas rojas marcadas por Washington y Berlín.

Quieren que sus bancos y grandes fondos de inversión, incluidos los “fondos buitre”, puedan seguir comprando a precio de saldo su participación en sectores claves de nuestra economía. Hoy la participación del capital extranjero en las empresas del Ibex-35 ha aumentado hasta el 44,1%. Con los fondos norteamericanos BlackRock y JP Morgan a la cabeza.

Presentes en empresas emblemáticas como Aena, Amadeus, Santander, Banco Popular, Sabadell, BBVA, DIA, Enagas, Iberdrola, Indra, Mediaset, Telefónica, Red Eléctrica o Repsol, monopolios emblemáticos como FCC (comprada por el magnate Carlos Slim) o Abengoa (en proceso de reestructuración) siguen cayendo en manos del capital extranjero. Bankia, bajo la exigencia de liquidación impuesta por la UE en el rescate financiero, es uno de sus principales objetivos.

Obama ha exigido en su viaja a Alemania la firma este mismo año del tratado de libre comercio, TTIP, que negocian en secreto EEUU y la UE. Una autopista de entrada a los mercados europeos de los monopolios norteamericanos.

Se acelera la implicación de España en la estrategia militar de la OTANEstados Unidos, cada vez más radicalizados en la contención de China, exigen una mayor contribución militar y económica de nuestro país.

España está encabezando ya varias operaciones de las llamadas “punta de lanza” de la OTAN. Pero será durante estos meses de mayo y junio cuando realizará su mayor despliegue militar, dirigiendo las maniobras de la “Fuerza Conjunta de Muy Alta Disponibilidad” en Polonia.

España ejerce el mando de estas maniobras -en las que participarán 25.000 militares y más de 100 carros de combate- desde el cuartel de la OTAN en Bétera (Valencia) y aporta 2.800 efectivos del Ejército de Tierra. Será una de las movilizaciones más importantes de la historia reciente del Ejército español fuera de nuestras fronteras.

Las maniobras tienen por objetivo que esta fuerza de muy alta disponibilidad obtenga la certificación operativa definitiva exhibiendo “músculo militar” ante Rusia. A partir entonces esta fuerza estará a disposición de la OTAN para intervenir ante cualquier crisis, especialmente en los frentes del Este con Rusia, o en los del sur en la guerra de Siria y Norte de África.

Además Estados Unidos está exigiendo mayores “tributos de guerra” a todos los países europeos, lo que para España podría significar, según algunas fuentes incrementar los gastos militares en 10.000 millones de euros.

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